El Valedor

Por Tomás Mojarro

Archive for Enero, 2007

Teatro del absurdo

Posted by Tomás Mojarro on 31st Enero 2007

Agencia del ministerio público. Su titular (sonriente, obsequioso), saliendo al encuentro del recién llegado:

Agente:- ¡Caray, caray, señor licenciado, qué honra para esta su humilde delegación policíaca! Pásele por acá, si me hace ese favor. ¿Es de usted el detenido? ¿Va usted a presentar acusación en su contra?

Licenciado, funcionario del TRIFE- Un estafador. Yo mismo lo traigo a presentar ante la ley. Sírvase ordenar lo conducente y que se le tome la declaración respectiva.
(Ahí, frente al agente del ministerio público, el funcionario del TRIFE, Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, sostiene por el cuello al individuo aquel de playera descolorida.)

Agente:- Pero tome asiento, señor licenciado. Siéntese en este, que está más duro. El otro sillón ya está bien guangoche y es muy incómodo. Así que es usted el detenido…

Lic.:- Así es. Lo traigo porque qué cree: ¡me quiso transar! ¡A mí, a todo un licenciado! ¿Se imagina? Quiso verme la cara, qué cara la suya..

Agente:- Pero para qué se fue a molestar, señor licenciado. Me hubiera mandado a su criminal con un destacamento aquí del comandante Getulio. ¿Una coca, un no-es-café? ¿Un peguecito, tal vez, o algo más fuertecito..?

Lic:- Pero antes de que este asunto se enfríe, señor agente del Eme Pe, permítame exponer mi denuncia, que a la letra dice: pues nada, que aquí el compañero delincuente me quiso ver la cara de pendejo, qué le parece…

Agente:- ¿Tentativa de asalto o secuestro, fraude maquinado, venta de droga, violación en grado de tentativa? O de plano el reo este se tiró a matar…

Lic:- Una estafa, más bien. Más mal, más peor. Pero caracso, si cuando menos hubiese sido una estafa moderna, novedosa, una estafa digna del ingenio característico del hampa mexicana ¡Pero querer hacerme su güey con el viejísimo truco, venerable y venéreo, del billete premiado, qué poca, digo…

(Flanqueado por dos blue demon armados con fauces de alto poder, el acusado mira de frente. Parpadea apenas…)

Agente:- ¿Y cuándo se llevo a cabo la estafa en grado de tentativa, señor licenciado?

Lic.:- Orita mismo, hace un rato, en las afueras de la sede del changarro. Del Tribunal Electoral, quise decir. Que se asiente en el acta mi enmienda a la anterior expresión, la del changarro.

Agente:- Ya lo oyó, secretario, corríjasela Y usted, señor licenciado, ¿gusta seguir continuando?

Lic:- Ah, sí, pues que se asiente en el acta andaba yo por la banqueta del edificio, en el iris de estirar las zancas (dígase en el acta las piernas) después de horas y horas de batirme en duelo dialéctico con mis colegas del Tribunal. Caminaba yo a lo despreocupado, ¿verdá?, muy quitado de la pena y echándome uno (con filtro), cuando en eso que veo como aquí el interfecto se me deja venir en derechura Yo, a lo instintivo, me metí la mano a la bolsa y saqué dos monedas, pero no. El delincuente quería hacerme víctima de sus bajos instintos en materia de estafa, qué le parece.

Agente:- No se me duerma, señor secretario. ¿Tomó debida nota de los bajos instintos?

Lic:- Ya que se arrimó el delincuente motivo la presente acta judicial, que me suelta su rollo: que ándele, que la Moreníta me lo acaba de premiar con el gordo, y que no le miento, véalo usté mismo en las listas de la lotería nacional, y que compruebe que mi billetito salió premiado con tantos millones; y que entonces por qué no vas y lo cobras tú mismo, le digo, y que cómo paso a cobrarlo, patroncito (aquí me pareció pertinente aclararle que soy licenciado, que los patronatos están en el rancho), y que cómo lo cobro si tengo a mi vieja en la terminal, dolorida de sus partes y en puro ay. “¿Tú la dejaste en ese estado después de una noche de arrebatada lujuria?” Y que cuál lujuria, qué cólicos. “Orita mismo me la llevo a bailar”. “¿Y orita dónde, si los antros abren hasta la noche?” “La llevo a bailar, pero a Chalma Y que cúbrame el tanto por ciento del premio, que más que sea deme unos cientos y quédese con todo el gordo. Y me ponía frente a las narices esta burda falsificación, poca madre la suya Señor agente: examínela ¿Ve el 8 borrado de arriba para que parezca un 6? ¿Ve el 7, con el palito todo rasguñado para que parezca uno? ¿Ve el palito ya el puro cabo, la pura raíz?

Agente (examinando trasluz el billete):- Qué falsificación más chafa, qué bárbaro. Quede el cuerpo del delito anexado al acta ¿Y luego, señor licenciado’ ¿En qué paró el palito? ¿En qué quedó el 69 al final de la cifra? (Palito y 69, mañana)

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Del México crístero

Posted by Tomás Mojarro on 30th Enero 2007

De ese les hablo, mis valedores, y a propósito: era yo niño; mi madre, al amamantarme (dos años y medio, suertudo que soy), a la hora del arrullo me dormía no con el clásico de Blanca Nieves o Pulgarcito. Ella, zacatecana hasta el tuétano, arrullaba mi sueño con esta canción de cuna:

“Grábatelo, mi hijo: el señor tu Dios, en santa misa, reveló a tu santo señor el obispo De la Mora el instante en que dos impíos caían de cabeza en los apretados infiernos. El primero de ellos, ya te haz de imaginar, fue el indio Juárez. El segundo hereje, cuándo no, fue el impío Calles, Atila de los santos sacerdotes que tuvieron que hacer la cristera por amor a la santa Iglesia. ¿Ya te dormiste, mi hijo..?”

Tal el cuento que arrulló mis sueños de mamón. Dejé la teta, qué lástima, y tuve que entrar a la escuela, lástima peor. Mi niñez fluyó como la de todo niño zacatecano: con una estampita del cura mártir Miguel Agustín Pro en las manos. Pero no una estampita cualquiera, sino una milagrosa La cartulina mostraba, en negativo, los rasgos lechosos de un rostro informe, como forjado con ectoplasma, del que en el centro se advertía un puntito oscuro como una travesura de mosca. Las instrucciones para provocar a voluntad el prodigio del hoy beato Agustín (y los prodigios sólo se producen por verdadero milagro) decía, palabras más o menos:

Mírelo el devoto de manera fija y sin parpadear durante el tiempo que tarda en rezar un padre nuestro y una Ave María con la intención de que Miguel Agustín sea canonizado muy pronto. Luego mírese al cielo y oh prodigio: ahí aparecerá el rostro del siervo de Dios…

Y sí. Luego de mirar el puntito, ¡el milagro! Gigantesco, imponente a todo lo amplio del firmamento zacatecano, contra la claridad purísima se revelaban, ya en positivo, los rasgos del padre Pro, mártir de la lucha cristera y víctima del impío Calles. Aquellos rasgos de barretero zacatecano me acompañaron al seminario (donde, gracias sean dadas a las sotanas), aprendí a hablar y escribir en español, suertudo que siempre he sido. Y sigo.
Mi niñez zacatecana transcurrió a la diestra del padre, o sea don Juan Mojarro, y de aquella runfla de tíos por parte de madre, cristeros de corazón. Cabalgando con ellos (en ancas del penco, con la intención de que mis cristeros parientes conmigo se protegieran las espaldas por cuestión de algún rencoroso adversario de religión), viajaba yo hasta La Cañada, y detrás de los fortines naturales, mezquites y encinas, me topaba con aquellos montones de casquillos de máuser y carabina, cascaras de la almendra de plomo que el general Gorostieta y su fanaticada, al grito de “¡Viva Cristo Rey!” quemaron contra los guachos pelones del “impío” Calles, protegido el pecho con el escapulario aquel de paño rojo con la leyenda entrañable:

Detente, bala enemiga, que el corazón de Jesús está conmigo…

Fue así como encontraron la muerte mis cristeros paisanos, en su magnífico intento por desencuadernar la Constitución (esto se lograría hoy, con las huestes del impuesto en Los Pinos); los restos de los de sotana y chaparreras quedaron, junto a los casquillos vacíos, detrás del pochote aquel y, del huizachito, y de la varaduz. Hoy, los restos de una Constitución desencuadernada hasta la náusea, ¿dónde fueron a quedar? Es México.
Resumo; de Gómez Farías, Juárez y Lerdo al tercermundista Echeverría todo se volvió, en apariencia, derrotas para las sotanas, con sendos respirillos a la hora de Ávila Camacho, el Alemán y el matancero de Tlatelolco: “Cristianismo sí, comunismo no. Este hogar es católico y rechaza la propaganda protestante”. Pero ándenle, que nos llega Quetzalcóatl. (Quetza, para Rosa Luz, Quetza para la Historia), y que nos manda traer al papa aliado de Reagan y el gran capital, y que los mercachifles del trato, el rejuego y el cambalache, saturan el país de bulas, escapularios, reliquias, medallas, rosarios, carteles, escarapelas (”pins”, para los gringos de segunda) y, como si el tiempo hubiese pasado en vano, de estampitas prodigiosas con su huella de mosca en la medianía. México, entonces, dejó que las ilustrísimas chinelas y unos que otro mocasín de licenciado pisotearan el clausulado de la Carta Magna mientras que Karol Wojtyla, en Los Pinos, oficiaba la misa para el místico regodeo de una doña Cuquita, señora madre del Quetza sexenal, y el de Carmen y Rosa Luz, y todos contentos, reconfortados con la bendición papal. Y de ahí en adelante faena redonda para las sotanas. A la calle donde se ubica la casa que albergó a Wojtyla hoy nombran, Cristo, Juan Pablo II.

Triunfaron. Dueños son de la voz, la homilía, la encíclica y el 130 constitucional. Se hicieron del balón y la manija del cilindro, y dictan condiciones y cargan el juego político por la entérala derecha. Y el aplauso de arbitro, abanderados y Perra Brava (¡Dios!)

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¡Qué huevos!

Posted by Tomás Mojarro on 29th Enero 2007

Así. Del sexenio transcurrían cincuenta días apenas (a penas), cuando a gritos las amas de casa: “¡Qué huevos! O comemos frío y no pagamos el gas y la luz, o pagamos el gas y la luz y no comemos, “Qué huevos! ¿Por qué los expenden tan caros tos comerciantes..?”

Y el borbollón de incrementos provocó airadas protestas en distintas entidades del país. “Qué huevos”, clamaron unas masas sociales rudamente sorprendidas por el aumento en los precios de la canasta básica. Yo, que escucho el ruiderío, digo a ustedes lo que en su momento y desde nuestro espacio comunitario Domingo 6, de Radio Universidad, dije a los radioescuchas: “A ver, a ver, ¿qué es eso que gritan sus reniegos a contracorrientes y en contra-punto con golpazos de cacerola..?”

Eso: ¡queremos tortillas! Ya no queremos más PAN..!

Ah, ¿eso? ¿Y qué, no acaba de afirmarlo en Davos, Suiza, el presidente Calderón? “El dos de julio México optó por el libre mercado”. ¿Entonces? ¿No es el del “cha-parrito, peloncito, de lentes”, un gobierno que continúa el modelo económico-político de su antecesor, impuesto por Washington desde 1983, en la gestión de De la Madrid, con el continuismo Carlos Salinas, que lo prolongó durante su sexenio gubernamental? ¿Entonces? ¿Qué otra política social esperábamos, si “México optó por el libre mercado”, que es decir el Neolibera-lismo? Y ese modelo económico es esencialmente individualista y abandona la participación en pro del fomento del bienestar general, colocando en segundo lugar los derechos humanos”.

- Bueno, sí, pero por que votáramos por Calderón, Fox nos juró que vivíamos en democracia ¿Es esta una democracia..?

A ver. Democracia “El Neoliberalismo conduce al establecimiento de un modelo de democracia que responde en primer lugar a tos intereses de tos que tienen un modelo de riqueza y el poder, independientemente de que la envoltura del Estado sea régimen democrático”.

Esto lo sabían ustedes, los radioescuchas del programa radiofónico Domingo 6, donde se afirma y repite que la democracia neoliberal reduce todas las libertades políticas al voto para elegir la propuesta de gobierno que las masas prefieran, pero sin nunca garantizar que la propuesta elegida vaya a cumplirse total o parcialmente. ¿Entonces? ¿Imparable la cascada de bienes, servicios y precios de los productos básicos? ¿Sube y seguirá subiendo el precio de las frutas y las verduras? ¿Y la carne también, y el gas, las gasolinas, los materiales de construcción? ¿Pierde el salario mínimo su poder adquisitivo? ¿Que si para eso se votó por Calderón? Mis valedores: ¿pues qué esperaban ustedes, que el 2 de julio votaron “por el libre mercado”? A propósito: ¿dónde realizó sus estudios superiores el mentado Calderón? En una universidad gringa Y nosotros, ¿tan pronto olvidamos las conclusiones de R. Lansing, que fuera secretario de Estado con el presidente norteamericano Woodrow Wilson..?

“México es un país extraordinariamente fácil de dominar, porque basta con controlar a un sólo hombre, el presidente Tenemos que abandonar la idea de poner en la presidencia mexicana a un ciudadano americano, ya que eso llevaría otra vez a la guerra La solución necesita de más tiempo: debemos abrir a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo por educarlos en el modelo de vida americanos, en nuestros valores y en el respeto del li-derazgo de EU. México necesitará administradores competentes. Con el tiempo, esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes, y eventualmente se adueñarán de la presidencia Sin necesidad de que EU gaste un centavo o dispare un tiro, harán lo que queramos. Y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros…”

¿Entonces? ¿No estudió Calderón en alguna universidad de EU? ¿No ha sido impuesto en Los Pinos, como continuador del “libre mercado”? Apenas declarado presidente, ¿no se apresuró a apersonarse en La Casa Blanca para “presentar sus respetos” a Bush? ¿Entonces?

Y el resultado: las amas de casa han reducido las compras del mandado hasta en un 50 por ciento. ¿Y qué hacer? Lo que bien conocen las masas: seguir delegando; en el gobierno, las ONGs, las fuerzas celestiales; en ésos que ahora mismo han logrado crear estrategias tan novedosas, que van desde la ¡e-xi-gen-cia! (que el gobierno rectifique estas medidas contrarias a las masas sociales) hasta la recopilación de firmas, los cacerolazos, y ahí la incógnita ¿darán resultado estas muy nuevas, muy novedosas estrategias con las que esta vez nos disponemos a enfrentar al Poder? Ustedes, mis valedores, ¿qué opinan? (México.)

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Y mi honda es la de David

Posted by Tomás Mojarro on 26th Enero 2007

Sí, americanos, hay que decir quién fue aquel grande que ha caído…

Y aquel grande, como lo nombres el poeta Darío, fue nuestro genio americano José Martí, cumbre señera del espíritu humano y uno de los primeros antiimperialistas de la América mestiza nacido en La Habana un día como hoy, pero de hace 154 años. Aquí, del coro de voces que ponderan una obra fructífera consagrada a liberar a Cuba del dominio extranjero, y esto hasta los límites del sacrificio final:

“Si en América se esculpiera dignamente la estatua de Martí habría que hacerlo con la representación de una de nuestras montañas. Es un personaje de libertad; es uno de los grandes hablistas de la lengua castellana, poeta y literato, hombre de pluma y de pensamiento. Martí trabajó para la patria, trabajó para América. Martí es una idea Su palabra, anda,- su espíritu, vela. Se sienten sus pisadas calientes de santo por la expiada, ungida senda del honor y la gloria de América”.

Su idea, su palabra y espíritu: el día anterior a su muerte en combate redactó en este párrafo la síntesis de una existencia de pensamiento y acción:

‘Ya estoy todos los días en situación de dar mi vida por mi país y por mi deber
-puesto que lo entiendo y tengo ánimos con qué realizarlo-, para impedir a tiempo, con la independencia de Cuba, que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso”.

Otro día, con su sangre, iba a cimentar la palabra. Sí, ¿pero cómo pudo, se pregunta el estudioso martiniano, comprender que se abrían nuevos peligros para América Latina y que se hacía necesario declarar la hora de su segunda independencia? ¿Qué elementos de la nueva etapa histórica en la que entraba por aquellos años en el mundo capitalista ?? l imperialismo- alcanzó a conocer a Martí? El mismo parece responderlo en unas frases que han hecho célebre por la que repetimos: “Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas; y mi honda es la de David…”

Las entrañas del rapaz, que así se expresaba del territorio que se extendía al sur:

“Basta una ojeada al mapa de Norteamérica para comprender que México forma geográficamente y por otros conceptos un todo con los EU. (…) ¡Hermosa provincia tropical, en verdad, para adquirirla para nosotros! De ahí, el pabellón de las estrellas seguirá hasta el Cabo de Hornos, cuyas olas agitadas son el único límite que reconocemos para nuestras ambiciones…”

Y entonces la voz de profeta, las advertencias del baquiano, del adelantado. Si nuestra (¿nuestra todavía?) América hubiese escuchado esa voz:

“¡Cuidado! Estados Unidos tiene sobre nuestros países miras muy distintas de las nuestras; miras de factoría y pontón estratégico. Cuidado con el trato con Estados Unidos. Jamás hubo en América asunto que requiera más sensatez, ni obligue a más vigilancia, ni pida examen más claro y minucioso, que el convite que los Estados Unidos -potentes, prepotentes, repletos de productos invendibles y determinados a extender sus dominios en nuestra América mestiza- hacen a las naciones americanas de menor poder”. Y que tal convite: “podrá festejarlo con prisa el estadista ignorante y deslumbrado, podrá recibirlo como una merced el político venal o demente, y glorificarlo con palabras serviles. Pero el que vigila y prevé, ése ha de inquirir qué elementos componen el carácter del que convida y el de convidado, y si están predispuestos a la obra común por antecedentes y hábitos comunes, y si hay riesgo de que elementos temibles del pueblo invitante se desarrollen en la unión que pretende, con peligro del invitado.

Ni pueblos ni hombres respetan a quien no sabe respetar. Cuando se vive cerca de un pueblo que por tradición nos desdeña y nos codicia (…) es deber continuo y de necesidad urgente erguirse cada vez justicia u ocasión, a fin de mover a respeto a los que no podemos evitar. Ellos, celosos de su libertad, nos despreciarían si no nos mostrásemos celosos de la nuestra. Ellos, que nos creen inermes, deben vernos a toda hora prontos y viriles.

Hombres y pueblos van por este mundo hincando el dedo en la carne ajena, a ver si es blanda o si resiste Y hay que poner la carne dura, de modo que eche fuera los dedos atrevidos. ¡En su lengua hay que hablarles, puesto que ellos no entienden la nuestra Con ellos… ¡cuidado!”

Y la referencia a esta que fue su segunda patria:

Más ha hecho México en subir hasta donde está, que los Estados Unidos en mantenerse decayendo, de donde vinieron. ¡La civilización en México no decae, sino empieza.!

José Martí. (A su memoria)

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El gallinero de los lamentos

Posted by Tomás Mojarro on 25th Enero 2007

Con mi maestro (un búho) volví al gallinero, y qué ambiente tan distinto al de unos días antes. Ahora todo era acción y actividad. “Faltaba que alguien nos los abriera, lo ojos. Y sésgate, que las ponedoras nos hemos decidido por la acción inmediata”. Y allá van, y acá vienen, de la cerca de alambre a los comederos, a los nidales, a los bebederos. De ganchete observé al que se los abrió, o sea mi maestro el búho, él que es capaz de mirar en la luz como en las tinieblas. Lo ví menear la cabeza. “Hacen lo que pueden”, las disculpé.

En mi primera visita, me acuerdo, el gallinero hervía de sol. De repente oí: ¡cócorocó!, cacareo escandaloso, y uno más, y otro. Las ponedoras, sí, que depositaban su huevín en el nido. ¡Cócorocó! La parada, tras el esfuerzo, bebía agua a picotazos. La prieta (jadeos, engrifar de plumas, las zancas despatarradas) pasó por el trance esforzado y jalaba aire. La vareada dirigíase al nido en frieguiza, ya con el suyo en la puerta. Un esfuerzo, un jadear, y achaparrarse, abrir ojos, pico, todo. De súbito: ¡cócorocó! Y así la pinta y las varias más. En la pileta, a la sombra del pirul, iban reponiéndose del esfuerzo. ¡Cócorocó! Pero ahí estuvo el problema: en los cócorocós.

Sí, que al escándalo, la pandilla de gallos que pastorean el gallinero se dejó venir. De los comederos, que casi nunca abandonan, viniéronse sobre los huevos.

Gallitos jóvenes, fachendosos, cresta arriscada y prevenido el espolón, pisando fuerte se dejan venir al banquete; ventajistas que no fueran, han dado en tragarse todos los huevos. Véanlos llegar con su porte alardoso. Oigan su kikirikí amalditado; adviertan los picos atrabiliarios, que a piquetazos van despanzurrando nidales, picoteando yemas, desgarrando claras. Ya después, el naufragio de los cascarones. Las pollas, a media voz: “Diablos de abusones y ventajistas, aprovechados de la ocasión. Como nos ven mansitas…”

Ah, ¿conque motín a bordo? Y por que se mire quién manda en el gallinero, los atrabiliarios se dejan venir contra las rezongonas, y órale: qué desastre de plumas, ahogos, jadeos, cuadriles despernancados. La búlica, la vareada, la pollita todavía, soportan una vez más, en tensión las zancas, el jineteo de los abusones. ¡Oh ay, uf, agh, puf.!

Silencio. Los espolones tornan al comedero. Las pollas, entre sacudidas y espasmos: ‘punta de atrabiliarios; se apropian de los comederos, se tragan nuestros blanquillos, y qué modo de violar a la proteste, ay de mí..”

