El Valedor

Por Tomás Mojarro

Archive for Marzo, 2007

¿Aborto en México..?

Posted by Tomás Mojarro on 30th Marzo 2007

Legal o ilegal, se ha practicado siempre y en todos los estratos y grupos étnicos. Fingir ignorancia al respecto no es más que hipocresía de las buenas conciencias. Porque durante toda su historia la sociedad mexicana lo ha practicado y practica al margen, a pesar y en virtud de la legislación penal que siempre lo ha sancionado. La clandestinidad en que se realiza debido a la prohibición legal repercute en creciente agravamiento en distintos aspectos de la vida comunitaria. Como en el caso de las mujeres de muy escasos recursos económicos, se enunciaba ayer. Leo a quienes del tema conocen, los verdaderos especialistas en un problemón tan sensible, tan delicado:

“Sólo un factor tiende a inhibir entre los pobres el número de abortos, y ese es el miedo. La paciente pobre no tiene los recursos económicos para acudir a un sanatorio de calidad, de modo que se resigna a parir un hijo no deseado o se arriesga y se somete a un aborto barato, burdamente practicado y, por lo mismo, sumamente peligroso. El único factor universal en torno al aborto es la determinación de mujeres desesperadas que, al enfrentarse a embarazos no deseados, intentan a cualquier costo que se les practique un aborto…”

Y es que en este país coexisten dos Méxicos, uno ficticio y otro real, y la contradicción entre los dos es enorme. La consecuencia es el predominio de la mentira que, a su vez, constituye una de las causas de la corrupción y la inmoralidad públicas. El problema del aborto es un ejemplo muy claro de esta situación. Las prohibiciones prolongan y fortifican el país irreal, el país de las frases, frente al país real, el país de los hechos. Esta es una de las razones que nos inclinan a pensar que la legislación, que condena la práctica del aborto debe ser modificada Suprimirse, de plano. En fin.

Leo, y me sorprendo, que el aborto es practicado mayormente por mujeres casadas, católicas y madres de muchos hijos, en una edad promedio de 30 años. No es, como se dice, un problema de jóvenes, de solteras o de relaciones ocasionales o extra-conyugales. “En el DE, los médicos practican sólo uno de cada 12 abortos, y las mujeres no sólo mueren por aborto, sino que, además, quedan lesionadas, en un alto porcentaje, en su capacidad reproductiva, sexual y de salud general”.

Y juicios morales que en el investigador me parecen fuera de tono: ”Muchos representantes de la Iglesia Católica, que tiene un frente hipócrita de aparentes principios morales, abstractos y metafísicos, deben darse cuenta de que, al obstaculizar los caminos para un correcto tratamiento del problema del aborto inducido, con sus amarillistas campañas sacrifican a muchas mujeres mexicanas, contribuyendo a elevar el terrible nivel de mortalidad femenina por causa de abortos complicados, practicados clandestinamente, y destruyendo así valores fundamentales, como el bien común, y la dignidad y el respeto a la vida de la persona humana, que tanto profesan. La Iglesia Católica -su jerarquía ultraconservadora, correctamente- debe reconocer que el aborto inducido no es un delito, aceptar que cae en la jurisdicción de la moral individual, y que la decisión corresponde a la pareja, esencialmente a la mujer. Sin más.

Por cuanto al Estado: debe ser imparcial, reconocer que el aborto inducido no es un delito y aceptar que cae en la jurisdicción de la moral individual y que la decisión corresponde a la pareja.

Asi como no puede obligar a las mujeres a confesarse, comulgar o practicar cualquier otro rito, tampoco debe convertir en delito un problema de moralidad intima, como es el aborto”.

Y que al margen de consideraciones religiosas, el feto es una persona humana sólo en potencia, por lo que interrumpir su desarrollo vital no tiene ni el valor ni las consecuencias que tendría en un ser humano “actualizado”. Que la mujer, al abortar voluntariamente, no está calificando al producto de su concepción como persona humana y que, puesto que es a ella a quien corresponde primordialmente valorarlo, el interrumpir el desarrollo vital del producto de la concepción, hasta su viabilidad, no es inmoral ni punible.

Planteaba yo ayer el meollo de la espinosa cuestión: ¿en qué momento un ser viviente, producto de una concepción humana, es ya una persona? La apreciación del judaismo: “Hay persona humana sólo después del nacimiento. Antes lo es sólo en potencia Por lo tanto, no hay asesinato en el aborto”.

Pus sí, pero ahí la fuerza del dogma en el que se escuda la Iglesia Católica: que el embrión es una persona humana desde el momento de la concepción; que interrumpir el embarazo significa atentar contra las leyes divinas (proclama de Pío IX en 1869). Pero aun dentro de la misma Iglesia se expresan voces divergentes, “de representantes eclesiásticos que tratan de ser congruentes con el marco social, ideológico y científico que estamos viviendo”. En fin. Legalización del aborto. (Sigo algún día)

Posted in Fabulillas | 2 Comments »

¿Abortos en México..?

Posted by Tomás Mojarro on 29th Marzo 2007

Reformas al ISSSTE, legalización del aborto. Por un momento, mis valedores, estuve tentado a preguntarles: ¿ustedes qué opinan de unos asuntos que provocan a estas horas crispación y espeluznos en la conciencia pública? Pero no, que pensándolo mejor y por escrúpulos de honestidad personal, varió el sentido de mi pregunta: del aborto y su presunta legalización, ¿qué saben ustedes? ¿Qué tanto conocen de las reformas al ISSSTE ya aprobadas por la mayoría legislativa en San Lázaro? Las fuentes de donde tomaron la información y el conocimiento, ¿confiables? ¿Libros, aulas, maestros? ¿O radio, a lo mejor? ¿Televisión, prensa escrita? Sus fuentes, ¿objetivas, confiables, acordes con la Historia y la realidad objetiva, o sesgadas, manipuladas, erizadas de trampas verbales y verdades a medias, que a fin de cuentas son mentiras completas? Sus informantes: ¿aliados de ustedes o voceros del Sistema de Poder? Mis valedores…

Van aquí reflexiones diversas que entresaco de fuentes para mí fidedignas, y si alguno me interpela: “¿Cómo sabré que tú sí eres imparcial? Yo le contesto: no, yo no lo soy, que eso está fuera, o casi, del ámbito humano. Yo soy parcial, pero parcial a favor de las mejores causas de mis aliados históricos, que son todos ustedes, el paisanaje. Yo no soy, nunca he sido, y nunca habré de ser (algo me conozco) aliado de la Súper-estructura, la del Poder. Así pues…

La definición del aborto, en primer lugar. “Es la extracción o expulsión del feto por razones personales, voluntad propia o varias más, antes de que pese 500 gramos o tenga 20 semanas de gestación. Existe el aborto inducido, sea por razones médicas en relación con la madre o con el feto, razones éticas o humanitarias como violación, incesto, trato sexual con menores o personas con deficiencias o enfermedad mental, planeación familiar, ilegitimidad, etc.”

Y la pregunta fundamental: ¿es un ser viviente el huevo no fertilizado? La ciencia duda, o no lo sería La opinión del embriólogo: “En un sentido, no. No puede reproducirse sin ayuda, ni siquiera mantenerse por un día o dos. En otro sentido sí, pues su configuración bioquímica contiene sustancias necesarias para la vida y que son producidas sólo por organismos vivos, en este caso por la madre, cuando se forma en el ovario, pero cuando veo al microscopio la estructura física del hombre embrionario no veo ningún vehículo del alma rumbo al cielo, sino sólo frágiles cúmulos de células animales…”

El aborto y los “medios“. Opiniones y análisis que ahí se publican han provocado que en nuestro país el aborto provoque en las masas reacciones muy negativas porque ha sido relacionado con crimen, asesinato, homicidio, pecado, libertinaje, destrucción, egoísmo. Puras razones morales, para ignorar las del tipo social y económico. “Quienes se oponen al aborto, siempre en función de sus intereses de clase y posición ideológica, son los partidos políticos y profesionales de la clase media, organizaciones patronales, eclesiásticas y religiosas y caciques regionales (…) Ello propicia una monstruosa demanda de abortos, un mercado negro e ilegal practicado por mercaderes (…) Pero el aborto es un problema de derechos humanos, algo que debe decidir fundamentalmente la mujer. Ni la Iglesia ni el Estado pueden disponer de él…”

Por cuanto a la Iglesia Católica, la conclusión del Concilio Vaticano II:

“Cualquier cosa que esté opuesta a la vida misma, como son cualquier tipo de asesinato, genocidio, aborto, eutanasia o la auto destrucción voluntaria… Todas estas cosas y otras de este tipo son en verdad infamias. Envenenan a la sociedad humana, pero hacen más daño. Además, son un deshonor supremo para con el Creador…”

Criterio que fluye a contracorriente del protestantismo, que acepta el aborto y la contra-concepción. Y la realidad objetiva…

En México la ley castiga el aborto. ¿Se practica a lo clandestino? El investigador: “En nuestro país las mujeres abortan. Claro que abortan, y en cantidad inimaginable. Pero nosotros queremos creer que no lo hacen; el Estado cree castigar el aborto y por ello quiere creer y hacernos creer que no existe El número de juzgados y sentenciados por este delito es casi imperceptible, frente a los millones y millones de abortos, desde que están en vigor las leyes actuales. La sociedad mexicana cierra los ojos ante el aborto mientras lo practica a escondidas, y el fenómeno sigue en aumento, precisamente por la actitud puritana del Estado de mantener una norma legal absolutamente impracticable. Es indeseable que las mujeres aborten en condiciones antihigiénicas, pero es peor que el Estado las sancione por hacerlo. Las mujeres sin recursos económicos…” (Sigo mañana)

Posted in Fabulillas | No Comments »

Lobos de Dios

Posted by Tomás Mojarro on 28th Marzo 2007

Vocación de pirómanos. Ayer, por salvarles el alma, los antecesores de Ratzinger quemaban a las mujeres un cuerpo que previamente habíanles torturado a lo bestial. Hoy, el inquisidor disfrazado de Benedicto les deja intacto el cuerpo, pero su alma la condena a las llamas del fuego eterno. Esto, a las insensatas que osan declararse dueñas de su propio cuerpo. Vade retro! Decíamos ayer: la tortura como forma de indagar la verdad o “legalizar” la mentira. Yo, por explicarme el horror que me provoca la lectura del documento que describe el tormento que el “Santo Oficio aplicó a alguna anónima infeliz, recordé haber escuchado cintas magnetofónicas con las últimas sesiones de maltrato físico que torturadores del Reclusorio Norte aplicaron a un detenido (Ricardo López) a quien forzaban a declararse secuestrador (y asesino, posiblemente) de un menor de edad. El joven falleció en la tortura, y el crimen permanece, hasta hoy, impune. Es México.

La sacudida que experimenté al escuchar frases jadeantes, entrecortadas, reiterativas, con que el joven contestaba a su torturador, la padecí una vez más al transcribir para todos ustedes la crónica, el testimonio electrizante de la sesión de tormento que en alguna de las cámaras de la apodada “santa” Inquisición aplicaron a cierta desdichada (a la que voces anónimas habían acusado de judaizante) el fraiIle dominico y sus torturadores, esto en la España del “santo” Oficio, la del siglo XVI. Ayer dije: de que a alguno, en leyendo este horror, se le amargue la saliva, es cosa de imaginación, de sensibilidad, porque el testimonio… espeluznante:

Ordenaron entonces que la pusieran en el potro. Dijo ella:

“Señores, ¿por qué no queréis decirme lo que tengo que decir? Señor, ponme en el suelo… ¿acaso no he dicho lo que hice, todo?” Le ordenaron que lo dijese. Dijo: “No me acuerdo… sacadme de aquí…, hice lo que dicen los testigos. Señores, soltadme, pues no me acuerdo”.

Le ordenaron que dijese. Ella dijo: “No lo sé. Oh oh me están desplazando… he dicho lo que hice… soltadme”. Le ordenaron que lo dijese. Ella dijo: “Señores, de nada me sirve decir que lo hice, y he reconocido que lo que he hecho me ha traído estos sufrimientos… Señor, tú conoces la verdad… Señores, por el amor de Dios, tened piedad de mí. Oh Señor, quita estas cosas de mis brazos… Señor, suéltame, me están matando”.

La ataron en el potro con las cuerdas, la instaron a decir la verdad y ordenaron que apretasen los garrotes. Ella dijo: “Señor, ¿no veis cómo esta gente me está matando? Señor, lo hice., por el amor de Dios, suéltame”. Le ordenaron que lo dijera. Dijo: “Señor, recuérdame qué decir. Señores, tened piedad de mí…, lo hice., sacadme de aquí y recordaré lo que aquí no puedo”.

Le dijeron que dijese la verdad o apretarían las cuerdas. Dijo ella: “Recordadme lo que tengo que decir porque no lo sé… Dije que no quería comerla… Sólo sé que no quise comer carne Esto lo repitió muchas veces. Le ordenaron que dijese por qué no quiso comerla. Dijo ella: “Por la razón que dicen testigos… no sé como decirlo… desdichada de mí que no sé cómo decirlo. Digo que lo hice y Dios mío, ¿cómo puedo decirlo?” Luego dijo que, como no lo hizo, ¿cómo podría decirlo? “No quieren escucharme.., esta gente quiere matarme… soltadme y diré la verdad”. De nuevo la exhortación a decirla verdad. Dijo: “Lo hice, no sé cómo lo hice…, lo hice por lo que dicen los testigos… soltadme… he perdido el juicio y no sé cómo decirlo… me están arrancando el alma., ordénales que me suelten., hice lo que dice la Ley”.

Le preguntaron qué Ley. dijo: “La Ley que dicen los testigos… lo declaro todo… oh desgraciada madre que me parió” (…) Ordenaron dar otra vuelta a los garrotes y la exhortación a decir que Ley era. Dijo ella: “Si supiera qué decir, lo diría ¡Oh, mi corazón! ¡Oh Señor, me están matando..!”

Le dijeron que si deseaba decir la verdad antes de que le echase el agua, que lo hiciera y así descargaría su conciencia Ella dijo que no podía hablar y que era una pecadora Luego colocaron en su garganta la toca (embudo) de lienzo y ella dijo: “Quitádmelo, que me estoy asfixiando y se me revuelve el estómago”. Entonces vertieron una jarra de agua Ella pidió a gritos confesarse diciendo que estaba muriendo. Le dijeron que la tortura continuaría hasta que dijese la verdad, pero aunque la interrogaron repentinamente ella habla quedado silenciosa…”

A esto quería llegar. Mis valedores: ¿alguno se habla con Norberto Rivera, cardenal de la Iglesia Católica? De ser así, ¿quiere mostrarle esta crónica y ya que la lea preguntarle si en un oficio santo como excretor de excomuniones no añora los métodos del “Santo” Oficio? Porque motivos para la añoranza ahí están ¿Que ya no hay judaizantes? Pero sí herejes que se atreven a abortar, aunque lástima en vez de potro de tormento nomás hay excomuniones. En fin. (Laus Deo.)

