¡Abominación..!
Posted by Tomás Mojarro on 3rd Enero 2006
Tras 10 años de noviazgo, Elton John y su novio David Furnish se casan en el mismo lugar que Camila y Carlos. - Reforma, 21 de dic. 2005.-
Con este documento intentamos iluminar a los políticos católicos y darles líneas de conducta coherentes con la conciencia cristiana.
- El Vaticano, contra la legalización del matrimonio homosexual-.
El Vaticano, mis valedores, ese demoledor: “La condena papal ha aumentado las críticas a la decisión de Ottawa de autorizar las bodas gay y amenaza el futuro de la ley respectiva”. Del tema muchos y en muchos “medios” han opinado, pero qué comentario mejor que este de un homosexual que por añadidura reside en Canadá: José Francisco Gilberto Escobedo:
“Este país presenta el problema intestino de si se nos confiere el derecho de casarnos en matrimonio o no a los homosexuales y a las lesbianas, asunto de importantes consecuencias para nosotros, nuestros hijos y la sociedad en general, pues ponernos en igualdad no gusta a las iglesias ni a las religiones y a las sectas quienes se encargan de ponernos en calidad de parias.
Hoy en el Canadá hay la probabilidad que se nos confiera el matrimonio a los homosexuales, yo creo que se nos da pues es ya una institución que está en franca decadencia esto es que pierde importancia, al menos
en los países boreales debido a que, cada vez es menor el número de la gente que se casa y, por contrapartida, cada vez es mayor el número de las parejas que se unen en concubinato o amasiato. Así y todo el matrimonio sigue siendo importante por su poder de reconocimiento legal, político y social.
Son ya algunos milenios que las religiones monoteístas, milenarista y mesiánicas nos condenan y tildan de anormales y enfermos; por ello se nos odia y se nos persigue (en general a los enfermos no se les persigue para matarlos ni se les odia); el origen de este odio llamado homofobia son mitos, ideas y creencias de las religiones monoteístas, milenaristas y mesiánicas, las que finalmente no tienen base científica alguna pero que el ochenta por cien de las culturas del mundo validan como genuinas y verdaderas.
En un país pobre no es visto igual un hombre soltero(n) que un hombre casado, el hombre casado evidencia su virilidad, su potencia sexual la que como en toda especie animal lo presenta en preeminencia, lo posiciona en superioridad de los enfermos, los jóvenes, los viejos y los menos fuertes de su misma especie.
A la mujer casada se le presenta como virtuosa pues es la paridora de robustos bebés que van a nutrir las sociedades, las que por cierto hoy están sobrepobladas a niveles delirantes al grado de ya haberse perdido el control en muchos casos dicho sea de paso.
El matrimonio es una institución sagrada entre un hombre y una mujer y no transigirá en la cuestión del matrimonio entre homosexuales
(Scott McClellan, de la Casa Blanca)
En la realidad en la antigüedad se concibió la homosexualidad como una práctica sexual más, hoy se le considera como fuente de debilitamiento de las sociedades y el inicio del fin de éstas, la causa es muy elemental: el ser pasivo se cree que siempre es la mujer y como físicamente en general la mujer es menos fuerte que muchos hombres y de menor tamaño hablando de estatura en sistema métrico decimal y, además que su miembro viril está atrofiado pues sus erecciones son flebes pues, se cree que si el hombre juega el rol de pasivo se deviene flebe y por ende pierde valor, pues pierde la erección y como consecuencia lógica ya impotente no engendrará bebés tan aparentemente necesarios para nutrir los países, en la realidad el matrimonio nació en el tiempo pasado como una estrategia política para poblar y controlar los reinos.
El argumento es poblar y con el matrimonio se fomentaba antes la reproducción pues, con las infinitas guerras era necesario engendrar guerreros que reemplazaran los padre y abuelos muertos en campañas militares; hoy siguen siendo fuertes China e Iberoamérica por su enorme población que invade los EEUU y otros países, pero si antes era una fuerza la población hoy es un galimatías que nadie puede parar y por ello la gente de esos países emigra por no decir huye. Hoy se sigue temiendo a la homosexualidad, se sigue creyendo que es la decadencia de las sociedades por el temor de que baje el ritmo de producción: en la realidad ya no es tan cierto eso pues si bien la mitad de los homosexuales se siguen casando y teniendo hijos, también lo es que las parejas homosexuales y lésbicas también los tienen o los adoptan, con la explosión demográfica ahora venimos a resultar más benéficos a las sociedades que maléficos. A eso obedece que los gobiernos ya no ven con tan malos ojos el matrimonio homosexual”. (Seguiré con el tema.)
Posted in Fabulillas | 2 Comments »




