El Valedor

Por Tomás Mojarro

Archive for Junio, 2005

De fugitivos y perseguidores

Posted by Tomás Mojarro on 30th Junio 2005

Polémica, discusión, controversia, pros y contras y opiniones contrapunteadas en torno a un tema en el que nadie se puso de acuerdo con nadie. Tertulia de anoche. Don Tintoreto:

- Usted, valedor, tiene esa historia que nos va a dar la respuesta acertada. ¿Qué le pasó a su chino?

¿Mi chino? ¿Cuál chino? Me cabreé al albur. ¿Pero alburero un hombre de pro como don Tintoreto, lavado en seco y a todo vapor, se angostan y enanchan corbatas? Ah, vaya, el Chino Céspedes, amigo dilecto cuya amistad me dolió tanto perder, y todo por un malentendido. Qué tiempos aquellos. Desde el incidente ya han transcurrido algunos ayeres, por eso el olvido, y así hasta hoy, cuando don Tintoreto aludió al incidente del Chino. Qué sería de él…

Arpero fino aquel Chino Céspedes, virtuoso de bambas, y zapateados, y siquisirís. Arpero de los mejores, pero su drama personal forzó al Chino Céspedes a aventar el arpa junto con nuestra buena amistad. Lástima.

- Y todo por culpa tuya, bigotonzón -con índice de fuego, ligeramente mugrosón, me apuntaba el Costeño, pan de flor con la jarana-. Sepa Dios si el Chino viva o muera a estas horas, y todo por culpa tuya. Pero un difunto qué puede pesar sobre la conciencia de un pseudo-neo-comu-nistoide…

Atejonado en la silla, el Costeño se me quedó viendo así, miren, de ganchete, ya echando mano a sus fierros como queriendo etc. Mi Nallieli, sensible a tan comprometida situación, le aprontó el pocilio con café de olla endulzado con sus manos. Las jaraneras facciones se fueron amansando:

- Salucita, pues -y el eructillo- “Ay, perdón”.

(Sentí que volvía a la vida.) “Ya ni la friegas, valedor -ay, señito Nallieli, perdón por lo mal hablado, voy a rectificar-. Ya ni la tiznas, digo. Por tu culpa, a estas horas el Chino anda huyendo, y pisándole los talones cuatro agraviados de armas tomar. ¿Te imaginas al fugitivo..?

- ¿Por qué rumbo huyó el cuitado? -me atreví a preguntar.

- El cuitado no sé, pero el Chino jaló para Nueva Italia, para La Huacana, para sepa Dios qué regiones. Ya ni la tiznas -ay, perdón, señito, voy a ser más cuidadoso-. Ya ni la tingas, bigotón.

- Bueno, pero no entiendo cuál pueda ser mi culpa.

- Cómo de que cuál. ¿Pues qué no te mandé pedir tantosmil a nombre del Chino? ¿Y no te los pedí en calidad de urgencia, o sea de volada, de entrega inmediata, vale decir en tizniza? Atrévete a desmentírmela, bigotón.

Con un chofer de Flecha Amarilla me envió el pedimento, me acuerdo, par ala boda del Chino Céspedes que, ranchando con su arpa se fue a topar, suertudo él, con una tarasca delgadita de cintura y abultadita del pecho, y esto ocurrió en algún Tacámbaro, Cuamécuaro o Chupícuaro de esos. Yo, amigo de los amigos, apenas recibido el pedimento giré de inmediato los tantosmil.

- Le mandé un giro al siguiente día, rayando el sol.

- ¡Rayando madres, con perdón! ¡Madres de giro fue lo que recibimos, y madres las que nos refregaron los futuros suegros del Chino.

Porque en la fecha acordada para el casorio, con su fiesta de tarima calentana y la gloria de sones de arpa cachetada, el dinero andavete, que nunca llegó a manos del Chino. Y que se ciscan los suegros: “Ahí le cortamos con el casorio, porque los arperos de jarabe loco que a los muertos resucita puro jarabe de pico. Aquí, al casorio muerto, ningún jarabe lo va a resucitar”.

Y que ante la situación de emergencia el Chino y su china toman la decisión, porque cuando haya amor lo hay todo, y tantito más. Que ya en plena huida, la de los amores dejó el papelito: “Tata, perdóneme. Ai le encargo a la Condoleza, que no se salga a la calle con la perrada y me la vayan a empreñar. Usté écheme su bendición”.

- ¿Ah, sí? Orita te la echo, piruja de miércoles.

(Era domingo, sólo que el coraje, la mortificación.) Y que padre y hermanos.de la interfecta se fajan las fuscas (forifai y de las que queman treinta y dos), y que por ahí sale a relucir la AK-46 del compadre Vicencio, un honesto narcotraficante de la región. Y a ventear el rumbo de los huidos.

Aquí, en la estancia de Cádiz habló el Costeño, y a la letra dijo: “Todo aquel jaleo por tu culpa, bigotonzón. Si lo hubieras puesto, o sea el giro de que te pedí para cubrir los gastos del casamiento…”

Mis valedores: en oyendo al prieto Costeño del diente de oro las apreté (las quijadas), levánteme (en silencio), fui a mi archivo personal (una caja de chaca-chaca), y apretándolas (esta vez no las quijadas), se lo apronté al Costeño (aquel pedazo de papel): “Lee en voz alta, si es que sabes leer”.

Supo. Leyó a la velocidad que daban sus tres… (Mañana.)

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“A nosotros no nos asustan los muertos…”

Posted by Tomás Mojarro on 29th Junio 2005

La Historia, mis valedores. La memoria histórica. Ayer, 28 de junio, se cumplieron 10 años de que en el Vado Aguas Blancas, municipio de Coyuca de Benítez, Gro., las metrallas de la Policía Motorizada destazaron las carnes (premeditación, alevosía y ventaja) de militantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur, a la que diezmaron a fuego, sangre y dolor. Fue aquel un tiradero de cadáveres y heridos que aventó al duelo a deudos, viudas y huérfanos. Presente en la carnicería, un a modo de representante oficioso del gobierno de Rubén Figueroa Alcocer: Sotomayor Espino, Rodolfo, sub-procurador del Estado. Es aquí donde vale decir: es México.

Días después de los matanceros lo declararía el tal sub-procurador:

- Si yo acudí a Aguas Blancas fue por órdenes del ahora ex procurador Antonio Alcocer Salazar. El que protegió al ex-gobernador Figueroa para que no fuera procesado como responsable de la matanza fue el propio “sistema”.

Ese al que señalaron de autor intelectual de la masacre de Aguas Blancas, mis valedores, tenía un compadre en Los Pinos, uno de nombre Ernesto Zedillo, ¿lo recuerdan ustedes? Su seña de identidad: el FOBAPROA. Ante la acusación de su subalterno, se defendió en 1997 Alcocer Salazar:

- ¡Yo rechazo cualquier responsabilidad penal en la matanza de Aguas Blancas, ni tengo idea de cómo pueda ir el caso! Yo estoy alejado del asunto, no tengo ni la menor idea. Yo ahora soy comisionado del PRI en Chilapa… Y lo que va de ayer a hoy, y lo que el cheque quincenal del presupuesto ciega, sujeta la lengua e induce al “olvido”: en noviembre de 1995 y a nombre de algún organismo defensor de derechos humanos se encrespaba una Mariclaire Acosta que años después, desde su oficina del gobierno foxista, se nos tornaría mansa, callada, impávida, hasta que el que la subió la dejó caer:

- ¡Rubén Figueroa es un asesino! De alguna manera el compadrazgo entre Rubén Figueroa y Ernesto Zedillo representa un obstáculo para la aclaración y castigo de todos los hechos violentos registrado en Guerrero. A mí me parecería muy lamentable que un Presidente de la República apoyara a un asesino como Rubén Figueroa, y esto sólo porque es su compadre…

Todavía hoy, para defensores de los derechos humanos de aquí y el exterior, “lo sucedido en el Vado Aguas Blancas no es un hecho aislado. Desde que Rubén Figueroa, compadre de Ernesto Zedillo, asumió la gubernatura (lo. de abril de 1993, digo yo), han sido asesinados 70 miembros del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y 21 integrantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur: han desaparecido decenas de opositores y tan sólo en uno de los municipios, el de Atoyac de Álvarez, se han registrado más de cien asesinatos y 23 secuestros en 22 meses..” Detrás de las cifras del oficio de tinieblas, la absoluta impunidad, la desidia del paisanaje, el olvido y la paz. De los sepulcros.

¿Lo dije antes? Es México.

Pero la lucha de deudos y víctimas continúa: México, marzo de 1996. En nombre de las viudas y familiares de los campesinos asesinados en Aguas Blancas, Paula Galeana Baltasar entregó una carta al Sec. Gral. de la ONU, Boutros Ghali, para solicitar su intervención ante el presidente Ernesto Zedillo con el propósito de hacer justicia ante la matanza de Aguas Blancas. ¿Y?

Y que se han documentado testimonios de despojos de tierras a favor de poderosas empresas constructoras, aparte de los incontables fraudes electorales cometidos en Guerrero. “Hay señales inequívocas de que Rubén Figueroa sigue apoderándose de las tierras y de las vidas de los guerrerenses. Pero es compadre de Ernesto Zedillo…”

Acapulco, Gro. Enero de 1996.- El fiscal especial para el caso Aguas Blancas, Alejandro Verela Vidales, declara a los medios:

- Se llamará a declarar a Rubén Figueroa. / - ¿Cuándo se va a llamar a Figueroa? / - Cuando esta fiscalía lo juzgue pertinente. (¿Y..?)

Mientras tanto, José Rubén Catalán, secretario Gral. del gobierno de Rubén Figueroa, sencillamente regresó a su notaría de Acapulco, donde sigue dando fe pública como notario, y desde donde escucharía que en noviembre de 1995 el entonces Fidel Velásquez acudió al palacio de gobierno para dar todo el apoyo de la también por entonces CTM al entonces Rubén Figueroa, todavía hoy en completa, en impune, en abyecta libertad:

- ¡Usted, señor gobernador, sabe que a nosotros los cetemistas no nos asustan los muertos! ¡Ojalá que los demás gobernadores hicieran lo mismo que hizo usted, caiga quien caiga..!

México, 28 de junio. Vado Aguas Blancas, ¿ya lo olvidamos? ¿Y Acteal, y El Charco, y El Bosque? Si los olvidamos, mis valedores, olvidaremos lo que venga después. Es México. (Este país.)

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Aquel almácigo de cadáveres

Posted by Tomás Mojarro on 28th Junio 2005

Vado Aguas Blancas, Gro., 28 de junio, 1995. Paisanos, tengan presente, no se les vaya a olvidar. No se les olvide que fue un día como hoy, pero de hace diez años, cuando el Vado Aguas Blancas, de Coyuca de Benítez, se engrifó de cadáveres masacrados; una masacre, la de Guerrero, que presagiaba la de Acteal, El Charco y El Bosque, los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez y tantos crímenes más, a cual más de impunes. Mis valedores: por que la memoria no se nos muera y por que sepamos a qué atenernos en relación al esclarecimiento de los tantos crímenes que por ahí andan clamando justicia: el entonces Zedillo prometió hacer pronta y expedita justicia. Sobre la testa de los asesinos iba a caer todo el peso de la ley y todo el rigor de la justicia. Diez años pasaron. ¿Y? Lo publicó en su momento el periodista Carlos Ramírez:

El día de su destape, Ernesto Zedillo acudió a una fastuosa residencia y fue recibido por el propietario: el gobernador guerrerense Rubén Figueroa Alcocer, su compadre.

No mucho tiempo después iba a suceder que Anacleto Ahuehueteco, Simpliciano Martínez, Clímaco Martínez, y una docena más de paisanos, militantes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur, iban a ser minuciosamente masacrados a mansalva por las balas de una Policía Motorizada que (órdenes superiores) les disparó a discreción. Detrás, se rumora, estaba un personaje para tantos guerrerenses siniestro, hijo siniestro del siniestro de todo Guerrero: Rubén Figueroa Figueroa, el Figueroa Alcocer compadre del dicho Zedillo. De espectador, con las balas del gobierno sembrando el almácigo de muertos, Rodolfo Sotomayor Espino, subprocurador de Justicia de Guerrero. Hoy, intocable e intocado, el compadre que señalan como autor intelectual de la masacre sigue, en libertad, administrando el muy camión sus negocios camioneros, uno de ellos con PEMEX. ¿Lo dije antes? Es México.

Secretario general de gobierno cuando el gobernador camionero, priísta y compadre de Ernesto Zedillo, uno más, era José Rubén Robles Catalán, y un Antonio Alcocer Salazar el que fungía como Procurador de Justicia del Estado. A diez años justos (injustísimos por la impunidad de que disfrutan los presuntos responsables del sembradío de cadáveres), todos los nombrados continuar la dinastía de los oportunistas, los ventajista, los sinvergüenzas? ¿No teme “la rebelión de las masas”, que dijera no “José Luis Borgues”, sino Ortega y Gasset? Si su familia, señora, hasta ayer no contaba con más capital que su buena fama, ¿planea usted valerse del poder para otorgarles, de capital, el saqueo, el robo y, anexo, el odio, el desprecio, el aborrecimiento de un todo un país al así han depredado los familiares de la “primera dama”? ¿Cree usted que el poder y los grandes dineros vayan a compensar que a sus parientes, señora, la vox populi los moteje de cínicos y bandidos, y que mañana padres, hermanos e hijos se queden sin una astilla de fama pública y, por contras, emporcados como bergantes y baquetones, señora? Usted, ¿se tantea con la cachaza y la cara dura para que así le resbale el clamor de sus víctimas, los dueños de los dineros que usted y los suyos planean depredar? Pero sintiéndose el objeto del desprecio popular, ¿todavía tendrá el cinismo de presentarse día a día y noche por noche ante cámaras y micrófonos para desde ahí ventosear los discursos retóricos y populistas que le aderecen sus serviciales? ¿Y después? Así que pasen seis años, ¿cuál será la vida de usted, desacreditada por predadora de los dineros públicos? ¿Irse a atejonar al refugio de algún rancho amurallado por doberman de la guardia presidencial, a devorar las buscas de 6 años de saqueo y la jugosa jubilación de su desacreditadísima pareja presidencial y de alcoba?

Es usted, me dicen, una aventurera perfecta; como aventurera, aseguran, sabe moverse muy bien, que en la maniobra echa por delante y por detrás todos sus encantos personales. Pero de serlo como me informan, sea usted aventurera en ese bodrio a la medida de los aturdidos que pagan por verla en semejante remedo de obra teatral. Aventurera de bataclán, pero no de política. Una aventurera más, nunca. Nunca usted en Los Pinos, si es que de chiripada Santiago Creel gana la presidencia. Es cuanto, señora.

Pero si la vox populi se equivoca, y el que sea usted la pareja sentimental del “hombrecito” no pasa de ser un “sospechosismo”, tenga lo mío por no dicho, y entonces sí: a usted todos mis respetos, señora Edith González. (Vale.)

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¿No es parir a destiempo..?

Posted by Tomás Mojarro on 27th Junio 2005

Porque yo pregunto, mis valedores, a la señora: ¿ya desde ahora planea su futuro en Los Pinos para el 2006? ¿No es prematuro? ¿No es adelantarse a los tiempos politiqueros? ¿Tan segura percibe su lugar allá arriba? ¿Tan cierta está del poder del mediocre que la apoye en su delirio de aquerenciarse en Los Pinos? ¿No se percata de que él, tan poderoso político que se advertía hace más de 4 años, hoy arrastra el descrédito y es exhibido públicamente por sus malos manejos políticos, como aquel del exceso de los dineros cuando candidato al gobierno? ¿No ha pensado en todo esto, señora..?

Y si hacemos de lado al dicho mediocre a cuya sombra quiere usted, a lo arribista, trepar y sentarse en la mera punta de la pirámide y desde ahí atragantarse de poder, de los grandes dineros y la abyecta impunidad: ¿se cree usted con el temple, el carácter, la moral personal y la inteligencia para mantener la ponderación, la ecuanimidad que el pasado de usted no acreditan? ¿Honestidad, honradez, principios…usted? ¿usted con los méritos suficientes, señora? ¿O por frivola, tal vez, y de no muchas neuronas, carece de la capacidad para ejercer el sano ejercicio de la autocrítica y, juguete de los instintos, se anda meneando a los torzones de la avaricia, de la ambición, el protagonismo, las candilejas, el poder y los grandes dineros? ¿Compulsión de figurar, aparentar, permanecer, así sea efímeramente, en los primeros planos, ese achaque distintivo de todos los mediocres, y por mediocres ayunos de una autocrítica que les grite lo que son: nada de nada más allá de la apariencia y de la desmesura de su propia audacia y su temeridad, de su falta absoluta de escrúpulos? ¿Es usted algo más que esa pobre señora..?

Quiero decir: ¿ni una pizca de la necesaria humildad para reconocer que posee arrojo, pero no el oficio de la política, y que si llega a conquistar espacios de poder es por vil arribismo y los encantos personales que embaucaron al personaje hasta ayer influyente, con el cual va cimentando usted su trayectoria de trepadora? ¿O ya nos tomó la medida y está cierta de que los mexicanos vamos a aguantar seis años más de esperpentos y desfigures, rastacuerismo y una absoluta carencia de decoro personal, de suerte tal, mala suerte, que intenta prolongar la exhibición de quincalla y pacotería dentro de la casa presidencial tan sólo porque ha logrado enredar a un político tan mediocre, tan intrascendente, tan arribista, audaz e inescrupuloso, como usted misma..?

¿Así que Los Pinos, ni más ni menos? ¿Para qué? ¿Para que el país siga, atónito, el indecoroso espectáculo de los programas de caridad “para los que menos tienen”, y que ellos resulten ser usted misma y sus familiares? A “justicias” andan en completa libertad. Como para apuntalar una memoria histórica que en el paisanaje es tan sutil, tan efímera y vulnerable, aquí algunos datos de lo que una vez rematada la labor de los matanceros ha ocurrido a nivel de justicia. México, enero de 1997:

“Hace ocho meses, la Procuraduría General de la República (PGR) informó que no investigaría la matanza de Aguas Blancas, porque después de estudiar el dictamen respectivo de la Suprema Corte de Justicia (que fincaba responsabilidades al gobernador Rubén Figueroa, compadre de quien les dije antes), determinó que no hubo delito federal alguno; sin embargo, ahora resulta que esa misma PGR no tiene en su poder el citado estudio de la Suprema Corte, porque éste nunca se manejó en esa institución…”

Pero eso no es todo: La PGR también reconoce que no tiene copia del expediente del caso Aguas Blancas, que en su momento le entregó la susodicha corte de justicia, porque toda la documentación se encuentra en la Procuraduría General de Justicia del Estado de Guerrero, debido a que la PGR ya había resuelto su incompetencia en el caso…

“Después de que el pleno de la Corte estableció que el ex gobernador Figueroa había incurrido en la violación grave de las garantías individuales, el máximo tribunal de justicia entregó al presidente Ernesto Zedillo, al Congreso de la Unión, a las PGR y a las autoridades guerrerenses, copia de su dictamen, así como el material aprobatorio, para que actuaran en consecuencia de acuerdo a sus facultades”. ¿Y..?

Mientras tanto, las viudas de los campesinos asesinados, cuyo representante legal era Samuel del Villar, hoy difunto, interpusieron un amparo ante la Justicia Federal en contra de la PGR por negarse a investigar el caso. Ellas exigían todavía hace unos años (¿exigen todavía?) la presentación del estudio que hizo la multicitada PGR para determinar su incompetencia (¿nomás porque Figueroa es compadre de..?). La juez María de la Luz Núñez se vio obligada a requerir al “Abogado de la nación” para que remitiera las constancias solicitadas por Samuel del Villar, apercibiéndole que, de no hacerlo, “se le impondrá de inmediato una multa”. Cuyo monto, mis valedores, ascendería a un mil pesos

Mientras, el ex procurador Rodolfo Sotomayor Espino declaró que el día de la masacre acudió a Aguas Blancas por… (Mañana, el final.)

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Las enseñanzas de don Juan

Posted by Tomás Mojarro on 24th Junio 2005

(Don Juan mi padre, difunto. Fue un día como hoy, pero del 2004, cuando esbocé aquí mismo el retrato hablado de mi don Juan. Hoy, a la distancia de un año, ¿me ayudan ustedes a evocar su memoria?)

Cuatro días hace que festejaron a su padre, lo colmaron de regalos y le testimoniaron su amor, mientras que yo permanecía huérfano por los cuatro costados. Y ni aunque padre tuviera, que yo, para mis afectos, nunca me atengo al calendario de festejos que impone el comercio transnacional. Pero sucede que hoy es 24 de junio y es día de San Juan. Como don Juan mi padre…
Y por si en el hogar de alguno de ustedes sobrevive algún Juan (que ya a los nuevos me los adulteraron de John, Johann, Ivan, