El Valedor

Por Tomás Mojarro

Archive for Agosto, 2006

Senectud, divino tesoro…

Posted by Tomás Mojarro on 31st Agosto 2006

…que te vas para no volver. Mis valedores: los accidentes fortuitos. Marinero que a medias del mar se topó con el mensaje de auxilio en la panza de una botella, en aquel viejo ejemplar de viejos poemas que de la librería de viejo rescaté alguna vez, un viejo pedimento de auxilio me he venido a encontrar. Años de polvo y vejez en la librería se prolongaron en mi biblioteca hace tres, cuatro días, una tarde lluviosa que enlaciaba el ramaje de pinos y pinabetes…

¿Cómo fue? Casualidad, porque desde en la mañana, por el renegrido peligro que se cierne sobre mi país (un peligro chaparrito, peloncito, de lentes), arrastraba yo una indefinida depresión (ella me arrastraba a mí), y ya ustedes pueden imaginárselo: me aferré al clavo ardiendo, que para unos es la botella, para otros el rezo, para Fox el Prozac o alguna otra forma de dependencia (debilidad de carácter). Yo, por mi parte, me fui a acunar en mi biblioteca, y la casualidad: ahí el vetusto volumen. Apenas abriéndolo, a penas me remitió. Las tristuras, por conjurarlas, se refinaron.

Y no quiero morir. No quisiera morir -Amo la vida porque está colmada de poesía-Y de crímenes, y de odio y rabia y lágrimas…

Yo, el suspirillo, que el poemario no logró retirar mis vagas tristezas. Ya cerraba el volumen cuando aquel papel encogido a dobleces se me vino a las manos. Lo fui desdoblando, leyéndolo, contristándome al tenor de la tarde aterida de amagos lluviosos. Era un añejo, inconcluso mensaje sin principio ni término, amarillento de vidas y años pasados, en el que alguien que se confesaba viejo de edad (¡no “adulto mayor”, no seamos hipócritas para usar tan cursi eufemismo!), aludía a su drama personal. Leí, y me preguntaba si el anciano viva o muera a estas horas:

“…con engaños y tras de arrebatarme de mala manera mis pertenencias, en un asilo que nombran residencia me fue a encarcelar el menor de mis hijos, el más amado de todos ellos. ¿Cuándo ocurrió? Eso no logro ubicarlo, tanto mi memoria se ha raído…
Fue en el asilo donde acabé de envejecer. Pero, fuerzas de flaqueza, logré fugarme e irme a refugiar, solo y mi alma, en este cuartucho de azotea, vecino de gatos y lavaderos, abierto a vientos, lluvias y carrasperas. Afuera de mi covacha las palomas, a zureos, reniegan de la llovizna)

Tardes de domingo como esta son las más melancólicas para el que envejece de una soledad de lomo engrifado como gata en brama Por tratar de conjurarla me he aplicado a abrevar remembranzas en mi altero de viejas fotos, que más me dañan que aligerarme el espíritu. Ahí, macollo de ausencias, el oficio de mis fieles difuntos: desvaídos rasgos de la que fue mi amantísima (canto, risa, el picor la especia, el geranio, el no-me-olvides, el deseo encuevado en el catre de latón). Qué joven fui una vez…

Me he puesto a barajar mis fotos: hijas, partos, nietos, parientes ya muertos o más distantes todavía: desbalagados. Ah, esta herida que no cesa, el hijo fallecido por oscuro conflicto de la sota moza y la sota de bastos. Ausente uno más, que de mí se ha olvidado, pero cuyo olvido fue menos ingrato que el corazón de pedernal que me encerró en el asilo. En estas ácidas, corrosivas tardes de domingo, intento olvidar y recuerdo; busco recordar, y olvido. Olvidar, invocar el piadoso alzhaimer…

Obsesión: aún tan escaso de años y bienes como sobrado de ilusiones, fui padeciendo gozosas heridas de aquella sucesión de mujeres que, costras de las heridas, me dejaron estas fotos, dedicatoria y fecha vetustas y unos marchitos pétalos emparedados entre sonetos, rimas y redondillas. De súbito, inesperado, el fogonazo: llegó ella, la Mujer, y ahora mi mente burbujea de romanzas y trovas, luna llena y mandolina y ventana grifa de bugambilias. Y aquí estoy, y avizoro el final, y porque esta soledad pesa como plancha de acero sobre mente y corazón, voy a enviar este mensaje a ver si alguno…”

No me pregunten qué quise decir - es que tenia un nudo en las palabras.

Aquí se interrumpe el manuscrito. Yo, el papel en la diestra, por la ventana miro una tarde que la llovizna torna remedo de anochecer, y de noche todas las tardes son pardas. ¿Quién será, cómo sería el del clamor de auxilio? Yo, con mi soledad entera, ¿qué hubiese podido darle, si no tristuras? Un suspirillo, y el picor en las pupilas. Contemplé la tarde aterida, vi el diario:

“Día del Anciano. Solos, millones de viejos”.

Día del Anciano. ¿Alguno se percató de la fecha, alguno conmemoró el pasado lunes el Día del “Adulto Mayor”, como le apoda el eufemismo ridículo? Mis valedores, quien sepa de edad, achaques y añejos gritos de auxilio, conocerá la causa de esta mi depresión. Senectud, cuántos suspiros se cometen en tu nombre (Y qué hacer.) elvaledormx@yahoo.com.mx

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¡Que no sea desvergonzado..!

Posted by Tomás Mojarro on 30th Agosto 2006

Tal exige Porfirio Muñoz Ledo al presidente del país, del que hace el siguiente retrato hablado: Se disfraza de bombero, pero es un vil incendiario…

Y agrego yo, y acudo al lugar común sólo por lo que tiene de vituperoso: “Cae más pronto un hablador prozaico que un pobre cojo”: hace años, hogaños y desengaños, el fácil de lengua pregonaba la vocación de tolerante y anti- represor que animaba todos los actos de su gobierno. La siguiente declaración del lenguasuelta:

“Este presidente, servidor de ustedes, no es un represor y jamás lo va a ser. No ha faltado quién me sugiere que me equivoqué en la solución de Atenco. No falta quién nos invite a reprimir y usar la violencia. Jamás la vamos a hacer. Somos un gobierno democrático, gobernamos precisamente por la vía de la democracia, de la gobernabilidad democrática”.

Y un mal día, de repente, ¡el jacalón de San Lázaro amaneció grifo de tanquetas anti-motines! Y protesta de inmediato Alejandro Encinas, jefe de gobierno del Distrito Federal:

¿Hace cuántos años que en este país no hablamos visto una tanqueta antimotines en las calles? Es un muy mal signo, es el mejor indicador de cómo están las cosas.Yo no quiero un país como el que estamos viendo en las inmediaciones de) Palacio Legislativo de San Lázaro, en donde las tanquetas antimotines, en donde sean los cuerpos de seguridad quienes rijan la normalidad de la vida institucional…

¿Que qué? ¿Cuáles tanquetas antimotines?, replica el vocero presidencial. ¿Cuáles tanquetas? “En todo el mundo nadie las conoce ni como tanquetas, ni como tanques. Son vehículos que arrojan agua…”Eso, y no más. Vehículos que arrojan agua de los 7 mil 570 litros que cargan en la panza Pero, al parecer, los susodichos no reportan agresión alguna a los ciudadanos en resistencia civil pacífica, porque, lo afirma Rubén Aguilar, en todos los países democráticos tienen estos vehículos, porque permiten enfrentar manifestaciones sin que haya daño corporal. (Ya nos tomaron la medida). Por cuanto a semejante lenguaje, lo afirma el estudioso:

Eso, y no más. Vehículos que arrojan agua de los 7 mil 570 litros que cargan en la panza Pero, al parecer, los susodichos no reportan agresión alguna a los ciudadanos en resistencia civil pacífica, porque, lo afirma Rubén Aguilar, (Ya nos tomaron la medida). Por cuanto a semejante lenguaje, lo afirma el estudioso:No hay mejor manera de lograr que se acepten doctrinas extrañas y absurdas que rodearlas de palabras oscuras, dudosas e indefinidas, que las convierten en madrigueras de zorros o guardias de ladrones…

Yo, en reflexiones de hace años, aludía al disparatario de Fox, a su inculta y zafiedad; preguntaba: ¿Es un personaje trágico, o no pasa a ser uno más de los hilarantes protagonistas de rompe y rasga que de tarde en tarde brotan en un terreno abonado con estiércol? ¿Tanta insensatez cabe en un individuo, que así aporta a las masas renovados motivos de queja, rabia, desánimo, frustración y burletas? ¿Tiene conciencia de que la comunidad lo ha erigido, cuando bien le va, en rey de burlas y burletas? ¿Es él quien se burla de la comunidad? ¿Es inmune a los aletazos de la humillación? ¿Es un conchudo de siete suela? ¿Cómo resiste la cargazón de un ridículo que así le desgarra su fama pública? ¿Fuerza de carácter? ¿Fuerza de Prozac?

Hoy, de ser rey de burlas el presidente del país se torna rey de iras, exasperación y odios populares, y aun desafía nuestra inteligencia con declaraciones que son, cuando menos, inauditas. Fox nos tomó la medida, y nos la tomó por nuestra ignorancia, que de otra manera no se atrevería a agredirnos con semejante lenguaje embustero, que en vez de aportar verdad engaña, y que oscurece por aclarar. Sus minas antipersonales demuestran que ya se perdió todo respeto o que lo perdió a nosotros. Como nos ve mansitos…

Las palabras pueden crear violencia y a su vez ser violentadas. Pueden traicionar, engañar y seducir; pueden quemar, matar y destruir.Total, que no tanquetas antimotines, sino simples vehículos que arrojan agua, y no más. No se trata, pues, de aquellas imponentes máquinas de represión que adquirió el proyanki Salinas como vía para imponerse en Los Pinos y desde ahí implantar su modelo neoliberal que tanto ha dañado al paisanaje, y que hoy, eminencia gris detrás del trono de Marta y el segundo marido, intenta imponer imponer su gobierno tran-sexenal con la imposición de “un chaparrito, peloncito, de lentes”. Pero no, se trata de simples vehículos hidrantes, como las armas de los 800 elementos de la Policía Federal Preventiva y del estado Mayor Presidencial son simples vehículos que arrojan plomo. Pero ya lo advierten voceros del PRIANAL (PRI, PAN y la NUEVA ALIANZA), de la Gordillo (alianza con Los Pinos):

Total, que no tanquetas antimotines, sino simples vehículos que arrojan agua, y no más. No se trata, pues, de aquellas imponentes máquinas de represión que adquirió el proyanki Salinas como vía para imponerse en y desde ahí implantar su modelo neoliberal que tanto ha dañado al paisanaje, y que hoy, eminencia gris detrás del trono de Marta y el segundo marido, intenta imponer imponer su gobierno tran-sexenal con la imposición de “un chaparrito, peloncito, de lentes”. Pero no, se trata de simples vehículos hidrantes, como las armas de los 800 elementos de la Policía Federal Preventiva y del estado Mayor Presidencial son simples vehículos que arrojan plomo. Pero ya lo advierten voceros del PRIANAL (PRI, PAN y la NUEVA ALIANZA), de la Gordillo (alianza con):A eso se expone el de la resistencia civil; sepa lo que le puede pasar y asuma las consecuencias. (Fox.)

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Marta, Fox, el chaparrito…

Posted by Tomás Mojarro on 29th Agosto 2006

¡Quien no dialoga rechaza la existencia del otro. Quien cierra la puerta al diálogo abre la ventana para que se cuele la violencia..!
(Fox.)

De violencia, precisamente, habló el maestro en la tertulia de antenoche, y del tartufismo y la doble moral de un Fox que antes, durante y en los días transcurridos desde los comicios del pasado dos de julio violentó y violenta la ley mientras exhorta a no violar la ley.

- ?l pronuncia anatemas contra la violencia cuando al violar los procesos electores su conducta lo acredita de violento. Y es aquí donde reitero, contertulios: hablar de violencia sin enjaretarle el adjetivo correspondiente es una trampa verbal. Fox exhorta a evitar la violencia, pero mucho se cuida de no aclarar a qué violencia se refiere, si a la violencia-causa o a la violencia-efecto. Porque con la toma del Paseo de la Reforma, contertulios, ¿los partidarios de López Obrador recurrieron a la violencia? Obvio, sí, que ejercen la violencia ¿Pero ellos comenzaron el ejercicio de la violencia, o son contestatarios de una violencia inicial, que abarca el intento de desafuero, la campaña del miedo y los recursos públicos desviados hacia la campaña del chaparrito, pelón, de lentes? Para que entendamos las dos clases de violencia, la original y su consecuencia, contertulios…

Lo vi abrir su libreta de pastas negras. “De ejemplo de la intolerable contradicción entre los dichos y las acciones del verborreico Fox.”

Y la transcripción de añeja fabulilla de mi invención que alude al hombre aquel del hogar asaltado de noche por una banda de malhechores. “Fabulilla que actualizo con recientes declaraciones del compulsivo y atolondrado verborreico que dirigente a la cáfila de asaltantes”. Y el maestro siguió leyendo en voz alta la fabulilla cuyo principio transcribí ayer:

“Uno de los bandidos dio con los ahorros de la familia. Los asía con todas sus manos. Intenté arrebatárselos. El golpe en el cráneo me oscureció la visión Fui empujado escaleras abajo. El vozarrón del caballón de botas, aspecto vulgar y mostacho pulquero…¡que se atrevía a tutearme!”

¡Nada justifica que violentes la ley! ¡El respeto y salvaguarda de las instituciones democráticas es una causa que nos compromete a todos! ¡México avanza tranquilo y progresando, no intentes detenerlo o paralizarlo en su marcha ascendente! ¡Yo entregaré un país con instituciones fuertes, con instituciones respetadas y con el respeto pleno a nuestras leyes..!

Al decirlo me mantenía derribado, impotente. La pandilla de asaltantes se daba a mancillar a mis hijas. El mediocre chaparrito, peloncito, de lentes, jadeaba, baboso y babeante Mi sangre en escurrimientós (su acre sabor en mi lengua). A uno de mis hijos, que intentaba defender a su hermana, el rodillazo:

- ¡Agresor! ¡Nuestra democracia está funcionando en equidad y libertad para todos los ciudadanos! ¡No demuestres tu falta de cariño por nuestro México! ¡La ley y el estado de derecho es lo que nos da viabilidad como país! ¡México requiere la plena vigencia del estado de derecho! ¡México ya eligió el camino de la democracia, ya optó por la vía del entendimiento y de la tolerancia, del acuerdo y la concordia! ¡México quiere y merece vivir en paz! ¡Si tú sigues ejerciendo la violencia yo habré de usar en tu contra la fuerza pública, sin que esto signifique recurrir a la violencia..!

Me incorporé. Intentaba afianzar el brazo del atacante. ¡Logré aquel manotazo en su rostro! Sentí el culatazo. Rodé por el piso. Alcancé a escuchar al que encabezaba el ataque (alto, de botas, seguido de uno chaparrito, peloncito, de lentes, mediocre irredento):

- ¡No se vale romper la ley! ¡Necesitamos del cabal cumplimiento con nuestras obligaciones en términos de ley! ¡La ley y el Estado de Derecho es lo que nos da cohesión como sociedad, lo que nos da viabilidad como país..!

Tragué la sangre de mi boca Recuerdo que algo me atreví a decir antes de perder el conocimiento: “¿Y quién saquea la casa de quién? ¿Quién se brincó las bardas de la mía para arrasarla? ¿Quién es el hipócrita que para asaltarla mienta la ley? ¿La nuestra es violencia causa que provocamos nosotros en contra de ustedes, o es la de nosotros una violencia efecto de la violencia original, la de ustedes, saqueadores de nuestra casa.?’