- Yo hasta herniada quedé con la sacudida, ¿tú crees? No había agarrado resuello después del huevo, cuándo échate encima todo el peso de los otros huevos, o sea los del pinto, y que clase de meneos y sacudidas, pa su…

- No, y los espolones del giro, de este grandor. Sentí que estaba malpariendo un huevo de yema cuata. Como me fue agarrar cansada…

?iganlos: desde los comederos, el claridoso kikirikí, pregón de los desbozalados. Oyéndolos, la gallina blanca, polla todavía, de pronto no puede más, y recogiendo con el pico una de las plumas desprendidas del ala, bajo el ala cobija la cabeza y se echa a llorar, y su llanto contagia a las otras: un mar océano de reniegos, de lágrimas, de imprecaciones; que gallos aborrecidos, que violadores, que gallos ilegítimos, neoliberales, vendepatrias, proyankis…

Fue entonces. A la vista de duelos, quejumbres, reniegos y gimoteos, rápido, fui y’ les llevé a mi maestro, un búho dotado para mirar en la luz como en las tinieblas. Ahí, parado en la rama más alta del más alto eucalipto de la granja avícola: “¡Eso! A llorar como gallinas que no quieren entender. Los gallos son unos cuantos, y ustedes millones. Ustedes son las de los huevos, pero huevos de qué les sirven, si se rehúsan a pensar, y así crear estrategias con qué enfrentar con éxito a los gallitos sobrones. ¿Cuánto tiempo todavía se la van a pasar renegando, lamentándose y lloriqueando por las tropelías de los atrabiliarios gallitos? ¡A pensar, a la autocrítica!, a la creación de estrategias para las que los gallos aún no sinteticen el correspondiente antídoto..!

Ellas moviéndola, o sea la testa, y pelándolos, o sea los ojos. Reflexionando. Y sí, el búho tiene razón. En cosa de días remediamos este desmadre. Qué bien. Las dejamos con su buena intención. Mis valedores: mi maestro y yo acabamos de visitar la granja avícola, y semejante actividad, todo el gallinero movilizado para enfrentar a los gallos sobrones. La búlica:

- Flamante nuestra estrategia. Yo ando meneada recolectando firmas. Ya llevo un friego. ‘Yo- la vareada- ya puse de acuerdo aquí a las muchachas para que al unísono todas, como una sola, nos vayamos a encuerar frente al jacalón de San Lázaro. Y la prieta, la más activa del gallinero: ‘Ya nos organizamos, como nos aconsejó el búho. Ora sí, a ver si con este millón de firmas, la mega-marchita que preparamos y una protesta de nalgas al aire no hacemos talco a esos chinches encimosos y atrabiliarios, qué les parece…”
Mi maestro suspiró. Hondo y profundo. (Qué más.)

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Sepulcros blanqueados

Posted by Tomás Mojarro on 24th Enero 2007

El SIDA y el condón. Que senadores del PRD intentan obligar públicamente a José Ángel Córdova, titular de Salud, a mantener la campaña que promueve el condón, y asi evitar que sus puntos de vista personales se conviertan en políticas públicas en materia sanitaria. Qué bien. Pero cuidado, que el director de Asuntos Jurídicos de la Sec. de Salud es un Bernardo Fernández, “defensor del derecho a la vida” y abogado del cardenal Norberto Rivera, y se encarga de revisar y supervisar las reformas a las leyes y reglamentos sobre asuntos de salud pública Mis valedores: peligroso.

Peligroso. Lo leí en REFORMA del pasado viernes: Con esa campaña “lo que hasta hoy se ha logrado es alentar la actividad sexual precoz, las prácticas promiscuas y las conductas de riesgo”. Y escalofriante la nota que llega de Guadalajara en el albergue Beata María de Jesús las misioneras del “Corazón de Cristo Resucitado” maltrataban a los enfermos, porque “Las personas infectadas están recibiendo un castigo por sus pecados sexuales”. ¡Dios!

Esto me trae a recuerdo la indignación que exhibía el por entonces nuncio apostólico del Vaticano en nuestro país, aquel Jerónimo Prigione interlocutor de los narcotraficantes Arellano Félix: Me indignan las promociones que se han hecho para el uso del condón. Es darle medios a los jóvenes para que se sigan revolcando en el lodo…

Y los aspavientos de un José Melgoza, obispo emérito de Cd. Nezahualcóyotl: ¡Para la Iglesia, el sida es un gravísimo problema de moralidad pública, y esto es lo que nuestro gobierno no quiere reconocer, y limita el problema al ámbito de salud, imagínese..!

Pues sí, pero no, que el SIDA, como lo afirma el filósofo Mark Platts, “no es un asunto de moral, sino de salud pública“. Y que más allá de lo que la Iglesia Católica diga de nuestra conducta privada, la del SIDA es una situación conflictiva que las autoridades de salud pública tienen obligación constitucional de atender de inmediato. ¿Y? ¿Qué hacen esas autoridades para detener la propagación del SIDA? Pero, sobre todas las cosas: ¿qué hacemos nosotros para no ir a dar de cabeza en la mortal pandemia? Hace unos años la Organización de Naciones Unidas solicitaba a la Iglesia Católica de nuestro país, dueña de un descomunal ascendiente sobre la mayoría de los mexicanos, que se sumara a la lucha contra del SIDA. La respuesta de El Vaticano:

“La espectacular ceremonia presidida por el cardenal Otunga que quemó preservativos en público, sigue siendo símbolo de la actitud general de la Iglesia Católica, hasta este método profiláctico, confirmada por el criterio de los obispos del mundo entero”. En México, los obispos: “Contra el SIDA, castidad es el mejor remedio. ¿El condón? Mucha gente lo usa, ¿pero está permitido de acuerdo con la doctrina católica? definitivamente: el condón no es éticamente permisible. Para la Iglesia, bloquear artificialmente la transmisión de la vida no es moral. La vida producida en una relación sexual no pertenece al hombre, sino a Dios”. Además, el condón no sirve de gran cosa La solución es la castidad en el matrimonio, aun si parece que va contra la corriente en una sociedad como la de hoy, que resulta pansexual“.

La propuesta de G.W. Bush, ese misticoide: “Yo estoy a favor de la abstinencia, de la castidad y, en el último caso, del condón”. ¿El condón? “¿Para qué el condón? (obispos mexicanos) ¿Para seguir buscando el placer por el placer mismo? ¿No está fuera de las enseñanzas de Cristo? ¡La Iglesia rechaza el uso del condón, pues esto lo que hace es hundir en el fango a la juventud, en lugar de darle la mano a los jóvenes para que salgan del lodo! ¡Continencia! ¡Castidad! ¡Fidelidad matrimonial! ¡Estas tres virtudes propuestas por la Iglesia son el mejor remedio para el contagio, porque son las propuestas del Evangelio para combatir el SIDA! ¡La grave amenaza del SIDA viene del abuso de la sexualidad! ¡Es una equivocación buscar el placer por el placer. El recto camino debe ser el uso legítimo del placer! ¡El placer sexual no debe verse como un fin, sino sólo como un medio hacia la paternidad o la maternidad!”.

“¡Usar preservativos y seguir haciendo el amor! Esto continúa siendo el método de nuestras autoridades. ¡Es una barbaridad! Intentan proteger la salud promoviendo el vicio. El amor, para ellos, es el gozo del placer, y no buscar el bien de la persona amada El abuso del sexo es el que ha convertido en un problema de moralidad pública no de salud! Los enfermos de SIDA no deben convertirse en héroes, no lo merecen. Son seres enfermos. La homosexualidad es un verdadero crimen, y la Iglesia Católica rechaza a los homosexuales así como el uso del condón, fuente de prostitución.”

La Unión Nac. de Padres de Familia: “¿Dónde estarías tú si tu padre hubiese usado condón..?”

Ad Majorem Dei Gloria. Laus Deo. (¡Dios!)

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Suspiré. Qué más…

Posted by Tomás Mojarro on 23rd Enero 2007

De lo eficiente que es la PROFECO, esa Procuraduría del consumidor que, según su titular, “asumirá el liderazgo en la producción de los sectores más vulnerables de la población mexicana”, me hablaba aquella tarde la Maritoña, mi vecina reciente. Un discreto mordisco a las partes pudendas de un burro de buen tamaño (con galletas de animalitos acompañaba la infusión):

- Un día, me acuerdo, se le descargó al Arcadio la batería.

- Es natural. Excesos, la edad, la falta de vitaminas. Pero un biagrazo…

- No a él, que a pujidos, pero seguía funcionando, sino a su volks. Entonces fuimos a que se la recargaran, o sea la batería, ahí donde meses antes los del Rock’s nos habían estafado con la leche adulterada ¿Y lo pasará a creer? Los del mentado Electrolito también nos transaron, vendiéndonos como nueva una batería de segundo cachete Yo, entonces, dije a mi marido: Oye, Gordolobo, ¿y si pusiéramos nuestra queja en la PROFECO..?

- Era lo indicado.

- Pues sí, señor bigotón, pero en esas que nos nace la Gladis Elizabeth, y qué mala pata, porque nos fue a resultar con su labio tencuachito, o sea leporino, qué mortificación. Ya para entonces mi viejo se me había vuelto un desobligado de miércoles porque al iris de emplear su tiempo libre como Dios manda, viendo en la tele su clásico pasecito a la red, el muy baquetón la agarraba primero con la cheve para rematar con la cacardiosidad, muy al estilo del licenciado Jerásimo (¿No nos estará oyendo? Tengo entendido que su pariente vive con usted.)

La tranquilicé. El tal andaba a esas horas como todos los de su calaña: grillando a ver si la Jackson o el Paredes, o al revés, que de todas maneras resulta lo mismo. La Maritoña, un lleguecito a los cuartos traseros de un dromedario de dos jorobas. Esos dientes. La lengüita -no la del dromedario-. Esas, esos…

Ella, memoriosa: “¿Y a dónde cree que se iba a chupetear el muy briagadales de mi barrigón? Al Haz por venir, botanas de chilacayote.

- ¿Sería donde antes estuvo el..?

- Exacto, donde antes estuvieron los abusivos mecánicos, que meses antes habían quebrado, gracias a Dios. Y ándele, que por esos días se nos vino la liberación femenina, y las leyes cantineras dieron entrada al “viejerío”, ¿No le llamaba así el barbón Punta Diamante?, y entonces la cantina aquella se volvió un verdadero desgarriate (un verdadero desmadre, perdón); un desmadre disfrazado de burdel. ¿No lo estoy aburriendo con mis rollos?

Yo, un traguito a la de menta y azahar.

- Pues nada, que con una de esas pútridas que se las daba de muy trabajadora sexual se me huyó el móndrigo Arcadio. Las últimas noticias del perjuro fueron de que lo vislumbraron por Chinches Bravas, Alto Lucero, Saltabarranca o algún otro poblado de mi lindo Veracruz. Que por allá andaba dándole gusto a la vida con una prieta de nachas tamaño doble ancho, mire, que no es por dárselas a desear.

- Pues usted no anda muy escasa que digamos

- Es que a él siempre le han chiflado las nalgas. Las de las morras, digo. Yo entonces pensé: qué se me hace que ora sí voy y pongo otra queja esta vez contra el adúltero de Arcadio, y le meto una demanda al Haz por venir en la Procuraduría del consumidor. ¿No fue consumidor de la piquera mi viejo? Por alcahueta. Pero no, señor bigotón, preferí mejor encomendarme a Santa Rita de Casia, ella que es la abogada de las causas imposibles, y en este país imposible resultaría que las autoridades clausuraran una cantina. Primero clausurarían la cámara de los comunes (y corrientes), o sea la gallera de los diputados broncudos y las diputadas asesinas. Y ahora, de repente, vea.
Me mostró aquel cacho de papel. Leí: En relación a la queja le solicitamos indique el domicilio del proveedor con el fin de tramitar debidamente su reclamación. Y que atnte., y una pila de garabatos, y a la fecha.

- Bueno, sí, ¿pero cuál es su preocupación?

- ¿Cómo de que cual? ¿Todavía no la pesca? ¿Pos ora con qué cara voy a parármeles enfrente a los procuradores del consumidor, ellos que con tanta prontitud, eficacia y espíritu de servicio se viven protegiéndonos contra las malas entrañas de los comerciantes de la MASECA, la carne, la leche y los huevos, para ir a hacérselas de gas y salirles con aquello de que conmigo ya no se molesten? ¿Con qué cara decirles, sin que los tales se vayan a ruborizar, que allí donde me transaron con la leche adulterada ya no hay Rock’s cual ninguno, ni un taller eléctrico El electrolito, ni cantina Haz por venir, ni burdelito, porque ya el eje vial borró del mapa el cacho de calle donde se alzaban las sucesivas negociaciones? ¿Cómo decirlos sin irlos a apenar? Pobres, ¿no..?

La Profeco Suspiré (Qué más…)

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Onanismo mental

Posted by Tomás Mojarro on 22nd Enero 2007

“Asumiré el liderazgo en la protección de los sectores más vulnerables de la población mexicana”. -Antonio Morales de la Peña, titular de la PROFECO-

Esta vez, mis valedores, los sucesos memoriosos, esos que de pronto nos vuelven de revés, que nos fuerzan a mirarnos de piel adentro y, el ánimo en posición fetal, tornarnos melancólicos porque en el recuerdo somos jóvenes otra vez, y otra vez adolescentes, y felices de nueva cuenta. “¿Te acuerdas..?’

Me acuerdo, sí, y a propósito: ¿qué fue lo que abrió la espita de la memoria a aquélla frutal sota moza, la María Antonia que nos acaba de llegar al edificio de Cádiz? Y a mí, ¿qué fue lo que me obligaba a contemplar a la recién llegada, madura mujer de formas todavía muchachas? ¿Fue su modo de mirar, su dejo en el habla? ¿Fue en mi lengua el regusto del agua de menta y azahar? Como si no lo supiera: fue esta intolerable soledad, y no más. Ahí, en mi ventana, la luz mortecina del último sol. Pero sí, mis valedores, me explico.

- ¿Ya vio esta mala noticia, señor bigotón?

Ella y yo, solos en mi humilde depto. de Cádiz. Recordé el letrero en la trasera del camión materialista; “Las goza quien las merece, porque yo con verlas descanso”. Y aquel suspirillo…

- Que los líderes campesinos prevén un alza de hasta 30 por ciento en los alimentos básicos. Ellos, a su vez, amenazan al nuevo gobierno: “Si en el primer trimestre no hay resultado, habrá movilizaciones. Esta es la prueba de fuego de Calderón y el momento de propuestas serias para los campesinos afectados por la falta de empleo y salarios remunerados”. Lea la noticia. Leí la noticia, y vaya que los campesinos tienen razón “¿Sabía que en el 2006 los productos básicos se elevaron de un 20 hasta un 100 por ciento?”

