Si yo nunca muriera…
Posted by Tomás Mojarro on Noviembre 7th, 2008
La vida y la muerte, mis valedores. Aquí algunas reflexiones:
La grieta entre la vida y la muerte es mínima; cuestión de fracción de segundo; es, sin embargo, una grieta tan absoluta, que ninguna experiencia puede tender un puente entre ella. Sólo podemos estar en un lado respecto a la muerte. De este lado, la muerte aún no existe; del otro, ya no existe la vida. Eso es todo. Si somos, la muerte no es. Si la muerte es, nosotros no somos…
La muerte, esa presencia viva en la comunidad. Nunca antes, en tiempos de paz, nos había zarandeado como hoy. Delincuentes y criminales, miembros del ejército, civiles, policías, y ahora el estallido y el incendio, en todos sentidos, que terminaron por desgarrar a sus víctimas, Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos, entre ellas. Y aquí mi problema personal…
La muerte mata, pero cómo suele hermosear al difunto. Y no, yo no voy a engranarme al coro oficial de maquillistas que a collares de adjetivos “embellecen” los cadáveres de Mouriño y Vasconcelos. Yo no, que no olvido los contratos de PEMEX ni la probable colusión con el narcotráfico.
Pero vivimos noviembre y acabamos de invocar las almas de los fieles difuntos; vale, entonces, que evoque a la muerte, ella que en montones de años y felices días ha terminado por hablarme de tú. (Me está oyendo. Me guiña un ojo, mírenla.)
La forma en que hemos vivido va a reflejarse en la forma en que hemos de morir. Tal como un día bien vivido lleva a un sueño feliz, así una vida bien utilizada lleva a una muerte plácida Si hemos vivido una vida de conflicto y emocionalmente perturbada, o una existencia egoísta y vacía, nuestra vida será agitada y difícil. ¿Que no sabemos morir? Por ello no preocuparnos, que a su hora la naturaleza tomará por su cuenta todo el asunto. Nosotros, sueltos, flojitos, anuentes. Oponernos de nada nos va a servir, conque…
Por cuanto a ustedes, ¿habrán leído a los existencialistas (Sartre, Camus)? ¿Recuerdan cómo se expresaron de la muerte? Que el destino a todos nos convierte en condenados a muerte, y que todos los crímenes que pudiesen cometer todos los hombres de todos los tiempos nada significan si se comparan al crimen fundamental de la muerte. Que la muerte, para el ateo, es un crimen sin criminal, y para el creyente un crimen perpetrado por Dios.
Y es que la muerte, según la Biblia, representa el castigo divino por la desobediencia del hombre. Si Eva y Adán, con sus descendientes, iban a ser inmortales, la muerte fue un castigo correspondiente al “pecado original”. Así, la muerte deja de ser un accidente para convertirse en una fatalidad y una violación del orden natural. De esta manera y para algunos pensadores el mundo es una monstruosa, gigantesca prisión, de la cual la única salida que encuentran los condenados es la muerte. Que “cada día unos son degollados frente a mis ojos; vemos cómo seremos, a nuestra vez, degollados. Esa es la condición humana”. Malraux.
Pues sí, pero al propio tiempo, la reflexión del filósofo: “una dicha para el hombre es su condición de mortal, pues gracias a tal condición su existencia puede hacerse dramáticamente intensa”. (Tomen nota quienes, en vez de vivir su vida, persisten en el horror de vegetar en la mediocridad. Conste.)
¿Alguna esperanza de vencer a la muerte? Ninguna Los avances de la medicina la retrasan, pero hasta ahí. El nacimiento y la muerte son realidades correlativas; una y otra suponen una mutación de estado. No se pudiese abolir la muerte sin abolir la vida A la muerte la traemos en nuestro interior. Si acaso, circunstancias externas la activan, pero no más. Lástima
El humano sólo toma decisiones importantes en su vida cuando está presente el sentido de la muerte por el riesgo de dejar incompleta su obra. Vive cada instante de tu vida como si fuera el último.
Porque lo único que le da sentido a la vida es la muerte. La cortedad de nuestra vida (singular e irrepetible) en relación al tiempo, ¿puede privar de sentido a la vida? No. Precisamente este saberse limitado por el tiempo es el factor que motiva y apresura al hombre a cumplir su misión en la vida una misión que, en nuestra necesidad de trascendencia, juzgamos siempre incompleta Y después de todo, mis valedores…
La vida y la muerte caben en una frase: entramos, y un llanto; un llanto, y salimos. Y ya Piénsenlo. (Seguiré con el tema)






Noviembre 18th, 2008 at 1:55 pm
si yo muriera (muriese?) qué me gustaría?
llevarme un buen libro claro, un buen disco, cómo no,
Un buen pantalón y una buena camisa, cómoda, cómo no
también un lápiz y mucho papel
comida (tripitas de pollo en tomate ahhh)
mis botas y unos tenis, más discos y un algo para tocarlos y mi guitarra, y más discos más libros de borges ahhh y tantas cosas,, porqué morir ahora . no puede ser otro día?
Noviembre 19th, 2008 at 12:15 am
Solo dejar un abrazo y saludo a Tomas Mojarro… Hace treinta años aprendi a escucharlo… a tener conciencia historica… a leer y sentir a Sabines… mi deuda con Usted es poco menor que la Deuda Externa Mexicana… mi gusto por encontrar esta pagina despues de años sin leerlo inmenso… un saludo y estaremos poraqui VALEDOR… asi… con mayusculas
Noviembre 20th, 2008 at 6:07 pm
Perdón que me atreva a contradecirlo, señor Mojarro. Yo creo que hay un sentido erróneo en el que usted aclaró con respecto a la muerte. Usted citó que: “Si somos, la muerte no es. Si la muerte es, nosotros no somos” ¿Cómo puede usted, justificar entonces, que existan tantas personas que se sienten ajenas a la muerte, siendo que ésta está presente en todos lados? ¿O sea que nosotros no somos, siendo que la muerte es? Entonces, ¿Siendo nosotros, la muerte no existe; existiendo nosotros, no hay muerte? Entiendo lo que usted quiso decir, pero creo que está mal expresado.
No se sienta ofendido con mi comentario, si es que usted lo lee. Yo también correspondo a los medios de comnicación. Un saludo y un abrazo muy fuerte. Sólo que hay que tener más cuidado con respecto a la muerte.
Noviembre 20th, 2008 at 7:32 pm
LO UNICO DIGNO DE LA HOMBRIA DEL HUMANO EN ESTA VIDA ES ROBUSTECER AL ESPIRITU; CUANDO SE TOMA ESTE CAMINO YA LA MUERTE NO INQUIETA,NO ES PENUMBRA,NO ES VIOLENTA; LLEGA EN EL MOMENTO PRECISO. IREMOS CAMINANDO LA MUERTE Y YO A LO IMPRECISO, SIN LA ZOZOBRA DE AVER DEJADO NADA PENDIENTE NADA QUE ME INQUIETE.