¡Cristo! El hampón se arrojaba sobre la madre de mis hijos. Le asesté un bofetón Al varillazo quedé privado, y no recuerdo más. Me dicen que, al brincar bardas para la huida con todo lo que había sido nuestro patrimonio familiar y era ahora su botín, todavía nos amenazaba así, a los de la casa:‘No a la violencia! ¡La violencia nunca más..!”‘

- Y aquí y así termina la historia ¿Moraleja, contertulios..?

Marta Fox, el chaparrito, peloncito,de lentes. (¡Agh..!)

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¡No a la violencia..!

Posted by Tomás Mojarro on 28th Agosto 2006

¡Si al respeto irrestricto a la ley!, clama Fox. Del tema y con los testimonios de diario en la mano, habló el maestro en la tertulia de anoche:

- Violencia, ley. Cuidado con las trampas verbales. Tal como no existen democracia y economía sin apellido, a la violencia también hay que endilgarle el adjetivo correspondiente. Economía: que se mantiene sana y en pleno crecimiento, afirma Fox Bien, sí, ¿pero a cuál economía se refiere? ¿A la macro-economía de los grandes capitales o a la micro-economía de todos nosotros? Democracia: ¿a qué democracia alude? ¿A la liberal, del “Sistema”, o a la socialista, que beneficiaría al paisanaje? ¿Violencia? ¿A qué violencia se refiere Fox: ¿a la violencia-causa o a la violencia-efecto?

Silencio. Expectación. El maestro, su libreta de pastas negras: “Aquí un ejemplo de las dos clases de violencia, en añeja fabulilla del señor Valedor que me permito actualizar con los recientes pronunciamientos contra la violencia del violento Fox. Escúchenla en la versión de una de sus víctimas”.

Achis, achis. Escuchamos: “Era casi la medianoche Con la familia me disponía a dormir. Cómo iba a imaginar lo que vendría después. Desde la estancia y asordinados me llegaban rumores de la TV “Ya suban a dormir’, dije a mi mujer y a los hijos. (¿Por qué tanta zozobra..?)

Fui a la puerta que da a la calle Cuánta paz, qué silencio. La cerré con llave Cómo imaginar lo que vendría después. (Y aquella corazonada) Arriba en su habitación, las hijas cuchicheaban de sus asuntos. Reían entre dientes. Lo usual. Ya duérmanse’. Vi que apagaban la luz. Y la paz…

¿La paz? De repente, ¿y eso? Allá abajo, el estrépito. Un grito de mujer. Bajé trompicándome, y los hijos detrás. ‘¡Qué ocurre!’ ¡Dios! Me detuvo el cañón de una metralleta ‘¡Silencio!’, me ordenaba aquel gigantón, botas vaqueras y mostachos de aguamielero. ¡Dios! (¿Qué otro vocablo pronunciar?) Los asaltantes revolvían la estancia ‘¿Dónde escondes lo de valor?’ El arma en los costillares. Dios, una vez más…
Los pandilleros, desparramándose por toda la casa Pude observar que detrás del de la facha de payo vicioso de toreo pulquero husmeaba uno chaparrito, peloncito, de lentes, y con ellos el resto de pandilleros que invadían la casa y se daban a la tarea de saquearla minuciosamente Y aquel estrépito de cosas que se rompen, se desgajan, dan contra el suelo. ‘¡?ste te preguntó que dónde escondes lo de valor!’ Ah, la voz desagradable de aquel chaparrito con irremediable aspecto de mediocre incurable. Contra mis lomos la metralleta Y qué hacer, sino intentar la defensa Pero defensa cómo, defensa cuál. Dios. (¿Lo dije antes..?)

Mis hijos, repuestos de la sorpresa aquel intento de defenderse, de repeler el ataque, de salvar algo de lo perdido. Yo gané la varilla de hierro, y entonces, sin interrumpir el saqueo de la casa, el cabecilla de la pandilla, (¡Y el Tartufo me resultó verborreico, lengua suelta, diarreico de boca!):

- ¡Nada de violencia! ¡Que lo entiendan los que siguen aflorando el pasado: yo soy un demócrata! ¡La democracia no va a dar marcha atrás! ¡México no va a dar marcha atrás! ¡No es con saltos al vacio como se construye un futuro mejor para todos! ¡No es con componendas y arreglos por fuera de la ley como avanza la democracia! ¡Lo más importante es seguir avanzando la unidad nacional en el respeto de la ley! (Literal, palabra a palabra léanlo en el matutino.)

Su aliento, pútrido, contra mi rostro. Yo, entre el asco y el pánico, aquellas arcadas. Escuché al cabecilla de los que saqueaban mi casa

- ¡México no se detiene ni se paraliza México no se frena ni retrocede! ¡Sépanlo las y los de este hogar: yo estoy orgulloso de servir a un pueblo respetuoso de las instituciones y promotor de la paz y la tranquilidad..!

Y a violar y volar puertas, armarios, gavetas. El mayor de mis hijos alzó un candelabro. Intentó golpear a alguno de los bergantes. Un culatazo lo desarmó. Lo miré rodar escaleras abajo: ‘¡Cuidado! ¡No necesitamos quien venga a distraer, quién venga a provocar y dividir a la sociedad, a llevar al país al conflicto..!

Y el empellón contra uno de mis muchachos, y el forzamiento de los hampones.
Inmovilizada, el manoseo. ¡La derriba! Cerraduras y cristales que se rompen, y entonces: ‘¡Hija mi niña.!’ Tendida Un bergante encima; le alza el camisón! Contra el rufián me abalancé, lo jalé del greñero (¿greñero Carlos Ugalde?), y en la casa resonó el clamor del muy segundo marido de Marta

- ¡En democracia lo que quieren los mexicanos es orden, estabilidad y concordia! ¡Eso es lo que nos garantiza un futuro de justicia y equidad! ¡Todo dentro de la ley y las instancias legales! ¡No a la violencia..!

Esto sigue mañana (Lástima)

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Table dance

Posted by Tomás Mojarro on 25th Agosto 2006

Antes de continuar con el tema de las tanquetas con que se intenta prolongar el modelo neoliberal por mano de “un chaparrito, peloncito, de lentes”, va aquí la fabulilla donde aparecen algunas de sus víctimas:

Fue a la hora de entre dos luces, ya casi al oscurecer. Por esa zona roja de la ciudad que nombran Zona Rosa caminaba yo rumbo al estacionamiento donde había dejado mi BMW (el volks. cremita, más bien), cuando me topé con el trío de vendedores que, sentados a dos posas a la orilla de la banqueta, hacían corte de caja. Para bajar la hinchazón los tenían desabrochados. Los tenis. A lo disimulado me detuve a escuchar, y oí al de la guayabera:

- Vamos a ver. yo vendí caja y media de chicles. Eso quiere decir que ya descontando la mochada de los blue demon y uno que masqué hace rato pa engañar con buches de saliva la canija hambre, me vienen quedando unas ganancias líquidas, tan líquidas como la saliva, de vamos a ver. Dos por diez…

- Según mis cuentas (el de la cotorina color mostaza), yo vendí caja y cuarto de camotes de la mera tierra del gober precioso, y me eché a la bolsa estas monedas. No me puedo quejar.

- Uh, pos con qué poco te conformas, vale

” - No me puedo quejar porque ya sé a qué le tiro. La otra vez que andaba yo vendiendo allá por Atenco me puse a quejarme de que “chinche gobierno el de Fox”, y que segunda esposa y hijastros hinchándose de dólares, y total, que ¿no te recuerdas que dos semanas falté a la chamba? No, cuál Cancún, Urgencias del hospital de Xoco. Gracias a Diosito que a la hora de los mameyes me le pude escapar vivo al sargento verriondo, dientes de oro.