La carestía de la canasta básica, mis valedores, apenas al comienzo del sexenio de la imposición. Por fortuna ahí, en el matutino, la nota alentadora- que la Procuraduría Federal del Consumidor vigilará que no se alteren los precios. “Por más que lástima de las 70 mil tortillerías que existen en el país, la PROFECO apenas monitorea 206 establecimientos”

- ¿La PROFECO, dice usted? ¿La PROFECO va a velar por nosotros frente a los fementidos de la MASECA? No mechinglés, que por propia experiencia sé lo que vale la tal PROFECO…

Achis, achis. “De esa precisamente, qué coincidencia acabo de recibir este oficio, véalo”.
Un documento pringado de sellos, matasellos, logotipos, anagramas, aguilitas tricolores y ringorrangos de rúbricas como orinadas de perro impaciente. “Dirección General de Quejas”. Y el texto:

En relación a su queja, le solicitamos indique el domicilio del proveedor a fin de tramitar debidamente su declaración. Atnte.

Y unas siglas y la fecha de hace unos días.

Y más abajo: La leche la dan adulterada y a la compra de menos de un cuarto la venden a tanto más cuanto.

La Maritoña suspiró, dióle el amamantón a la de cuasia con ixtafiate y cuachalalá. Vi que entornaba sus párpados. Su voz se tornó memoriosa

- Parece que fue ayer. ¿Sabe? Este papel ha venido a acarrearme una pila de recuerdos y una gran preocupación. Parece que fue ayer…

Miré en silencio a la sota moza que, con su ausente voz:

- Sucede que el día de mi queja ante la PROFECO, Arcadio me había llevado dizque a merendar. Andábamos de novios, ¿sabe?

- Yo tenía entendido que se llamaba Ramón.

- El Moncho es otro; un plato de segunda mesa, como si dijéramos. Arcadio fue mi primero. Muy propio y formal, al principio anduvo saliendo conmigo como Dios manda, o sea en plan de noviazgo. Me acuerdo…

- Pero se casaron usted y el Arcadio, ¿no?

- Y cómo no íbamos a casarnos. Y de emergencia que el Arcadio chico ya se me había venido a acomodar en la puerta con perdón; y qué hacer, sino correr al registro civil antes de la cesárea y el vestido blanco. Qué tiempos…

Una mirada se le iba y otra se le venía Maritoña, frutal. Para no prolongárselas, mis valedores (la plática): el restaurante de la mala leche, a decir de la sota moza quebró de ahí a pocos meses.

- Porque tarde o temprano Dios castiga a los abusivos, dice creo que Confucio o Norberto Rivera, y que al que obra mal se le pudre el no le voy a decir cuál porque todavía no nos tenemos la suficiente confianza

- Entiendo que el incidente ocurrió hace ya algunos ayeres…

- Uh, una pila de ayeres, nomás échele cuentas: el restaurancillo, titulado Rock’s, se convirtió más tarde en taller eléctrico: El electrolito.

Un discreto mordizco a las partes pudendas de.. (Con las pudendas sigo mañana)

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Racimo de horca…

Posted by Tomás Mojarro on 19th Enero 2007

Un genocida ajusticiado por un gobierno pelele al servicio del genocida mayor; parientes ahorcados, descabezados, regazón de civiles destrozados a estallidos de pólvora. ¿Cómo llegó a perpetrar el Imperio semejante carnicería? ¿Cómo llegó a tolerarla un mundo “civilizado”, un mundo al que se le ha cegado su capacidad de asombro, de indignación? Bagdad.

¿Advertencias previas contra la guerra en Iraq? Muchas y de muchos países, incluyendo del país invasor. Advertencias que a su hora formularon humanistas como Noam Chomsky, el primero de tantos, él que negaba una razón objetiva por la cual Estados Unidos debería tener más miedo de Saddam Hussein que de los kuwaitíes, pongamos por caso. Pero sí, por supuesto que existía un motivo para la invasión al país de Saddam. Desde septiembre del 2001 se instrumentó una aviesa campaña en los medios de condicionamiento de masas que logró manipular a la comunidad acerca de un tema central:

Saddam no sólo era un personaje siniestro y terrible, sino que “mañana mismo va a venir por nosotros si no le detenemos hoy”. Y eso llega a la gente. De modo que para comprender la oposición actual a la guerra en Estados Unidos “debemos extraer ese factor, el factor del miedo irracional creado por la propaganda masiva..”

Lo que esos “medios” ocultaron fue lo evidente: que en Estados Unidos había una oposición generalizada a la invasión de Iraq. No era sólo una oposición a la guerra, sino que existía, además, una falta de confianza en los líderes. “Quizá ustedes hayan visto un estudio publicado hace tiempo por el Foro Económico Mundial que analizaba la confianza en los dirigentes; la más baja es la que se refiere a los líderes de Estados Unidos. Sólo tenían y tienen la confianza de poco más que la cuarta parte de la población, y creo que eso refleja la preocupación por la temeridad, la violencia y las amenazas que se desprenden de las acciones y los planes de la actual administración.

Recordemos que quienes llevan ahora las riendas en Washington son en su mayor parte reaganianos reciclados que están reviviendo básicamente el guión de los años ochenta, cuando impusieron programas de política interna muy dañinos para la población en general, que fueron muy impopulares. La gente se opuso a la mayoría de sus programas internos, y la manera como consiguieron implantarlos fue manteniendo a la población en un continuo estado de pánico. Recordemos también que en 1981 esos mismos reaganianos declararon una guerra contra el terror que se iba a convertir en el núcleo central de la política exterior estadounidense enfocada básicamente en Centroamérica. En esa su guerra contra el terror acabaron matando a unos 200,000 civiles y dejaron cuatro países devastados. Desde 1990, esos pueblos se han hundido aún más en una pavorosa pobreza. Hoy, estos funcionarios están procediendo igual y por los mismos motivos: llevar a cabo programas de política interna en EE.UU. a los que la población se opone de manera contundente por tanto como la perjudican.

Y el vaticinio del analista, no del todo certero: “Es posible que ocurra lo que los halcones de Washington esperan o sea una victoria rápida, con una ausencia casi total de combates, la imposición de un nuevo régimen con fachada democrática, y la seguridad de que EEUU, va a contar con grandes bases militares en Iraq, y sobre todo el control efectivo del petróleo. Esto buscamos al invadir Iraq…

Pero eso de las aventuras internacionales y la invención de supuestos enemigos que están a punto de destruirnos no es algo nuevo; a los estadounidenses nos es familiar. Todos nuestros gobiernos lo han practicado a lo largo de la historia Lo que ocurre es que los de hoy se han convertido en maestros en el arte del engaño y las campañas del terror. Es lo que están haciendo ahora mismo para invadir Iraq sin costo político”. (Volveré con el tema)

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La andas regando, Felipín…

Posted by Tomás Mojarro on 18th Enero 2007

(A Jacqueline Orta, reitero, presunta autora intelectual del crimen, donde ella se encuentre a estas horas.)

Acapulco. Un policía proporcionó la pistola utilizada por los asesinos para matar al panista José Jorge Bajos. La autora intelectual del crimen serla la diputada suplente Jacqueline Orta Martínez, para ocupar la curul…

Mis valedores: ayer, miércoles, les conté que aquella noche de miércoles me entrevisté con la licenciada de miércoles para conocer su opinión sobre el papel de la mujer en esa descarga de miércoles que es la política nacional.