Posted in Fabulillas | No Comments »

Perros de Dios

Posted by Tomás Mojarro on 27th Marzo 2007

El interrogatorio policíaco, mis valedores, ¿alguno lo habrá escuchado? Yo sí, que en cinta magnetofónica oí la última confesión de uno de los tantísimos fallecidos en los reclusorios de esta ciudad. Fallecido en la tortura. Joven él, hasta antes del torturador llevó el nombre de Ricardo López, desdichado al que en la celda de tortura trataban de forzar a declararse autor del secuestro de un menor de edad. ¿Alguno de ustedes recuerda el caso..?

Porque escuché (y se me amargó la saliva) aquellas sesiones de lamentos, quejidos, jadeos e intercambio de frases machuconas, entrecortadas, reiterativas, con que una y otra vez el torturado contestaba las frases cortas, indiferentes y rutinarias, de uno de oficio torturador; por eso capto el sentido trágico de la sesión de tormento que padeció una desdichada mujer, y no en el Reclusorio Norte, como Ricardo López, sino en la España del siglo XVI, a manos del monje dominico y sus torturadores, que la forzaban a declararse judaizante. Exacto: la “Santa” Inquisición, hoy con su nuevo nombre de Congregación para la Doctrina de la Fe, de la que es Joseph Ratzinger el gran inquisidor. Transcribía el documento, con su cargazón de realismo dramático, y la boca se me amargaba una vez más. Ojalá que en leyéndolo, cuestión de imaginación y sensibilidad, ustedes no permanezcan indiferentes. La sesión de tormento de la “Santa” Inquisición:

A la desdichada la llevaron a la cámara de tortura. Que dijese la verdad, le ordenaron Ella: “No tengo nada qué decir”. Le ordenaron que se desnudara y de nuevo la exhortaron, pero guardó silencio. Dijo, una vez desnuda:

“Señores, he hecho todo lo que se dice de mí y levanto falsos testimonios contra mí misma, pues no quiero verme en semejante brete, plague a Dios, no he hecho nada.”

Le dijeron que no levantase falsos testimonios contra ella misma, sino que dijese la verdad. Empezaron a atarle los brazos, dijo: “He dicho la verdad, ¿qué tengo qué decir? Nada, Señor, nada tengo qué decir”.

Le aplicaron una cuerda en los brazos y la retorcieron y exhortaron a decir la verdad, pero dijo que ella nada tenía que decir. Luego chilló y dijo: “Decidme lo que queréis, pues no sé qué decir”. Le ordenaron que dijese qué había hecho, pues era torturada por no haberlo hecho, y ordenaron que se le diese otra vuelta a la cuerda. Exclamó: “Soltadme, señores, y decidme lo que tengo que decir, no sé lo que he hecho. ¡Oh Señor, apiádate de mí!”
Dieron otra vuelta a la cuerda y ella dijo:

“Aflojadme un poco para que pueda recordar lo que tengo que decir, no sé lo que he dicho, no comí carne de cerdo porque me daba asco; lo he hecho todo, soltadme y diré la verdad”. Se le ordenó otra vuelta más a la cuerda, entonces ella dijo: “Soltadme y diré la verdad, no sé lo que tengo que decir… ¡Soltadme por el amor de Dios… decidme lo que tengo que decir… lo hice, lo hice., me hacen daño. ¡Señor…, soltadme, soltadme y lo diré!”

Le dijeron que lo dijese, y dijo “No sé lo que tengo que decir… Señor, lo hice… me hacen daño, Señor…, soltadme, soltadme y lo diré”. Le dijeron que lo dijese, y dijo: “No sé lo que tengo que decir… Señor, lo hice… No tengo nada que decir… ¡Oh mis brazos! Soltadme y lo diré”.

Le pidieron que dijese lo que hizo y dijo “No lo sé, no comí porque no quise”. Le preguntaron por qué no quiso y replicó: “Ay, soltadme, soltadme… sacadme de aquí y lo diré cuando me hayáis sacado… Digo que no comí”.
Le ordenaron que hablase y dijo: “Señor, no la comí porque no quise… soltadme y lo diré”.

Le ordenaron que dijese lo que había hecho contra nuestra santa fe católica Dijo: “Sacadme de aquí y decidme lo que tengo que decir… me hacen daño… ¡oh mis brazos, mis brazos!”, lo cual repitió muchas veces y prosiguió: “¡No me acuerdo… decidme lo que tengo que decir… ¡Oh, desgracia de mí! Diré todo lo que quieran, señores… me están rompiendo los brazos… soltadme un poco… hice todo lo que se dice de mi“.

Le ordenaron que contase con detalle y veracidad lo que hizo. Dijo: “¿Qué se quiere que diga? Soltadme, pues no recuerdo lo que tengo que decir… ¿no veis que soy una mujer débil? ¡Oh! ¡Oh! ¡Mis brazos! ¡Se están rompiendo mis brazos! Se ordenaron más vueltas, y mientras las daban exclamó: “Soltadme pues no sé lo que tengo qué decir; si lo hice… lo diría…”

Ordenaron que apretasen más las cuerdas. Dijo: “Señores, ¿no sentís piedad de una mujer?” Le dijeron que sí, si decía la verdad. Dijo ella: “Señor, dime, dímelo”. Volvieron a apretar las cuerdas y ella dijo: “Ya he dicho lo que hice”. Le ordenaron que lo contase con detalle, ante lo cual dijo: ‘Tío sé cómo contar, Señor, lo que no sé”. Separaron las cuerdas y las contaron, y había dieciséis vueltas. A la siguiente, la cuerda se rompió. (Mañana.)

Posted in Fabulillas | No Comments »

Los herejes, ¿quiénes son?

Posted by Tomás Mojarro on 26th Marzo 2007

El fanatismo, dije a ustedes en Radio Universidad el domingo anterior. El fanatismo eriza su racimo de cabezas y cobra fuerza una vez más, como en los lóbregos tiempos de Giordano Bruno, Galileo Galilei. Juan de Hus y tantísimos más de esos “herejes” que alimentaron con su carne y sangre las hogueras del dogma, el prejuicio y el oscurantismo medievales. Y ya saben ustedes lo que de todos los Ratzinger inquisidores que en la historia han sido puntualizó Shakespeare:

“Claro que existen los herejes: son los que encienden las hogueras”.

Ahora, por suerte para los provocadores del escándalo entre las buenas conciencias, el linchamiento es puramente simbólico, que las hogueras han sido sustituidas por otra más de las sobrevivencias del universo medieval: la excomunión, esa que está por caer, fulminante centella, sobre la testa de algunos que, a juicio de los Ratzinger inquisidores, practican la moderna herejía Lóbrego.

Porque hoy, una vez más, como en los tiempos de Galileo, el conocimiento científico recibe la embestida del dogma, el prejuicio, el tabú y el pensamiento mágico, esta vez con el pretexto de la legislación que sobre la legalización del aborto formulan en la Asamblea Legislativa diputados del Revolucionario Ins. y De la Revolución Democrática, vale decir: la ley que oficializa un hecho fehaciente, ante el que los escandalizados han cerrado los ojos: el aborto que a diario se practica en el país: diez diarios tan sólo en esta ciudad, la mitad de ellos clandestinos. ¿Qué dicen a esto los providas yunqueros y opusdeístas, legionarios de Cristo, caballeros de Colón y del Santo Sepulcro..?

Va aquí, mis valedores, esa pregunta que constituye la piedra filosofal, para la cual no se ha encontrado la respuesta en que coincidan ciencia, magia y religión: “¿Cuando se hacen humanos los productos de la concepción humana?” O en otras palabras: “¿En qué etapa de su desarrollo es el embrión, o feto, un ser humano..?”

La respuesta nunca ha sido fácil, por más que a su hora trataron de contestarla desde Hipócrates, Aristóteles y Galeno, hasta Tertuliano, Gregorio de Nisa y los santos Jerónimo, Agustín, Apolinar y mi tocayo De Aquino, quien afirmaba que el germen humano pasa por una etapa vegetativa y otra animal, de tal modo que el feto, según él, es ya una criatura humana a los 40 días de permanencia en el vientre materno, en el caso del hombre, y a los 80 en el caso de la mujer. Frente a los conceptos medievales y ante la interrogante fundamental, el pensamiento científico duda: “¿Es un ser viviente el huevo no fertilizado?” Más dudas que certezas genera la respuesta del embriólogo: “En un sentido, no. No puede reproducirse sin ayuda, ni siquiera mantenerse por un día o dos. En otro sentido sí, pues su configuración bioquímica contiene sustancias necesarias para la vida y que son producidas sólo por organismos vivos, en este caso por la madre, cuando se forma en el ovario”. Pero más adelante: “Cuando veo al microscopio la estructura física del hombre embrionario no veo ningún vehículo del alma rumbo al cielo, sino sólo frágiles cúmulos de células animales…”

El protestantismo, a propósito, acepta el aborto y la contra-concepción, criterio que fluye a contracorriente al de la Iglesia Católica, que lo sentenció a modo de conclusión del Concilio Vaticano II:

Cualquier cosa que esté opuesta a la vida misma, como son cualquier tipo de asesinato, genocidio, aborto, eutanasia o la auto-destrucción voluntaria… Todas estas cosas y otras de este tipo son en verdad infamias. Envenenan a la sociedad humana, pero hacen más daño a aquellos que las practican que a aquellos que sufren el daño. Además, son un deshonor supremo para con el Creador…”

Deshonor para el Creador, ni más ni menos. Pues sí, pero más allá del sentimiento religioso y las invocaciones a Dios, tan sólo en esta ciudad, revela La Jomada, el gobierno atendió en apenas dos años 7 mil casos de aborto, mientras que la cifra de cirugías clandestinas cuadruplicó tal cantidad. Sólo un factor tiende a inhibir entre los pobres el número de abortos, y ese es el miedo. La paciente pobre no tiene los recursos económicos para acudir a un sanatorio de calidad, de modo tal que se resigna a parir un hijo no deseado o se arriesga, de plano, y se somete a un aborto barato, burdamente practicado y, por lo mismo, sumamente peligroso. El único factor universal en tomo al aborto es la determinación de mujeres desesperadas que, al enfrentarse a embarazos no deseados, intentan a cualquier costo que se les practique un aborto. En fin. Tengo aquí, contrapunteados, puntos de vista de científicos y religiosos de diversas doctrinas que analizan el aborto. (Sigo después.)

Posted in Fabulillas | No Comments »

Y lo mataron

Posted by Tomás Mojarro on 23rd Marzo 2007

En su tierra salvadoreña mataron a Monseñor ?scar Arnulfo Romero, que es decir al hombre, al religioso, al luchador, al mártir. El arzobispo y salvador de El Salvador, fue asesinado aquel 24 de marzo de 1980, mientras oficiaba misa en su iglesia de barrio en San Salvador. Desde un año antes, el hombre de iglesia estaba presto a entregar la vida por la causa que amaba. Y no es que sin motivo presintiera su muerte, no, que bien conocía a quienes lo acechaban a todas horas, fanáticos de los escuadrones de la ultraderecha (ARENA) que creara un Roberto D’Abuisson, quien iba a ser su asesino intelectual y que, justicia inmanente, no iba a tener buen fia La palabra viva del bienamado de su gente:

He sido frecuentemente amenazado de muerte. Debo decir que, como cristiano, no creo en la muerte sin resurrección: si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño. Lo digo sin ninguna jactancia, con la más grande humildad. Mi muerte, si es aceptada por Dios, sea por la liberación de mi pueblo y como un testimonio de esperanza en el futuro. Si llegasen a matarme perdono y bendigo a quienes lo hagan…

Y lo hizo la bala asesina de un sicario contratado por el D’Abuisson canceroso del ánima, que al poco tiempo fue asesinado también, sólo que por un cáncer fulminante que del ánima se le fue al organismo. Metástasis.

Profeta al modo de Isaías, y como profeta defensor de los desvalidos, el arzobispo fue asesinado en el preciso momento de la consagración, al elevar la hostia en la la celebración de la misa Su cuerpo cayó fulminado al pie del altar. Uno de sus fieles, su amigo fiel: “Lo supe a las tres de la tarde del 24 de marzo de 1980, cuando acababa de nacer la primavera La mañana había sido calurosa y clara Cuando lo supe, llovía Una lluvia nueva, generosa, blanca, que envolvía los cerros. Oscar compañero había resucitado en la llama de una bala Sólo una bala precisa, amaestrada, prevista La lluvia fue el gran perdón que caía sobre El Salvador. El perdón del caído (…) El gran Mártir de América había ganado la batalla a sus asesinos…”

Ojalá se convencieran de que perderán su tiempo. Un obispo morirá, pero la Iglesia de Dios, que es el pueblo, no perecerá jamás…

Eran años aciagos para El Salvador; acababa de estallar una crudelísima guerra civil entre la guerrilla del Farabundo Márti de Liberación Nacional y el ejército gubernamental apoyado, naturalmente, por el gobierno de Estados Unidos. El conflicto se prolongó el tanto de 12 años. El armisticio se iba a firmar en el Castillo de Chapultepec. Aquí, unas colonias adelante…

Como Pastor estoy obligado por mandato divino a dar la vida por quienes amo, que son todos los salvadoreños, aun por aquellos que vayan a asesinarme. Si llegaran a cumplirse sus amenazas, desde ahora ofrezco a Dios mi sangre por la redención y por la resurrección del El Salvador. Yo resucitaré en las luchas del pueblo…

La homilía del arzobispo Romero que le granjeó una bala en el pecho:

Queridos hermanos: terrible lo que ha ocurrido durante estos meses de un nuevo gobierno que precisamente decía querer sacarnos de estos ambientes horrorosos. El martes pasado, el Papa recoge el número de víctimas que ha habido en Italia, sobre todo en estos días. Si el Papa estuviera en mi lugar, no señalaría sólo los crueles asesinatos en Italia, sino que se llevaría tiempo recogiendo día a día testimonios de numerosos y numerosos asesinatos…

Sin las raíces en el pueblo, ningún gobierno puede tener eficacia, mucho menos cuando quiere implantarlo a fuerza de sangre y dolor… Yo quiero hacer un llamamiento de manera especial a los hombres del ejército, y en concreto a las bases de las bases de la Guardia Nacional, de la policía, de los cuarteles:

¡Hermanos: son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios, que dice no matar..! ¡Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios! ¡Una ley inmoral nadie tiene que cumplirla! ¡Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado! ¡La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación!¡Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con sangre..!

¡En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos: les suplico! ¡Les ruego! ¡Les ordeno en nombre de Dios! ¡Cese la represión..!

Esa requisitoria del Profeta a los represores de salvadoreños vino a significar su muerte al pie del altar. Y lo mataron. Monseñor Oscar Arnulfo Romero, mártir, ejemplo y guía de pueblos. (A su memoria..)

Posted in Fabulillas | 1 Comment »

Bilis negra,renegrida

Posted by Tomás Mojarro on 22nd Marzo 2007

Esto que voy a contarles me ocurrió la tarde del viernes pasado, yo a medio desvestir y la amiga toqueteando mis regiones abajeñas. A solas estábamos en aquel discreto recinto de espaldas al tráfago de la ciudad. Ella, doctora y amiga mía (me conoce bien, y sin embargo es mi amiga), me enfocó los bifocales en las zonas blandas: “Lo malo es que usted toma muy a pecho la vida, y ese vendaval de politiquería barata que tan cara nos sale a los mexicanos le altera la salud. Urge ir a la acción, pero ya”.

- Pero no acción armada, que estaríamos condenados a perder. Y si no, estudie la historia En la organización celular autogestionaria está la verdadera acción para lograr (nosotros, el paisanaje) ese cambio de Poder que nos urge.

- ¿Ve? Hasta en la morgue está usted grillando. No, que otra es la acción de la que hablo; hacerle unos estudios, no vaya a ser. Su vesiculita..

“Su vesiculita”, dijo. Porque eso es muy’ cierto, mis valedores; yo vivo a lo vivo el oficio del diario vivir esta vida que, dulzona a momentos, de súbito se nos torna rasposa, abrojuda, amarga de bilis desparramada Y sí:

- Radiografiármela pues. ¿Termino de desnudarme?

No, que antes tendría que pasarme tres días a base de una dieta especial, calculada en términos de salario mínimo. “Totalmente vacío de su sistema digestivo debe llegar al examen clínico para poderle checar su vesiculita.

“Checar”, dijo. Y ni hablar. Ni comer. Tres días viviendo de yerbas, pellejos, retazos, morisqueta vil. Al cuarto, métete al cuarto (el laboratorio); yo, ánimo y estómago fruncidos, sentía dentro de mi calavera el zumbido de debilidad. Salario mínimo. “Desnúdese, póngase esta bata, tiéndase en esa plancha”.

Helada De fierro vil. Y el escalofrío, sobre todo en la región trasera, que la bata no logra cubrir. De ahí en adelante, como al son del Kama Sutra: que no se me mueva tanto, que muévase para acá, que póngaseme boca abajo, y que ahora boca arriba, y que de ladito, y que agarre mucho aire, porque el siguiente nos lo vamos a echar en cuatro puntos (a gatas), o sea el examen, y que ahora suéltelo todo, el aire, y que… Yo, con aquel remedo de bata minúsculo que al menos movimiento se abría y desfloraba mostrando a los bifocales el minusculito y zonas circunvecinas, qué mortificación…

Pues sí, pero ahí el problemón: por algún motivo (nervios, sobre-excitación), mi “vesiculita” no resultó fotogénica; no retrataba con claridad, sino afantasmada, y cuando debiera hincharse permanecía huera, vacía de bilis, pero tenía que aparecer vacía retrataba preñada, para acabar regándola, eyaculación precoz, toda la bilis, válgame

Y en cuestión de segundos cómo agregar una carga más de jugo biliar. La doctora, un rato de silencio, de reflexión, para súbito (me conoce bien):

- ¿Qué opina de los primeros cien días de gobierno del chaparrito?

¡Friégale! (perdón, ¡tíznale!, quise decir.) Mi “vesiculita”, de vejiga chupada, se hinchó, sapo charquera, como al efecto de docena y media de viagras: panzona de
bilis renegrida, estupenda para la foto. La doctora (me conoce bien, ¿lo dije antes?):

- ¡Lo logramos! ¡Así, no se mueva, no se me salga de la suerte, no se vaya a vaciar antes de tiempo y me deje a medias sin lograr otra foto..!

Pues sí, pero no. Ahora mi “vesiculita” tenía que evacuar, pero ella estreñida, y cómo carambas vaciarla, si yo en los hígados tenía estampada la facha del peloncito, jetoncito, etc. La doctora (me conoce etc.):

- ¿Qué le parece la reforma al ISSSTE que acaba de fraguar la Gordillo, vice-presidenta de México, con la mano del gato, o sea Yunes, su incondicional? ¡No puje, no le saque, no se me descuadre, no se me desenfoque! Agáchese más, ¿pues qué no es buen mexicano?

Me agaché. “Más, mucho más”. “¿Qué tanto más, doctora?” “Como los compinches de Nueva Izquierda frente a Calderón y sus privatizadores”. “¿Así? Ya se me está acalambrando”. Y ándenle, el tanque lleno otra vez. Derramándose. Bilis negra, espesa ácida, amargosa “¡Eso, así, quietecito!” Y el clic. “Otra más, pero vacía Cómo haremos para que se vacíe, usted…”

Vaciarme Algo me dio a beber; nada; a mascar; nada; masajito; más se me hinchó; me recostó; en vano; me culimpinó; menos; yo, ciudadano de México, a cada culimpinada pujaba nomás, renegaba pensaba en la mega-marchita- exigimos…” Pero de ahí no pasé.

-¿Sabe usted si por fin se aplicó la justicia y los hijos de toda su reverenda Marta ya están durmiendo a estas horas en el penal de La Palma.?

Sentí que me iba pero me vine Aventé litro y medio de una bilis como amarguísimo chapopote ya privatizado al capital gringo. Una bilis que desde tiempos del PRI-Gobierno ya empozaba en su bolsón, se me había venido fermentando, rancio tepache desde Fox y compinches. (México.)

Posted in Fabulillas | 2 Comments »

Indestructible…

Posted by Tomás Mojarro on 21st Marzo 2007

Benito Juárez engañó a los indígenas expropiándoles sus tierras, pero no sólo eso: yo considero que la personalidad del Benemérito de las Américas ha sido sobrevalorado por el sistema político mexicano. Sugiero la necesidad de un redimensionamiento de su verdadero papel histórico.

Tal aconsejaba en 1997 S. Abascal Carranza, militante de Acción Nacional respecto a la figura histórica de Benito Juárez. Y a propósito, mis valedores: que la memoria histórica no se nos muera del todo, porque al extraviar el pasado extraviamos, al propio tiempo, nuestro presente, cuanto más el porvenir. No olvidar que fue un día como hoy, pero de hace 199 años, cuando nació en la población de Guelatao el oaxaqueño que con el tiempo iba a ser testigo y actor principalísimo de una de las épocas más conflictivas, de las más decisivas en la historia de nuestro país. El benemérito.

Veintiuno de marzo de 1808-18 de julio de 1872. En estas dos fechas cabe toda su vida. Y no más. Sesenta y cuatro años fue el tiempo de vida de don Benito Juárez; pero que marcaron señas, rumbos, y derroteros en la historia del país, una historia de claroscuros: de lucha contra “soberanos” de pacotilla y de extrema crueldad para con los vencidos, y así unas luminosas Leyes de Reforma como también un Tratado McLane-Ocampo que, en apariencia, y sólo en apariencia (consulten la Historia), cedía parte del país a los Estados Unidos. De los males, el menor: Juárez y sus liberales instrumentaron el McLane-Ocampo para evitar que el gringo se quedase con Baja Califomiana, Chihuahua y varios otros estados del norte de nuestro país, desgracia nacional que evitaron ayudados de una circunstancia para nosotros afortunada: en guerra civil del norte contra el sur del país vecino, los yankis maniobraron para evitar que el sur se fortaleciese con el territorio mexicano. Qué bien, por más que lo estipulaba el propio Benito Juárez:

Todo lo que México no haga por si mismo para ser libre, no debe esperar ni conviene que espere que otros Gobiernos u otras naciones hagan por él. Auxilios negativos son los únicos que puede darnos Estados Unidos, como el que nos fusile por la espalda…

Y hablando de fusilamientos por la espalda: fue en abril de 1997. Legisladores del PRI, PRD y PT en la Cámara de Diputados condenaron y rechazaron las declaraciones del panista Noé Aguilar Tinajero, en las que besando la cruz juraba que Benito Juárez traicionó a México. Las tres fracciones advirtieron que no permitirán expresiones que pretendan dañar la imagen y el legado histórico del Benemérito. Lo afirmó el diputado oaxaqueño José Antonio Hernández Fraguas:

“Es criticable la postura del panista, que pretende desprestigiar a Juárez como pretexto para cambiar la nomenclatura de varias calles en el Edo. de México“. Y el diputado priísta José Carmen Soto Correa: Aguilar Tinajero es acólito del partido del campanario”. Fueron priístas los que años atrás:

“¡Compañeros! ¡Don Alfonso Martínez Domínguez es el Benito Juárez de los burócratas! ¡Don Alfonso, como el Benemérito, surgió de la humildad! ¡Don Alfonso es nuestro Benito Juárez, el benemérito de los burócratas!”

Lo escribía Santiago F. Fuentes: ‘Los libros de historia se han convertido en los mejores aliados de los políticos mexicanos a la hora de explicar o justificar sus acciones. Santiago Oñate, Secretario de Trabajo, orador del PRI en la ceremonia juarista, aprovechó ayer el 189 aniversario del nacimiento del benemérito para, en un forzado paralelismo, comparar a Juárez con el presidente Zedillo: “Bien sabía Dn. Benito Juárez de los riesgos de la suspensión de pagos. Fidelidad a lo pactado en el exterior (…) El sacrificio del pueblo mexicano, necesario para salir de la crisis. No es permisible postergar el desarrollo en la justicia de millones, a cambio de transitorios alivios. Lo sabía el Presidente Juárez. Lo sabe el Presidente Zedillo…”

Dn. Benito frente al gobierno (neo)panista: ‘Cd. Camargo, Chih. “Una grave tensión política se suscitó el 12 de julio (de hace unos años), cuando la alcaldía panista realizó la demolición de una estatua de Dn. Benito Juárez para poner en su lugar la del fallecido panista Carlos Chavira...”

Aguascalientes, Ags., marzo de 1997. El alcalde panista de esta ciudad, Alfredo Reyes Velázquez, decidió entrar en la posteridad e impuso su nombre a una calle que antes se llamó Benito Juárez. La vía pública que rendía tributo a Juárez tiene ahora una placa con el nombre del alcalde”. El regidor Miguel Juárez. “No se conformó con nada más registrar su nombre para en la posteridad, sino que también puso el de los panistas Manuel Gómez Morín, Miguel Ángel Mérida y Efraín González, a calles de la misma colonia San Francisco”.
“No se me oculta ni trataré de disimularlo: la situación actual es complicada, difícil y tal vez peligrosa”. Benito Juárez. (A su memoria.)

Posted in Fabulillas | No Comments »

Asombro e indignación

Posted by Tomás Mojarro on 20th Marzo 2007

Aquí sigue el ejercicio masoquista que a la vista de una Merida sitiada por tropas norteamericanas realicé con la somera recopilación de agravios que en la historia común ha perpetrado el Imperio contra su “traspatio” del sur. Lo afirmaba en 1922 The New York American:

“La salvación del pueblo de México sólo podrá realizarse por una intervención decisiva, poderosa, armada, de EU“. Intervención con que en 1848 le iba a arrebatar la mitad del territorio, para que en 66 años más tarde perpetrase la invasión armada al puerto de Veracruz, que costó tanta sangre nativa. ¿El pretexto para la invasión? En el XIX, proteger los intereses de las compañías gringas y a los propios nacionales de un tirano feroz, un Pres. Paredes que, para el invasor, era el Saddam Hussein de por aquel entonces. Por cuanto al pretexto que esgrimió el Presidente Wilson para venir y entrar a sacrificar patriotas en Veracruz: que Carranza no le haya permitido investigar el fusilamiento de W.S. Benton, ciudadano inglés. La secuencia histórica:

“Chihuahua, Chi. 21 de feb. 1914. Sr. Presidente Venustiano Carranza; inglés William S. Benton trató de asesinarme en Cd. Juárez. Pude desarmarlo y lo entregué a un consejo de guerra, que lo condenó a muerte. Respetuosamente, Gral. Francisco Villa”.

‘’Washington, 28 de feb. 1914. Sr. Carranza: mi gobierno exige pronta averiguación. De otra suerte se complicará gravemente la situación y obligará a este gobierno a tomar medidas sumamente serias. Estamos seguros de que usted obrará inmediatamente. W. H. Bryan, Secretario de Estado”.

Opina la prensa de EU: “Carranza desafia la Doctrina Monroe y abofetea al presidente Wilson en pleno rostro, porque al negar el permiso a nuestro Departamento de estado para investigar el asesinato de Benson, Carranza no hace otra cosa que dar un bofetón en pleno rostro al presidente “Wilson. Ninguna de las más grandes potencias europeas ha hecho jamás lo que hace ahora el Jefe de los mexicanos que están fuera de la ley. Carranza no es un indio ignorante, iletrado, matón, como Villa, que durante toda su carrera ha sido un ladrón y un matoide como bestia salvaje. ¡Pero Carranza! Educado en la escuela gubernamental, entrenado en el servicio oficial, experimentado en asuntos americanos, versado en la relaciones internacionales, sabe exactamente lo que quiere decir cuando lo dice al Sr. Wilson que en México no son los Estados unidos sino la Gran Bretaña misma la que debe ocuparse de la suerte de los ingleses, cuando se les asesina.

Carranza sabe que al rehusar de manera insultante los esfuerzos indulgentes de Mr. Wilson para salvar al grupo de bandidos de la venganza directa, repudia y desafia la Doctrina Monroe. En el presente, según dicha doctrina, no les permitimos intervenir a las potencias europeas en los asuntos internacionales de cualquier soberanía americana, ya sea en plena paz, orden y justicia, o en el mayor caos. Así, nos obligamos nosotros solemnemente a hacer por Europa lo que nosotros mismos hemos resuelto que Europa no debe hacer aquí. Esta es la Doctrina Monroe, para la Gran Bretaña y para Europa“.

Washington, 15 de abril, 1914. El Presidente Wilson recibe a diputados y miembros de las Comisiones de Relaciones Exteriores del Senado y la Cámara y los entera de su decisión de invadir Veracruz a causa de que sus autoridades se niegan a saludar la bandera de las barras y las estrellas”.

Ante esta situación de grave emergencia, el Senador por Chilton, Virginia Occidental, así se expresaba: “¡Yo obligaría a ésos a saludar la bandera asi tuviese que volar toda la ciudad!” El Senador W.Borah: “¡Yo puedo decir que si la bandera de Estados Unidos llega a ser izada en México, nunca será arriada! Este es el venturoso principio de la marcha de Estadios Unidos hasta el Canal de Panamá“.

Y fue entonces: la denominada Expedición Punitiva se internó en la frontera norte de nuestro país. El siguiente es el texto de cierto telegrama firmado por John J. Pershing, comandante de las fuerzas estadounidenses que tomaron parte en dicha expedición: “Sr. Jacinto B. Trevino: Usaré de mi criterio por lo que concierne a cuándo y en qué dirección del territorio mexicano deba mover mis tropas para perseguir bandidos o para obtener información tocante a bandidos. Si dentro de esta circunstancia tropas mexicanas atacan a mis columnas, la responsabilidad, con sus consecuencias, recaerá sobre el gobierno mexicano”.

Y fue así como el 21 de abril de 1914, a las 11:20 de la mañana, soldados de infantería yanqui descendían del Florida, el Utah y el cañonero Prairé y tomaban tierra en el muelle Porfirio Díaz. La fuerza yanqui marchó contra la ciudad. Se iniciaba la invasión de territorio mexicano por tropas gringas. Y así hasta hoy, con Merida sitiada. Es México. (Mi país.)

Posted in Fabulillas | No Comments »

Me dio vergüenza ajena…

Posted by Tomás Mojarro on 19th Marzo 2007

Tal iba a decir, pero no, que es vergüenza propia. Porque, mis valedores, todo lo bueno y todo lo malo que le ocurre a nuestro país es responsabilidad mía y de todos ustedes, y responsabilidad nuestra han sido la soberanía lastimada, el atropello a las garantías individuales y derechos humanos y las vejaciones de que nos hicieron víctimas las fuerzas extranjeras que vinieron a humillar la conciencia colectiva e imponer sus redaños de invasores ante la anuencia servil de una presidencia mexicana de malvavisco.

El imperio. Leí las noticias procedentes de un Mérida sitiada por fuerzas del norte cuyas órdenes eran acatadas por militares del país, y con el ánimo fruncido me puse a redactar, ejercicio de masoquismo, el presente y muy somero recuento de las tropelías que México ha padecido por parte de su vecino imperial desde el XIX, cuando el susodicho vecino inició la devastación de su “patio trasero” y socio comercial. En primer término, lo que en 1908 afirmaba The Times:

“Basta una ojeada al mapa de la América del norte para comprender que México forma parte geográficamente y por otros conceptos un todo con los Estados Unidos. Sus ferrocarriles, que enlazan todos los puertos y ciudades importantes, son en realidad una expansión de nuestra red ferroviaria. Sus costas, continuaciones no interrumpidas de las nuestras. La superficie es aproximadamente igual a las superficies combinadas de Inglaterra, Francia, Alemania y Austro-Hungría. ¡Hermosa provincia tropical, en verdad, para adquiriría para nosotros..!

La ominosa profecía del Ilustred London News, en 1845:

“A menos que Dios realice un milagro, dentro de medio siglo México formará parte de la Unión Americana“.

En 1836 lo declaraban voceros del Senado norteamericano: “El pabellón de las barras y las estrellas no tardará en flotar sobre las torres de México, y de allí seguirá hasta el Cabo de Hornos, cuyas olas agitadas son el único límite que reconoce el yanqui para sus ambiciones…”

Y en 1847, The North American: “La anexión de México nos presenta la posibilidad más brillante. Sería muy más de desear que México viniera hasta nosotros voluntariamente, pero como no hemos de gozar de paz mientras que la anexión no se verifique, que venga pues, aunque al principio sea haciendo uso de la fuerza. Como doncellas sabinas, México aprenderá pronto a amar a su raptor.-”

Lo corregí el analista, tiempo después: “No anexión. Absorción es la palabra. Absorción, mas bien que la anexión. La historia nos da lecciones que permiten esperar confiadamente ese resultado: no anexión de México a Norteamérica, sino absorción. Esa es la palabra…”

En 1814 lo anunciaba el Charleston Courrier. “Cada batalla ocurrida en México y cada dólar gastado en aquel país nos dará seguridades de adquirir territorios que ensancharán los dominios americanos hacia el sur, y el final será que los Estados Unidos adquieran un gran poder en el continente…”

Tal opinión será ratificada por el Secretario de Estado E. Lansing, quien así aconsejaba al presidente de su país, T.W. Wilson:

“Sin disparar un tiro ni gastar un dólar. México es extraordinariamente fácil de dominar. Basta con controlar a un solo hombre, el presidente. Tenemos que abandonar la idea de poner en la Presidencia mexicana a un ciudadano americano. La solución necesita más tiempo. Habrá que atraer a nuestras universidades a jóvenes mexicanos y educarlos en el modo de vida americano. Ellos llegarán a ocupar cargos importantes, incluyendo la presidencia. Entonces, sin necesidad de que gastemos un centavo o disparemos un tiro, ellos harán lo que nosotros queramos, y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros…”

Porque, como en 1922 lo escribía The New York World, “la dificultad con los mexicanos estriba en que no entienden el espíritu de benevolencia que inspira la administración del Presidente Harding. Han adquirido nociones exageradas sobre la inviolabilidad de la soberanía de México. Esto es lo que ha provocado toda la confusión. Pero el Departamento de Estado no se preocupa en lo más mínimo por ese sentimiento, ya que opera en beneficio de las empresas americanas en aquel país…”

Por ese tiempo lo afirmaba The New York American: “Porque no habrá gobierno estable en México hasta que los Estados Unidos se decidan e impongan uno, y lo sostengan con valores y con bayonetas norteamericanas. No hay escape posible de la lógica de la situación. Debemos cumplir nuestro deber en México. De hecho, deberíamos haberlo cumplido ya desde hace mucho. La salvación del pueblo de México sólo podrá… (Mañana.)

Posted in Fabulillas | No Comments »

Morir antes que pedir perdón

Posted by Tomás Mojarro on 16th Marzo 2007

Perpetró, con otras instituciones, una conducta que trajo como consecuencia los hechos de 1968, pues por medio de la Dirección Federal de Seguridad se constituyó un grupo armado, denominado Batallón Olimpia…

¿A quién acaba de acusar el magistrado Ricardo Paredes en relación a la masacre del Dos de Octubre en Tlatelolco? Es a ese, precisamente, que en su momento soltó la frase retumbante:

Cualquier mexicano preferirla morir antes que pedir perdón y, en primer lugar, el Presidente de la República…

¿Identifican ustedes al autor de la frase? Por aquello de pedir perdón, ¿no les parece que hubiese podido ser Díaz Hordas después de la carnicería de la Plaza de las Tres Culturas? Otra más de sus frases características:

Nuestros logros siempre serán pequeños en contraste con nuestras ansias de plenitud y justicia…

Claro, sí, por supuesto, pues cuál otro pudiera ser, sino ese Luis Echeverría que para muchos analistas fue, es, el verdadero multi-asesino de Tlatelolco. Echeverría, personaje de extraño perfil psicológico, que anocheció mudo y discreto cuando titular de Gobernación para, de repente, ya como sucesor de Díaz Hordas, amanecer gárrulo, desatado, verborreico, hiperkinético, que después de sus seis años de gloria iba a tornar a ese silencio del que nadie ni nada lo puede sacar ni a chicotazos de la ley y de reglamentos. Echeverría, el artífice de la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados que, documento oficial de la ONU (así lo soñaba el tercermundista), vendría a revolucionar el planeta. índice en alto lo declamaba el susodicho: A problemas de siglos, o problemas creados recientemente en México por el afán de justicia de muchos grupos, encontraremos soluciones estables y verdaderas sólo por el camino del Derecho…

Hace algunos ayeres fue requerido por las autoridades que investigaban los crímenes del pasado para que contestar un centenar de preguntas. No lo hicieron hablar. Yo, entonces, le envié el siguiente mensaje que hoy redondeo: Sr. Lic. Luis Echeverría Alvarez:

Así que se niega a hablar. Así que se negó, de plano, a acudir a la diligencia ministerial programada. ¿Pues qué, no le arden los oídos con las frases vituperosas que le lanzan integrantes de un cierto Comité del 68, como aquellas de que Los cobardes se escudan en el silencio, y El silencio es inmoral? ¿Se calla hoy ante quienes torturaba? ¿Qué tan cierto es, señor Echeverría, que el silencio en el que se escuda es una artimaña, porque usted supone que al callar será imposible probar de forma contundente su responsabilidad en los crímenes que se le imputan? Que no se va a librar, porque como ellos dicen: “Existen otros medios…”

¿Se referían a los que usted aplicó en la masacre indiscriminada del 68 y la selectiva, mucho más criminal, de 1971 y años subsiguientes? Usted, que desde el sillón de Los Pinos, así recitaba:

El Poder Ejecutivo, lejos de sentir que va de salida, considera de su deber hacer todo lo posible en todo momento, hasta el último día de su gobierno, para continuar en una obra de justicia transformadora…

Justicia transformadora. Señor Echeverría: ¿por qué ahora se niega a hablar? Allá por la década de los 70, ¿no fue su pasatiempo favorito? ¿Pues qué cambio es ese, tan radical? ¿Ya se le retiraron las ganas de lanzarse con aquellos monólogos de horas, por no decir de días, de años, de sexenio..?

Que por aquel entonces fue gárrulo; me consta; que lo sufrí cuando atragantaba de cámaras y micrófonos, en vivo y a todo color, de costra a costra y de frontera a frontera, ventoseando, a lo demagógico:

Pensemos que si hacemos bien, si hacemos cada dia mejor lo que sea nuestro quehacer, estaremos contribuyendo a ese bien colectivo, a que nuestra patria vaya hacia arriba y adelante, porque eso es lo que importa por sobre las circunstancias o los problemas o los sueños o las aspiraciones de cada quien…

¿Y ahora, de pronto, se acoge al dicharajo aquel de que en boca cerrada no entran víctimas? ¿Y antes? ¡Con la participación de los sectores más amplios de nuestra sociedad, con la práctica de una nueva moral revolucionaria, moral de congruencia entre las palabras y los hechos, entre los principios y la conducta, México continuará avanzando en el futuro, hacia una democracia social en la que la justicia se realice en libertad..!

Señor del Gran Silencio: Hoy, marzo del 2007, de nuevo se niega a hablar, mientras sus abogados presentan una demanda de garantías para obtener la protección de la justicia federal y así recupere la libertad que perdió en noviembre pasado, cuando le fue dado por cárcel su propio domicilio. Usted, cuando gárrulo, ¿qué decía de la Justicia en libertad..? (Ah,LEA.)

Posted in Fabulillas | 2 Comments »

Ambulantaje y partes pudendas

Posted by Tomás Mojarro on 15th Marzo 2007

Del tema les hablé ayer, y del incidente que protagonizó el joven juguero con vendedores de la estación Balderas del metro: “Y si Ebrard terquea con desalojarlos va a salir con el cicirisco como yo salí con el mío: ardiendo”.

El Síquiri, vulgarzón que no fuera “Bueno, sí, pero yo todavía estoy esperando que se abra, o sea de capa. Cómo y por qué fue que salió con el aquellito ardoroso, y a cuál de los vendedores cabe la honra de arrebatarle la suya, y si fue a viva fuerza o de mutuo consentimiento”.

Mosqueado, el de los jugos: “Fue al salir del metro, ora que por mis huevos fui al Centro Histórico“. (Que allá los consigue menos caros.)

- Y en eso que una maría me la arrima, su mercancía, y que se me cierra, y el rodillazo abajeño en el mero manchón de penalti. Yo, a gritos, porque el pirata de los discos pirata los forzaba a aullar a 10 mil decibeles: “¡Ese arbitro, enséñele la roja!” Por mis piernas logré salirme del clinch, avancé media yarda, hice el iris de barrerme en primera y avanzar rumbo a jom, cuando en eso el chamaco, desde la espalda de la maría, me da aquel pepenón de greña: “¡Balatas, balatas!” Ya., ¿refacciones para frenos de coche?

- ¡No se haga güey! Balatas, patlón, oflezca.

Y me bandejeaba en la cara cuatro paletas. Chocolate cacahuatoso. “De Colea, parlón”. Al zafón le dejé un cadejo de greñas y me aventé en el tumulto de puesteros. Y el aliento a tlachique del de la cotorina, que me aprontaba unos huevos. ¿Verdes? “¡Aguacates sin semilla, cuánto ofrece por el huicolito!”

Dos pasos. Un puesto de cosméticos. A un lado, caldos de pollo. Una prieta, probándose la peluca tordilla La flaquita, entre empujones, tratando de pegarse unas postizas. Pestañas. De repente: “¡Ay, ay, mana qué furris caballazo! ¡Se me chisparon las dos!”
Pestañas. El de junto, que sorbía consomé: “Voy, qué par de cucas tan raritas. ¿O serán grillos? Chorral de patas, todas forradas de tizne Han de ser ciempieces que taban anidados en el carbón”. Mis orejas, repapaloteando. Es que el pirata de los discos pirata le aumentó a 20 mil decibeles.

De repente, el de la cola de caballo y el aretito en la zurda que me los refriega por media cara y a gritos, por el aullar de la Sonora Santanera: “Globitos pal acostón, jovenazo. Estos no se pandean. Esponjaditos. Bien bara mi buen. ?rale, pa’ que sienta la vibra”.
¡La sentí! Mi cuerpo todo se cimbró a la descarga Un cable de luz tirado en el suelo. Sentí que las anginas se me caían. ¿Anginas? Pero si ya ni tengo. Y ni modo, a driblar, avanzar burlando contrarios. Intenté marcar el touchdaoun, o de pisa y corre robarme la base y escapar del infierno. Ya iba yo con la camisa de fuera, toda embarrada de algo color mostaza La indígena del huípil: “Te llevarás quesillo de Oaxaca. Mezcal. Trai gusano. ¿O queres peyote, tú?”

Yo, todo sofocado, la empujé, avancé tres pasos, y entonces el bárbaro piquete en la zona ombligar. El indígena “¡Llevas flauta de carrizo, tú. Artesanía chiapaneca! O vas a querer pito”.

De barro legítimo. “De Malacalchontepé“. Y me lo bandejeaba en las jetas. “¡Te llevas flauta, te llevas pito!” “¡Me llevo madres, déjese de pitos y flautas!” Y que le pego furis caballazo, y que el indígena me retacha un flautazo, y yo que le dejo ir un derechazo con la izquierda, que en la apretura la derecha ni cómo. El chiapaneco: “Ah, tú queres bronca..”
Y al asegundarle el trompón: “¡A ver, paisas, acá un P-32!” Media docena de chiapanecos legítimos me rodearon: “¡Nosotros te decimos: basta!”

Y órale: patadas, trompones, rodillazos abajo del cinturón. Yo: “¡Auxilio, mi general García Luna! ¡Acá unos escuadrones, tanquetas, helicópteros! ¡Unas pláticas de paz!” Y tíznale, el fregadazo en el nidal me hizo ver estrellitas de gran canal con todo y el gran canal de desagüe, el Canal Dos. El mundo se me borró. ¡Cácaro..!

(Condenado juguero tan mentiroso.) “Cuando volví a la vida miré frente a mí al de pasamontañas. Ay, mi subcomandante, si de rehén no le sirvió Absalón Castellanos acusado de tantos crímenes; yo, que ni he robado, depredado, torturado, asesinado como él…”

- Cuál subcomandante, cuál rehén. Soy el doctor de Urgencias. Este que ve es mi gorro de cirujano, y esta cuál capucha tapabocas. No se mueva

Yo, al instinto, alcé los brazos. “No se mueva de acá abajo, quiero decir”.

- ¿Pues qué me pasó allá abajo, doctorcito? ¿Qué tengo..?

- Ya casi nada, cálmese. Como saldo de su bronca Con los vendedores, de la tráquea le extraje un¡ paquete de condones. Usados, nomás dos. De la oreja saqué un cacho de flauta Ya nomás falta que le extraiga el de barro legítimo. Malacalchontepé. A ver culimpinándose, poniéndose flojito. Pero no puje, que a cada pujido hace chiflar el pito. (¡Ay, Dios..!)

Posted in Fabulillas | 1 Comment »