- Pues a mí sí me fue mal, de plano. Este mal fario, esta salación…

- Pues es que también usté tiene la culpa No me lo tome a mal, ¿verdá? pero lo de usté sí que son tiznaderas, de plano. Cómo se le fue a ocurrir ponerse a vender libros en México. Droga al menudeo, en cambio…

En eso, de súbito: “?rale, ¿ya vieron? Allá, miren, donde dice Entrada de artistas” (Yo, al instintivo, torcí el pescuezo y friégale, qué espectáculo. Allá, taconeando y contoneándose, venía una estampa de hembra que resultó ser, según el de la cotorina, una de las bailarinas del ballet hawaiano.)

- ¡?rale, y acá esta otra, que viene meneándolas como cualquiera de las mises concursantes cuando ya les anda por ir al dos, o sea al de las estrellas. Al Gran Canal, pues. ¿Ya vistes a aquella de la mini-mini negra, Jitanrrón?

- Y cómo no la voy a ver, si no estoy sordo. Bárbara, bárbara, qué bárbara, ¿cuántas arrobas de silicones le calculan en cada una, tú?

Y una más, de peluca tordilla, que al puro pasón (por la acera) me dejó ir aquella mirada ardiente, que me la sollamó. la sangre. El de la chamarra de Los Dodgers: “El Maripepa, qué salerosón”. (Yo, cerrando los ojos lo dejé pasar.) Y fue entonces: una hembra de soberbia estampa, dura de carnes, delgadita de cintura y abultadita del pecho: “¿Se fijaron? ¡Y sin sostén!”

La vi. Tan cerca de mis ojos, tan lejos de mi vida. Las goza quien las merece, que yo, con verlas, descanso. “¡Y sin sostén,clávense!” Y el vendedor de libros: “Sin sostén. Como mi señora esposa”.

Silencio. Luego, el de la guayabera: “Oiga, señor, no es por nada, ¿verdá? Me la va a perdonar, pero en materia de la ñora pues como que hay que tener ora si que delicadeza, ¿no?”

- Me cái que éste tiene razón. Cómo de que la ñora sin sostén. Nomás falta que ya a lo desvergonzado nos vaya a salir con que tampoco chonchines.

- ¡Momento, momento, no irme a malinterpretar! Quise decir: yo, aquí donde me ven, no soy vendedor ambulante de oficio. Yo todavía hace cinco años era un honesto ciudadano de clase media y tenía mi negocio, que me daba para un honesto pasar. Pero el sexenio de Fox me quebró mi empresa comercial, y yo tuve que variar de giro y volverme vendedor: de mi casa, del vocho, de las joyitas, de todo. Desde entonces vivimos yo, mi señora y los chamacos, arrimados con un pariente lejano. Nos corre todos los días.

Silencio, motores, un claxon. “Cada anochecer llego a casa y entrego a mi única el producto de la venta de libros en un país que lee medio libro al año, el país de José Luis Borgues, la gran rabina Tagore, La Oreja y Laura en América. Dígame ahora, ¿qué clase de sostén soy para mi María? ¿No anda la pobre sin sostén, sin apoyo, sin valimiento de su pobre marido en el sexenio de un Fox que, para prolongar la plaga del neoliberalismo y librarse y librar a toda su parentela del penal de La Palma, amenaza con embombillarnos al chaparrito, peloncito, de lentes? En tan macabro panorama yo, vendedor de libros en México, ¿soy sostén para mi amantísima y los chilpayates..?

Los observé. Vi que uno tragó saliva. El otro nomás agachó la cabeza. (Fox.)

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Multiorgásmicas

Posted by Tomás Mojarro on 24th Agosto 2006

(A mi Dn Leonardo Martínez) ¿Dónde estarán a estas horas? ¿Qué tierras anden pisando? Todavía hace unos años me devanaba los esos. Los sesos, quise decir. ¿Cuántas son y en dónde andan las susodichas, que así de un día para otro les perdí el rastro? Sólo en fotos las pude mirar, y eso muy de tarde en tarde, pero qué soberbia estampa la de todas ellas. Entonces me preguntaba por dónde andarían, quién o quienes las tenían discretamente apartadas del mundo, en dónde las escondían y de qué. Buscaba alguna respuesta, pero nada De ellas, ni el rastro. Ellas, andavete…

Y la de preguntas que me provocaban: ¿esas extranjeras arribaron al país todavía virgencitas, o ya su currículo conocía trato con individuos, con grupos, con turbas, vaya uno a saber. Y aquella incertidumbre…

¿Su llegada a nuestro país? Al igual que el tata Cárdenas propició la entrada de León Trotsky, los Niños de Morelia y los muchos trasterrados de España que tanto nos dieron a valer en todos los campos de la vida pública así el arribo de esas extranjeras fue auspiciada por Carlos Salinas (¿lo recuerdan ustedes? ¿Lo habrán podido olvidar?) Ellas se aquerenciaron en nuestro país por obra y desgracia del vende-patrias de vocación entreguista y rematador del patrimonio nacional, que es decir el de todos nosotros. Las introdujo al país ese Salinas perito en asesinatos políticos y complots contra aspirantes presidenciales que no compartan su vocación pro-yanqui. Fue ese truhán quien las trajo a alternar con el paisanaje, aunque sólo en muy contadas ocasiones. Quizá alguno las haya visto en el cinescopio desplazándose a lo despacioso, a lo fachendoso y retador, con la cadencia de modelos de modas en la pasarela Y alguno me la pudo interpelar:

- Bueno, sí, ¿pero dónde están a estas horas..?

A saber, le hubiese contestado por aquel entonces, porque de recién llegadas les perdí el rastro y hasta años más tarde las pude ubicar, por un corto tiempo, en las playas arenosas de Cancún, donde vacacionaba una convención de ricachones, de aquí y de allá, en cuyo obsequio salieron ellas a prestar sus servicios. Yo, una vez más, las avisté sólo en las fotos del matutino, que las captó en plena playa y ante la expectación general. Su vera efigie cubrió los diarios, aunque no estoy seguro si fue en la primera plana o en la sección cultural. Ha de haber sido en “Sociales”.

Recuerdo que recorté la estampa de alguna, la coloqué sobre mi mesa de trabajo, y aquella discreta excitación: alta como todas ellas, maciza de formas, extranjera como las demás. Yo la miraba en la foto, la examinaba la quise reconocer. ¿Será, o no será..?
Y sí: enredada con alguno de uniforme, quién lo creyera Coronel, general o algo por el estilo. Ahí entre la multitud, la advertí entera, plena de vida y como buscando con quién desfogarse, motivosa que no fuera Porque ella sabe tirarse a fondo, nomás con que alguno me la haga reaccionar a todo lo que dan temperamento y capacidades. Entonces sí, esos orgasmos (multiorgásmica cada orgasmo de larga duración.) Ahí andaba, alharaquienta, dándose a notar, siempre robando cámara Ella y las de su carnada dónde estarán, me llegué a preguntar después de que más allá de las playas de Cancún volví a perderles el rastro.

Y aquí el contrasentido: rabiosamente antidemocrática como son todas ellas, que siempre se avienen a los intereses de los del gran capital, aparecen siempre ahí donde hay muchos de ellos, sí, pero también donde se congregan los pobres, y es regla que no ha de fallar. ¿Cómo localizarlas, pregunta algún verriondo de sangre caliente? Calma, que no es preciso rastrearlas: son ellas las que se encargan de localizar a aquéllos a quienes han de prestar sus servicios. Fácil. ¿Y saben por qué..?