- Mire usted: la mujer invade cada día zonas de la política tradicionalmente reservadas a los licenciados. Con los pelos en la mano se lo puede demostrar. Los de la burra, sus pelos.

¡Pelos! Algo olió mal. “Y cómo carambas no, si ya el Felipito se nos zurró. Ay, . Felipín, qué feo apestas, qué feo la andas regando”. Lo embrocó boca arriba en el sillón. Le abrió las zanquitas. Y aquella pestilencia..

- Así pues, la mujer en el ejercicio de la política..

- Al tú por tú con los licenciados. Y bueno, digo: por qué no podríamos nosotras brincar desde una jefatura de delegación política hasta treparnos a la mera punta o sea Los Pinos. Total, con robarse la base y hasta jon, y anotar la carrera del triunfo, ¿por qué no? Pero permítame, ¿sí? Ay, Felipín, qué batidillo el que andas haciendo con tu gobierno ilegítimo (no es cierto, no es cierto, eso no lo vaya a publicar). Caracso, que andas forrado de poposín ora sí que hasta los talones. Qué pestilencia Felipín, pa su…

Con evidente dificultad y una absoluta falta de destreza manipulaba pañales. “Por qué la andas regando, digo. Ya te embijastes hasta el ombligo y los sobaquitos. Hasta las nalguitas y el pipicín. Le decía señor: la mujer ya está preparada para cualquier puesto público: Secretaría de gobierno, gobernadora y si tantito me apura..”

- Por mí, no hay prisa señora Licenciada quise decir.

- Si tantito me apura hasta Los pinchis Pinos. Porque una ya encarrerada ¿verdá? O sea una ya picada..

¡Picada! Y aquel brusco movimiento. Un chillido. La vi sobresaltarse, llevarse a la boca el pulgar. Lo chupó, escupió sobre la alfombra con uno de los minusculitos (color mamey) se limpió la boca se sobó el pulgar, dudó, se inmovilizó, quedóse viendo al vacío. (El Felipín aquellos berridos y retorcimientos en el sillón, que hagan de cuenta perredista de la mafia de Nueva Izquierda sin hueso en el DDF). Y mis valedores: fue entonces…

Despacito, muy despacito, la licenciada partidaria y enemiga de la Gordillo, según, alzó sus dos manos, las observó tal como le quedaron tras el manoseo con el Felipín: forradas hasta los codos de aquello color mostaza con tafiletes verdiamarillos. Del dedo índice le escurría un lloraderillo de sangre. El imperdible, sí, que había pinchado, y no en hueso. Y semejante pestilencia La licenciada me miró a los ojos.

- Diga usté en su entrevista y que esto quede muy claro: en materia política las mujeres estamos al par con los licenciados. Categórico.

- ¿En qué sustenta su afirmación, señora o más propiamente licenciada?

- ¿Cómo de que en qué la sustento, bigotón? ¿Pues qué no lo está viendo, zingáu? Piénselo, o sea Deducción, digo.

- No doy. ¿Por qué están ustedes, las licenciadas, al par con sus colegas del ejercicio político?

- ¡Porque las mujeres metemos las manos donde ellos las meten.!

- Perdón, pero no…

- ¡Mírelas! ¡Las mujeres políticas traemos las manos atascadas de la misma caca que nuestros colegas! ¡Huélamelas! ¿No las traemos con la caca hasta los codos como cualquier político, sea del PRI, sea del PAN o sea de las cacas amarillas de Nueva Izquierda? ¡Míremelas! ¿Ve? ¡Caca con sangre, porque nosotras tampoco nos lo tentamos cuando se tenga que robustecer nuestro sacrosanto sistema político con una transfusión de sangre! ¿Tonces? ¡En el quehacer político ellos y nosotras ya andamos hasta la madre de caca y hemoglobina! ¡Huélamelas! ¿No apestan a lo que las manos de Jacqueline..?

Y me las aprontaba a la cara “¡Licenciada que me puede embarrar, y yo no! ¡Que de aquí puedo salir oliendo a político, licenciada.!”

Resollé de ladito, tal como de ladito leo los periódicos las noticias de los políticos. Guácala
Salí de ahí. Abordé el volks cremita Llegué a mi depto de Cádiz. En mis dos manos, el hedor. Me las refregué con lejía pero mis manos como las de lady Macbeth: en las de ella la sangre del crimen y en las mías la caca de Felipín resistían jabón, lejía piedra pómez. (¡Agh..!)

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Coprófagos

Posted by Tomás Mojarro on 17th Enero 2007

(A doña Jacqueline, dondequiera que se esconda a estas horas, de la que da cuenta esta noticia: Ramiro Arteaga, secretario general del Partido Acción Nacional y Jacqueline Orta Martínez, diputada suplente del fallecido diputado local Jorge Bajos Valverde, a quien presuntamente mandó asesinar para ocupar su curul, se ampararon para evitar ser aprehendidos. Ambos siguen prófugos.)

Fue aquella noche de miércoles, mis valedores. Me acuerdo que anochecía cuando llamé a la puerta de aquel departamento de lujo. Un timbrazo, dos, y al tercer toque (de timbre), la puerta se abrió el tanto de los 10 centímetros que permitía la cadena de seguridad. De atrás de la puerta un ojo me inspeccionaba. Dije al ojo la frase de rigor: “Perdone, señorita”.

- Si vende, no compro; si compra, no vendo; dinero no presto; recomendaciones no doy. Es usté limosnero, ¿verdad?

- Soy el Valedor, señorita.

- Licenciada, aunque se le atragante ¿Y -qué con que sea el Valedor?

- ¿Recuerda mi llamada telefónica? Concertamos una cita para esta noche (vi que se le arrugó, el ceño). ‘La mujer en el ejercicio de la política”, ¿lo recuerda? Me recomendó con usted mi primero el Jerásimo, licenciado del (de lo que queda del) Revolucionario Ins.
- ¿De lo que queda? Está usté pendejo, esto dicho con el debido respeto. ¿Sabe que está refiriéndose a mi partido? Uh… ta

Bueno, pues ya ni modo. Pásele, pues, pero antes se me limpia los choclos.

Quitó la cadena Abrió. Ella por delante y yo por detrás (qué feo se oyó), caminamos hasta el sillón de la estancia “Me agarró usté en camisón. ¿No será libidinoso, enfermito sexual? A su edad, ¿verdá?, ora sí que crepuscular. En fin”.

Nos sentamos. Ella en el sillón. Yo en el taburete “Así que es usté el tal pseudo-neo-comunistoide Un catastrofista y un amarguetas, perdonando la sinceridad. Es que yo no tengo pelos, al menos en la lengua”.

Yo, mirando aquellas formas a través de una tela tan sutil, y luego el tiradero aquel sobre los sillones, esas sedas color mamey, con esos calados, esos deshilados, esa tira bordada semejantes adminículos así de minusculitos, con su moñito a la altura del…

- ¡?itale, qué fisgonea! ¿No le da pena? Ahora voy a recoger, y es que me acabo de echar uno, o sea regaderazo. Porque venía, uh.. ta, toda sudada ¿usté pasa a creer? Con eso de que me zampé todo el santo día en pleno acelere detrás de Betty la Fea o sea Beatriz Paredes. Es que Jackson nos anda queriendo comer el mandado, y tampoco, ¿verdá? Pero siéntese. ¿Un mezcalito con todo y gusano, una cacardiosidad…?

Abstemio soy, tuve que confesarlo. Adentro, el llanto de una criatura ‘La mujer en la política”, señorita Licenciada perdón. ¿Ya está plenamente capacitada a juicio de usted, para ocupar puestos públicos de primer nivel? ¿Podrá con su responsabilidad la Secretaria de la SEP, Vázquez Mota..?

- ?igame bien: ¡nosotras las licenciadas a pura praxis política le hemos demostrados a nuestros colegas machines, como ora ese pinchi Jackson, que histórica, biológica, mental, intelectual y hasta ética y moralmente, si esta antigualla cupiera en política, nosotras somos tan capaces como ellos para ejercer la política como Dios manda Paso a demostrarle mi tesis.

El llanto arreció. “Es mi nenecín. Le han de estar chillando de hambre las tripitas, pobre Todo el santo día sin probar más que media torta Y de barbacoa A lambidas, todavía no le brotan sus colmillitos. Péreme, voy por él”.

Del interior del depto regresó con el mamón. “¿No es lindo mi Felipín? Hijo natural de licenciado legítimo. Priista aliado estratégicamente al PAN. ¿No es lindo mi Felipillo santo? ¿En honor de quién cree que le puse Felipe?

- Por cuanto a su tesis de la mujer, en el ejercicio de la política..

- Ah, sí. Mire: la mujer invade cada día zonas de la política tradicionalmente reservadas a los licenciados. Con los pelos en la mano se lo demuestro. Los de la burra sus pelos.
Pelos. Algo olió mal. “Y cómo carambas no, si ya el Felipito se nos zurró en el pañal. Ay, Felipín, qué feo que la andas regando a unos días de nacido”.

Lo embrocó boca arriba y le abrió las zanquitas. “Qué mal te sentó la torta, de veras. Ay, bárbaro, qué batidillo el que andas haciendo, Felipín. ¿Me permite? Ahora procedo a cambiarle sus pañalitos”.

- Que la mujer invade terrenos políticos antes reservados para el varón.

Al responder, ella intentaba cambiar el pañal a su criatura de meses. “¡Pues claro que estamos capacitadas! ¡Desde diputación hasta Secretaría de Estado, y de ahí a Los Pinos! Pregunte nomás a Elba Esther, maestra suprema de la polaca Que a ella le coman la torta ta cañón. Páseme esos pañalitos, mire.

- Así pues, la mujer, en el ejercicio de la política.. (Eso mañana)

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Yo lo perdonaría, señor…

Posted by Tomás Mojarro on 16th Enero 2007

De corazón lo perdonaría. No las siete veces que los judíos preguntaban, sino las setenta veces siete que les respondiera Jesús. Setenta veces siete le perdonaría todo el mal que nos causó a tantos, comenzando con el fraude descarado que lo fue a encaramar a Los Pinos, sin merecerlo. Yo le perdonaría que para llegar a los susodichos se valiera de toda clase de tretas, alguna de ellas más o menos legítima Se lo perdonaría señor…

Que se valiera de la elección de estado; que empleara sumas exorbitantes para manipular aturdidos; que aceptara la ayuda interesada y convenenciera de los grandes capitales, nacionales y apartidas. Le perdonaría que hubiese manipulado padrón electoral e información privilegiada desde el Estado y con la ayuda de ese pariente suyo, señor. Sí, el tal Hildebrando, libre hoy todavía y su delito en la más abyecta impunidad. Le perdonaría, le perdono, que todo un sexenio vaya a continuar con una nefasta política ultraderechista, pariente mostrenca de Yunques, Norbertos Rivera, curas paidófilos, legionarios de Cristo y cristeros tardíos. Todo esto de corazón le perdono, señor…

Le perdono que sea su persona tan falta de personalidad como sobrada de mediocridad. (Esa su voz, ese su aspecto, su estatura, que toda la ropa le queda grande, y su desgarbo al caminar, su cortedad al expresarse, su cortedad de miras.Todo eso, tan impropio ya no de un estadista, pero ni siquiera de un presidente del país. Vaya ni siquiera de un buen gerente de la sucursal México de la matriz en Washington.) Yo, mexicano en México, se lo perdono, señor.

Le perdono que después de un proceso electoral turbio, dudoso y mostrenco, y una vez encaramado en Los Pinos, su primera medida de gobierno haya sido correr a Washington y, buen continuador del modelo neoliberal, se haya puesto a las órdenes de su jefe nato, el genocida de la Casa Blanca, aprontándole las dos, me refiero a las dos entidades mexicanas que más apetecen al imperialista: PEMEX y la energía eléctrica

Le perdono que su segunda medida de gobierno nos haya resultado tan lesiva para las universidades públicas de mi país, vale decir: para la educación, la investigación, la ciencia la cultura en general. Y la lucha contra el SIDA, señor.

Le perdono que su gobierno se estrene con un aumento promedio a los salarios mínimos de apenas un 3.9 por ciento, mientras que simultáneamente se elevan los productos de la canasta básica incluyendo ese alimento esencial del mexicano que es la tortilla que mantiene a estas horas crispado el ánimo del fregadaje del país. Yo le perdono que el más pobre entre nosotros vaya a tener que alimentarse con puros tacos de frijoles con chile, pero ya sin fríjoles. Ya sin tortilla. Me entiende, ¿no señor..?

Le perdono que a lo esperpéntico se haya disfrazado con un chaquetín de milite sobre una camisa de civil, y que se haya dejado encasquetar una gorra color verde olivo con cinco estrellas como cinco soles, atuendo que a usted le sentó como a la acémila un par de aretes. Yo se lo perdono. Como le perdono también que para su gobierno adopte tantas medidas que fueron las propuestas del que usted descalificó como “un peligro para México” y un aliado de Hugo Chávez, ese mismo al que usted acaba de caravanear en la tierra de Augusto César Sandino. como antes fue usted a contemporizar con un “gober precioso” al que tan rudamente descalificó cuando candidato a Los Pinos. Tantas chaquetas yo le perdono, señor. Eso y más le perdono con una sola condición, una que es de justicia, de justicia elemental, debidamente asentada en esa Carta Magna que usted, a pujidos porque lo atrinchilaban perredistas, panistas, sargentos y uno que otro coronel, juró que iba a defender, o que la patria se lo demandase. Esta es la condición:

Que usted, como si de pronto recibiera, al modo de los discípulos de Jesús, el carisma de algún espíritu santo, se sobreponga a su talante de apenitas y, con la primera medida de estadista y de hombre con los tamaños en su nidal, se atreva a dar el “quinazo”. ¿Cómo? Mire ahí nomás, tras lomita: “Guanájuato. Con la ampliación de la carretera de dos a cuatro carriles y la transformación del centro de la comunidad rural de San Cristóbal, el ex-Presidente Fox, junto con Marta, pretende cumplir un anhelo: tener un pueblo mágico, con museo, restaurante, biblioteca, hotel de cinco estrellas, centro comercial y centro de estudios para la democracia”.

Señor, ¿pueblo mágico? ¿Y las sospechas fundadas de corrupción? Esos, manga de corruptos, son una herida abierta en el ánimo colectivo mientras los miremos en completa libertad. ¿Pueblo mágico? ¿Ellos, los Bríbiesca-Sahagún-Fox? ¿Ellos como los Korrodi amigos de Fox, los Aldana y Romero Deschamps, los..? ¿Así, a lo cínico y descarado, los Fox-Bribiesca-Sahagún van a seguir pasándose la ley por los dos tompiates? ¿Esos? ¿Tan fuertes ellos como débil usted? No. Eso no se lo perdono. (De plano.)

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