Porque es la noticia mis valedores: he vuelto a toparme con ellas. Ya su padrote dejó de ser Carlos Salinas. Hoy son regenteadas directamente por Vicente Fox. Ahora de repente, una de estas mañanas vuelvo a mirarlas robando cámara en los matutinos (y supongo que también en el cinescopio, pero ése y yo, ni vernos). ¿Alguno de ustedes se interesa en las tales? Vayan, conózcalas, pero de lejecitos, que en su territorio son peligrosas. Sí, es muy fácil llegar hasta ellas, que a estas horas están de guardia resguardando el jacalón de San Lázaro. Sí, las tanquetas que compró para todos nosotros el de Gortari. ¿Su historia lo que tuvimos que pagar por ellas (en moneda nacional mexicana o sea en dólares), su capacidad y radio de acción para agredir descontentos e imponer “chaparritos, peloncitos, de lentes”? (Eso, mañana)

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Temor y temblor…

Posted by Tomás Mojarro on 23rd Agosto 2006

Muchos somos los mexicanos que tememos se consuma la imposición y sea ese “chaparrito, peloncito, de lentes”, al que nos impongan allá en Los Pinos, que habrá de significar el continuismo del modelo neoliberal que desde hace cuatro sexenios viene azotando al fregadaje. Lo afirman los estudiosos:

El neoliberal es pragmático-utilitarista. Individualista a ultranza, abandona la preocupación por el tomento del bienestar general (…) El bienestar del grupo es la suma del bienestar individual de cada uno de los miembros del grupo. Esto deja de lado la cuestión de la forma en la que está distribuido el bienestar entre los individuos, si de manera igualitaria o desigual.

Y pensar que millones de asalariados votaron el 2 de julio por más de lo mismo. Trágico, sí, ¿pero en qué se funda este temor de otros tantos millones? Se funda en el peligro inminente del continuismo de ese modelo político, financiero, económico y social que instrumentó el capital-imperialismo a partir de que surgió, victorioso y hegemónico, de la Segunda Guerra Mundial. Este modelo neoliberal, como la propia globalización que lo hace posible, fue implementado por el sistema capitalista en 1944 en Breton Woods. con la presencia de 44 jefes de estado y de gobierno. Ahí, el Poder de los EEUU implantó para el resto del mundo el denominado Nuevo Orden Mundial, con la globalización y el neoliberalismo como sus consecuencias inmediatas. Ese es el peligro, ni más ni menos, que amenaza a nuestro país.

La mano invisible del mercado libre conduce hacia la injusticia y favorece el oligopolio de riqueza y capitales, dificultando así la igualdad de oportunidades…

Por cuanto a México, mis valedores: lo afirma en el matutino la investigadora de la UAM-Azcapotzalco Rosa Albino Garavito:

Frente a los retos de la globalización, en México se han combinado todas las formas posibles de explotación de la fuerza de trabajo.Los obreros viven en el peor de tos mundos posibles. De 1977 a la fecha, el salario mínimo real ha acumulado un deterioro del 75 por ciento. Otro 75 por ciento percibe un ingreso por debajo del salario constitucional. El número de los desocupados se incrementó en el presente sexenio hasta en un 155 por ciento…

Y que, por lo mismo, y a decir de un Dr. Yvon Le Bot, “México ha sido altamente agredido por el neoliberalismo, pero ahora se está levantando”. Bueno, sí, ¿pero qué es el neoliberalismo? Lo padecemos, sí, pero sus víctimas, en esencia muy poco saben de él. Aquí, en la voz de los estudiosos, un esbozo de retrato hablado del tal. Para empezar, los muy sugeren-tes conceptos que expresó Woodrow Wilson allá cuando presidente de los Estados Unidos, en la segunda década del siglo pasado:

El productor necesita tener el mundo como mercado. Por lo tanto, es necesario que la fuerza del estado derribe las puertas de aquellas naciones que se cierran, para asegurar que no se desaproveche ningún rincón del mundo…

Esto significaba que un estado cualquiera que, como vía de protección de su producto nacional, cerrara sus fronteras al capital y mercancías norteamericanas, estaría haciendo, por ello, una política inamistosa hacia Estados Unidos y, por lo tanto, se exponía al peligro de ser sancionado por la nación “agraviada”. De ahí en adelante todo iba a ser abatir fronteras y derribar soberanías nacionales para imponer un “mercado abierto” que remataría en el modelo neoliberal decretado por un Nuevo Orden Mundial que se renueva según las circunstancias. Y así hasta hoy…

Hasta hoy, cuando las potencias industriales ricas abogan por una mezcla de liberalismo y protección diseñada en función de tos intereses de las fuerzas nacionales dominantes, las grandes empresas transnacionales que deben regir la economía mundial. Las consecuencias serían reducir a los gobiernos del Tercer Mundo a una función policial para controlar a sus clases trabajadoras y a la población superflua, mientras las transnacionales obtienen libre acceso a sus recursos, monopolizan la nueva tecnología y la inversión y la producción mundiales (…) El resultado puede calificarse de ‘libre comercio” o de “democracia” por razones doctrinales, pero se le ha descrito con más exactitud como un sistema de “mercado corporativo”.

¿Cuándo comienza a incubarse este modelo neoliberal, habida cuenta que el primer neoliberal fue el inglés John Stuart Mili, que vivió en el XIX? Fue en la época de la pre-guerra cuando, a criterio de las élites norteamericanas, el imperativo de la “política de puertas abiertas” jugaba un papel decisivo para Estados Unidos, puesto que sólo la apertura de todos tos mercados podía garantizar la prosperidad de la economía norteamericana y evitar así el peligro de la repetición de la crisis económica mundial de la década de los 30s. (Sigo mañana)

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¡Cuauhtémoc, quién lo dijera!

Posted by Tomás Mojarro on 22nd Agosto 2006

Del pensamiento mágico me habló anteayer el maestro, y de ejemplo citó la peregrinación del santito como recurso contra la sequía, dogma que se prolonga en la marcha-plantón para “obligar” al Poder a doblarse a nuestras justas exigencias. Me mostró, por contras, las estrategias que aplica la CIA, de EU, en situaciones como la del proceso electoral que hoy vivimos. Me dijo:

- Sus hechos demuestran que el PRD no es un partido de izquierda, sino pragmático-utilitarista: la firma de sus legisladores en unos Acuerdos de San Andrés Larráinzar mutilados, la tan nociva para nosotros ley Televisa, y ya antes ese mensaje que intentaron enviar a la Casa Blanca, para no enemistarse con Washington, los Cárdenas, Pablo Gómez, Chucho Ortega, Amalia García, etc.: declarar oficialmente al PRD como partido de centro-izquierda

Por otra parte, las masas ven en el personaje lo que el personaje no es; toman a López Obrador como un político de izquierda ¿Cuánto hace que el propio López Obrador se calificó a sí mismo como de centro-izquierda? Y bien sabe usted que en el espectro político no existe el centro, que tal denominación corresponde al lado izquierdo de la ultra-derecha, y no mas.

Para estos líderes opositores a nuestro enemigo histórico, la ultraderecha, la palabra “inteligencia” como estrategia de lucha no existe, cuando para Washington es prioridad a favor de sus aliados históricos, de Salinas a Calderón. Al no contar con esas formas de lucha, los opositores cometen errores estrepitosos, por ejemplo: López Obrador da por hecho que al convocar a cientos de miles de adictos y seguidores (carisma, poder de convocatoria), cuenta con una fuerza que existe sólo en el pensamiento mágico. ¿Tiene razón en su denuncia del fraude en las urnas? ¡Pues claro que tiene razón! ¿Es justa su demanda de recuento de votos en las casillas impugnadas? ¡Justa es, por supuesto! ¿Tiene la fuerza como para revertir tan injusta situación, en la que peligran todo el país y todo fregadaje? ¡Por supuesto que no tiene una fuerza que sólo obtendría con organización; con verdaderas redes ciudadanas y comités de base verdaderos! Entonces sí, con una comunidad organizada. ¿Pero masas, muchedumbres, multitudes..?

¿El conocimiento científico, mientras tanto, ese que se encueva en los cubículos de la UNAM? Mire aquí las armas con que enfrenta a nuestro enemigo histórico. (El maestro me aprontó un pie de foto en el matutino del viernes pasado. Leí:) “Víctor Hugo Rascón, Javier Patino, Francisco de Paula, Ifigenia Martínez y Jesús González Schmal, después de entregar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación una solicitud, firmada por casi 17 mil ciudadanos, con el propósito de que el máximo tribunal del país investigue la presunta violación al voto en la elección presidencial del pasado 2 de julio”

¡Firmas estampadas en un papel! ¿En dónde está la fuerza real de ese papel? ¿Fuerza moral, tal vez? ¿Contra el Poder? ¿Advierte en esta maniobra el tamaño de nuestra “cultura de la derrota”? ¿Advierte que por carencia de una estrategia adecuada para enfrentar a los asesores de Washington y sus aliados cimarrones nos convertimos, por ignorancia, en colaboracionistas del enemigo? Porque a la hora de la acción contra el Sistema (la verdadera acción), ¿qué peso específico puede representar un pliego con cientos de miles, con millones de firmas, frente a una Suprema Corte que es parte integral del Poder? Y lo trágico: por este lado, carente del conocimiento científico y, por lo mismo, de consistencia, el movimiento espontáneo; por este otro, un conocimiento científico aislado en un cubículo de la UNAM, y por lo mismo, inútil. El pie de foto, ¿qué nos demuestra? Que los estrategas del enemigo histórico han logrado hacemos pensar con su cerebro, y que su ideología actúa con dos criterios fundamentales: el que usa para sí, y el que usa para los aturdidos, a quienes nos hace pensar según su criterio y de acuerdo a sus propios intereses. Lo dicho, señor valedor: nosotros, por pura ignorancia, colaboramos con nuestro enemigo histórico. Traduzcamos, frente al movimiento de masas que encabeza López Obrador, las estrategias del manual secreto de contra-insurgencia de la CIA en su renglón de Propaganda;

a).- Se planifica y emplea la propaganda en la campaña para obtener de inmediato las siguientes metas: 1.- Dividir, desorganizar e inducir a la defección de miembros de las fuerzas irregulares (el vocero presidencial insiste en afirmar que mantiene pláticas con líderes del PRD. ¿Advierte la intención de tal maniobra? Que unos a otros se miren, a lo sospechoso: “¿cuáles de estos estarán traicionando el movimiento?”) 2.- Reducir o eliminar el apoyo de la población civil, a la que se atraerá con promesa de auxilios económicos. (Entre paréntesis: que se procurará la división y rivalidad de dirigentes e inocular entre ellos -¡Cuauhtémoc, quién lo dijera!- el “peligro de traición”. (La CIA sigue después.)

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Presionar apoyando

Posted by Tomás Mojarro on 21st Agosto 2006

Mas fácil resulta desintegrar un átomo que un dogma

Tal afirmaba Einstein, y algún otro investigador: los dogmas son como clavos, porque entre más los golpeamos, más adentro se encajan.

Y el dogma al que se refiere el maestro se encaja cada día más. Mis valedores: la tarde de ayer estuve con el dicho maestro, quien me habló de la ciencia política, esta vez aplicada a los polvos y lodos que ha levantado el proceso electoral. De sus conceptos reproduzco algunos, pero antes…

¿Estoy de acuerdo con ellos? ¿Me son difíciles de aceptar? ¿No parece que, de manera implícita, el maestro sugiere a los millones que han delegado en López Obrador abandonar hasta ese amago de esperanza inútil? Porque de mí, aquí lo dejo bien claro: mejor preferiría mirar al Dr. Simi en Los Pinos, y hasta un Madrazo aceptara antes que ver cómo mi país sigue siendo enajenado a pedazos y el paisanaje tasajeado a mandarriazos neoliberales, esta vez por mano de un chaparrito, peloncito, de lentes. Difíciles de aceptar los conceptos del maestro, pero los apuntala con documentos secretos de la CIA, norteamericana (que transcribo al final), donde se revela la estrategia que aplica en casos como el de nuestro proceso electoral. Y ante las pruebas, pues… Aquí, los conceptos del
maestro, con su aclaración pertinente:

- Un principio revolucionario consiste en la maniobra de presionar apoyando. Ese es mi propósito al juzgar a los protagonistas del momento político que vivimos hoy. Presionar apoyando, tómelo en cuenta. Y ahora la interpretación de lo que ocurre en este final del proceso electorero, que no electoral, de acuerdo con las estrategias de los protagonistas:

Un dogma sobrevive desde tiempos añejos, y se refiere a la medida que aplican algunas comunidades para contrarrestar la sequía que flagela sus tierras de labranza: sacar en peregrinación al santito. Tal es el pensamiento mágico de los lugareños. Una y otra vez, en cada nueva sequía, a pasear la imagen -yeso, terracota, madera- del milagroso. En una de esas, un equipo de ingenieros llega a la zona y se aplica a la construcción de una represa, y a esperar la lluvia, ese fenómeno natural, y así queda resuelto el problema. Conocimiento científico.

Pues sí, pero el recurso del santo que intercede ante Dios para que nos mande la lluvia se nos tornó dogma indestructible y es aún hoy sobrevivencia de un mundo mágico. Su equivalente es el dogma que atribuye poderes mágicos a la estrategia de las marchas, los plantones y las concentraciones de multitudes que han tomado la calle y ¡e-xi-gen recuento voto por voto y casilla por casilla! Muy justa exigencia, a mi juicio.
Pues sí, pero en sus desaforadas ganas de creer, de no perder una desfalleciente esperanza, las masas fantasean con los mitos y ven en la marcha-plantón una eficacia que. no tiene, y en un personaje lo que el personaje no es. Lo revisten con el mágico poder del santito de yeso y lo sacan en peregrinación. En la compulsión por adecuarlo a sus propios deseos y a sus necesidades no advierten o no quieren advertir que ese santito de yeso trae su propia jugada de acuerdo a su propio proyecto, personal y de grupo, y sabe hasta dónde quiere llegar, y cómo. Su proyecto no es, no tiene por qué ser el de unas masas que, por no confiar en sí mismas, han decidido confiar en el santo de terracota…

Ver en el líder lo que el líder no es. Andrés Manuel López Obrador, por ejemplo: las masas lo consideran un hombre de izquierda, pero un momento, ¿sabemos, bien a bien, en qué consiste ser hombre de izquierda? Algo más: la cúpula perredista le ha vendido a las masas la creencia de que el partido es de izquierda, pero no, su trayectoria política desmiente esa calificación. No olvidar la memoria histórica: en el congreso que el perredismo celebró hace unos años en Oaxtepec, Morelos, las bases y la cúpula (Cuauhtémoc, López Obrador, Pablo Gómez, los Chuchos, Amalia García, etc.), discutieron con apasionamiento: que en sus documentos tendría que asentarse que el PRD es un. partido de centro-izquierda Que no, que debe constar que es de izquierda, sin más, alegaban los delegados de la base. Finalmente, cuatro horas después, las mayorías impusieron su criterio, y en el documento respectivo se tuvo que asentar que el del Sol Azteca es un partido de izquierda Y rezongaba uno de los cupulares ¿fue Pablo Gómez o el talamantero Chucho Ortega?):

- Bien. Que se diga de izquierda en el papel, pero el PRD es de centro.

Centro, señor valedor, es derecha, y de derecha es, por sus hechos, el PRD. ¿Recuerda que su bancada en el Congreso votó contra los Acuerdos de San Andrés Larráinzar? “No creímos oportuno firmarlos tal cual”, alegó Ortega. ¿Recuerda la Ley Televisa, que aprobaron los diputados del PRD? “No supimos lo que aprobamos”, su excusa ¿Recuerda..? (Mañana)

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Un humano redrojo…

Posted by Tomás Mojarro on 18th Agosto 2006

Los daños de la psique, mis valedores, vale decir: el trauma, el complejo, la neurosis y toda suerte de patologías. Yo, que he convivido con el interno del reclusorio y el enfermo en fase terminal, tuve experiencias con diversos dañados de su sistema nervioso. Tal vez alguno de ustedes conozca a alguno de tales trémulos: son esos desdichados sacudidos de paranoia galopante, los suicidas en potencia (en im-potencia), la carne del desarreglo emocional que mal sobrevive, ya la vida con sabor a clara de huevo, en manos del de bata blanca perito en angustias. Pobrines…

Asistí un día de estos a una que denominaban terapia de grupo, en que se suele aplicar un método denominado psicosíntesis, que, por aquello de provocar la catarsis, se intoxica al grupo de pacientes con varias clases de droga, según. Yo entré esa noche al salón de terapia, estrecho y con el piso tapizado de colchones que, ciego de ventanas, en el muro exhibe el óleo de un Cristo sufridor, y no más. Yo, convenientemente disfrazado de enfermero, miraba que los pacientes entrasen al salón descalzos ellas y ellos, sin cintos ni cintas ni colguijes ni alhajas. Quince, veinte angustiados, entre cuatro paredes recibían su ración de droga y al rato…

¿Se imaginan ustedes a aquellos seres en crisis, intoxicados de datura, peyote, LSD? Al peso de la media noche, conforme iba haciendo efecto la droga, los desdichados entraban en el terreno de los delirios, y comenzaban a alucinar, a tronar en rezos, quejidos, alaridos, canturreos mal acordados. Los médicos, a la expectativa, tomando nota. El enfermero de pega, que no de paga, me encarrujaba en un rincón y -yo que nunca he sabido de drogas- me tensaba con el que había enceguecido momentáneamente con la datura, y gimoteaba al unísono del intoxicado con LSD, y miraba a Dios cara a cara con el del peyote. Y aquel tentalear en el muro, y el jadear, y el súbito desplomarse del pálido aquel, y el desnudarse de la que monologa como entre sueños, y el convocar, hato de alucinados, a junta de sombras, de fantasmones, de engendros de mentes descoyuntadas. Me acuerdo:

La anciana que de muro a muro deambula sin parar, salmodiando una sola voz: “¡Mamá, mamá!” El alto, flaco, que azota los muros, los rasca: “¡Campo militar!” Y el rollizo aquel que de pronto aparece con una foto en la mano, y la mira, y se arrodilla, se culimpina: “¡Mi niño, criatura, quién dice que te moriste, mi niño..!” Y los llantos sin lágrimas, los jadeos, los soterrados quejumbres, las imprecaciones, la bronca agresividad: “¡Mujer, Enedina, que a ti y a tu amante, que a los dos he de encontrar algún día.!”

Y así el que implora la vida, y el que suplica la muerte, y el que solloza sin voz, y el que, como brama, besuquea y lame el muro, repitiendo un nombre de varón, y esa, la de mezclilla, que invoca ala dueña de sus amores, y esa que, de rodillas, pronuncia un nombre, y se acalambra: “¡María, vuelve, María..!” La que se tiende y muerde el colchón: “¡Me voy a morir, opérenme, sáquenme el mal, me muero, me voy a morir..!” Frases que en la madrugada de terapia intensiva se engrifan de humano sentido. Los médicos, mientras tanto, tomando nota. Yo, sumido en el rincón, escarmentando en angustia ajena: “Que tú y yo nunca. Nunca entrar en conflicto contigo, mujer…”

Uno de aquellos me impactó en lo vivo, y fue el muchachejo -tan joven apenas y ya quebrado a penas- que al hervor de la droga se encaró al Cristo y le aprontó los brazos: “¡Sáquenme su sangre, bórrenme su apellido!” Lo vi arrodillarse, culimpinarse, rechinar los dientes, azotarse en el muro con puños y rostro: “¡Este veneno, su sangre!” Remolía las palabras, y a azotarse en el muro. Me estremecí. Intenté calmarlo. Uno de los doctores, al oído: “Déjelo que vomite el asco, o acabará suicidándose”. Y el poder de la sugestión, mis valedores, y la debilidad emocional de uno que mal domina sus emociones:

Porque entonces, de súbito, ¿cómo, por qué? Aquel infeliz se irguió, pegó un gemido, cayó de rodillas frente al Cristo sufridor, y moqueando y lloriqueando estrujaba en las manos la foto, mirábala, la examinaba, alzaba su rostro al cielo -al techo del salón-, y los roncos clamores, con quebrada voz: “¡Jesucristo, Primogénito de los muertos! ¿Lo vas a permitir?” Y tornaba a examinar la foto, y la estrujaba, y abriendo los brazos de par en par clamaba al cielo: “¡Cristo Jesús, por qué castigas a tus criaturas!” ¿Peyote, datura..?

Pura sugestión El humano redrojo pujaba estrujando una foto. “¿Por qué nosotros, Cristo Jesús, qué daño te hicimos? ¿Acaso los mexicanos te clavamos en la cruz?” Corrió uno de los doctores: “Cálmese, no se sugestione, valedor, usted no es paciente ni está drogado, sólo viene en plan de observador. Qué forma de hacer el ridículo”. “¡Doctor, que a este nos lo van a embombillar!” “Deme eso”. Y de mis manos crispadas zafó la foto y la arrojó con asco. Sí, la de un chaparrito, peloncito, de lentes. (¡Dios!)

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Yo hasta aquí llego…

Posted by Tomás Mojarro on 17th Agosto 2006

¿Serían gambusinos, exploradores, colonizadores, gente de azar y aventuras? A saber. Lo único cierto e que fue el suyo un final espantable: terminar sepultados en el vientre del barrizal, bajo las aguas muertas de aquel pantano sin límites. El Señor los tenga en su reino (los va a tener). El SOS encontrado en aquella botella extraviada en el matojal decía:

“Este es el fin. Mi ánimo se derrumba y doblo las manos. Durante un par de jornadas acaricié la esperanza de que me habría librado del sañudo destino que aniquiló a los demás, pero no; cuando ya creía pisar tierra maciza me veo en la pulpa del tremedal. El de Arriba me valga (me va a valer.)

Durante jornadas interminables acredité con espanto la caída sucesiva de los compañeros de ruta, y sé que es mi turno. Con minuciosas precauciones habíamos venido avanzando por ver si lográsemos localizar tierra firme y salvarnos del lodazal. Fue aquella una travesía de pánico a través de la tierra marcada por la purulencia las miasmas, la pudrición. Palmo a palmo, como a tientas avanzábamos, un pie posando donde habíase apoyado el anterior, tentaleando por dar con las partes menos blandas del terreno, que pudiesen soportar unos cuerpos que, aunque escuálidos, eran peso brutal para lo fibroso del pantano, de aquel barrizal tembloroso que chacualeaba a la agitación de algunos lomos loderos: culebras y demás bicharajos que habitan el tremedal. Con espanto contemplaba la muerte en redor, y era tanto el desaliento que llegué a envidiar al reptil de las miasmas que regüeldan burbujas de venenosos fermentos, materias orgánicas en descomposición,. El reptil, en las dichas miasmas, su elemento: el aguadal…

Llega la noche y las cosas se engrifan de brillos fosforecentes; regurgita el barro, caldoso retiembla címbrase en soterrados sacudimientos en redor de las raíces de unos arbolillos fantasmales, leprosas ánimas de esta tierra purulentosa Luego despunta el día ya pizarroso o ya violetamente soleado, siempre pestilente a descomposición, y entonces a tientas comienza a avanzar el malaventurado, con el ánima en el gañote y el aliento alivianándose al pisar, al dar el paso adelante, al resbalar. Al resbalar a lo pútrido, Dios…

Porque he visto enterrarse en el lodo, uno a uno, a los otros. Uno a uno, de súbito el infeliz cayó deslizándose tierra abajo como en oscura vaselina y con un súbito clamor lo miramos desaparecer, brazo en alto de erizados dedos, ojos brotándose o párpados remachados. El Señor (los tenga en su seno los va a tener). Los que quedábamos, mientras tanto, nos santiguamos al contemplar, como hipnotizados que tras de succionarlos, el barro viscoso volvía a la calma a su regurgitar en el proceso de volver limo al desdichado. Así hasta que, solo y mi alma, retacado de espanto y de soledad, me santigüé al desaparecer el penúltimo de los desgraciados. El último, yo. Pero un día..

Recuerdo que me vi en lo que creí tierra firme; que me erguí entonces, respiré a cabalidad, di entrada a la nueva esperanza En derredor se desenvolvía una tierra maciza de árboles, aves, lomeríos. Erguido eché a andar, y sonreía desgraciado de mí. ¿Tierra firme? ?ste es mi fin. Me rindo, porque mis últimas fuerzas se han desmoronado. Luchar es inútil Creí haber salvado el pantano y arañado tierra firme, pero todo fue falsa fachada y esperanza fallida Bajo la apariencia de tierra sólida todo es pudrición. ¡SOS!

En fin. Yo me rindo, no puedo más. Abandono el esfuerzo y decido entregarme al arropo ventral de las miasmas, fementida prolongación de un pantano que yo crucé indemne durante años, pero no. El lodazal, para los de mi oficio, no tiene límites. Es tentación que no cesa Hoy perdí los arrestos postreros, digo, y ante el espectáculo de los otros, que así retozan en el barrizal, agacho la testa y marco unas señas telefónicas:

- Señor, que lo he decidido: yo también, como su corte de intelectuales orgánicos, deseo hozar en el barrizal, que es decir en la nómina Me acojo a la advocación de rastreros como el poeta Díaz Mirón, que así le cantaba a Huerta el Chacal, asesino de Madero, Pino Suárez y el Congreso Constituyente:

“El Sr. General Victoriano Huerta hizo todo por salvar a la patria gravemente comprometida, y creyó conseguido su objeto con la aceptación de las renuncias de los Sres. Francisco I. Madero y José María Pino Suárez (…) Pero la conducta de la Cámara de Diputados era la insania y de sedición. Cínica empezó una labor contra el Ejecutivo, sañuda y tenaz, intolerable; se convirtió en foco de subversión: no obraba sino por estímulos de rabiosa demencia y así el Sr. Gral. Huerta se hallaba en la incapacidad de cumplir con el acto y noble deber de volver al país a la paz, al orden, a la civilización”.

Sí ayer Díaz Mirón a Huerta y hoy los Krauze, Aguilar Camín y Cía al IFE y al TRIFE, qué es decir a usted, ¿por qué no caer yo también en el pantano de aguas negras, señor Felipe Calderón?” (Vale)

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La araña del basural

Posted by Tomás Mojarro on 16th Agosto 2006

Mosca y araña son el obrero y su explotador, según la anterior fabulilla Pero, mis valedores, de no creerse, que entre las moscas algunas se tornan arañas: los dirigentes sindicales, los del comercio ambulante y, lo inaudito, que el basurero produzca arañas multimillonarias como el líder priista Cuauhtémoc Gutiérrez. Y a propósito: alguna revista encargó hace meses un reportaje sobre los “pepenadores” a Mayahuel Mojarro (ella tan hermosa que en ratos pienso que lo hace a propósito). Con vagorosas razones le fue rechazado. Aquí el reportaje, cuyo texto se somete al juicio de ustedes:

“Fue aquel un súbito encontronazo con el universo de los desechos que arroja (lo más lejos posible) una ciudad consumista, descomunal. Las pupilas de la Intrusa (yo) se desperdigaron por las vivas entrañas de aquella geografía inhóspita, y con todos los sentidos absorbía pelos y señales del basurero: tufos, agrios olores, el zumbar de los nubarrones de moscas, el revuelo de unos zopilotes que se refocilaban con los desperdicios…

- Zopilotes todos nosotros, que manejamos la basura de una ciudad que no pudiera sobrevivir con su porquería. Esta es su casa, señorita ¿Qué es lo que dice que vino a preguntarnos?

Ella llevaba todo un formulario de preguntas que se proponía plantear a algunos de los personajes del basural: formas de vida y de labor, datos, cifras, en fin. Abrumada por una realidad que no había imaginado, se acercó al que se identificó con los zopilotes: “Usted es el líder del gremio, ¿no es cierto?”

- Ningún líder. Sí, se me estima, me obedecen, pero aquí el único líder es este mundo, mire: el de los desechos, de los desperdicios, de lo que se ha echado a perder, y con el que nosotros ganamos.

- ¿Se vive de la basura..?

- Se sobrevive, y mal, todo el santo día rascándole aquí, espulgándole allá, reciclando, clasificando. Mire en derredor. ¿Qué ve?

Todo un mundo de desperdicios, desde latas vacías hasta paquetes de algo indefinido, pasando por el cacharro desportillado, la ropa hecha garras, el peltre enlamado, el óxido, la descomposición.

- Y en este mar de desechos, ¿ningún objeto de valor?

- ¿Sabe qué es lo que hemos encontrado dentro de la basura? Más basura Bultos, paquetes, todo vacío, menos algún pañal desechable.

- Pero algo de valor. Una joya un reloj, algo.

- Antes sí, pero ahora nada ¿Sabe que algún suertudo llegó a encontrar que el anillo de oro, que los cubiertos de plata? Ahora, crisis nada más…

Semioculta en el zanjón basuriento una mujerona chamaco a la espalda, espulga el tapiz de desechos. ‘Yo en esta basura sí me encontré alguito más o menos valioso: aquí a mi marido. Me lo reciclé y lo hago servir, ¿no, tú…?”

El hedor, insoportable; el paisaje, desolador. Allá, muy arriba un cielo mortecino como espejo del basural, espejo fiel del cielo. En los cerros de basura, las evidencias del consumismo. Montones de desperdicios: moños verdes y rojos, árboles navideños esferas trizadas, santacloses que sonríen, o sueltan la carcajada como burlándose. ¿Algún paisano de Cd. Neza habrá visto en su vida una nevada un reno..?

El pepenador levanta las cajas de cartón ya sin regalo, la mujerona recoge envases de Coca-Cola y cajetillas de Marlboro. Más allá, el cónclave de los zopilotes, y a modo de telón de fondo, el edificio de la penal. Oscuro, lóbrego, siniestro, con sólo ese rayo de sol que cayó preso entre los delincuentes y los pobretes sin más amparo que el de su Santa Muerte. Detrás de unas rendijas que ahí adquieren categoría de “ventanas”, los “internos”, eufemismo puro, dejan vagar una mirada ciega de envidia por la libertad de unos pepenadores presos de su propia indigencia

La visitante quisiera preguntar. Las interrogantes se acumulan en la mente, ¿pero cómo concretarlas? ¿Cómo, frente a la realidad que le arde en las pupilas? ¿Qué preguntar que supere la realidad tatuada en la piel pringosa de aquellas manos pepenadoras? ¿Convocar a la nata de cuervos humanos que planea rascando el pellejo y las tripas del basural? ¿Indagar qué fue lo que el chamaco (o su madre) encontró en la basura que ahora lo chupetea lo mastica minuciosamente? La visitante inicia la retirada Se alejó o creyó alejarse del sub-mundo oxidado y pestífero, pero no, que en sus sentidos se llevaba tufos, sonidos, paisajes, un persistente zumbar de moscardones, un sabor de bilis y la visión del minucioso espulgar de manos como tarántulas en pellejos y tripas del basural. La visitante alcanzó las vías del tren, cruzó el paraje, y ya lograba el refugio del vehículo que la tornara al mundo, cuando observó su atuendo y recordó que antes de bajar al infra-mundo la tela conservaba su color Uniforme, sin estos churretes y lamparones. Aceleró”.

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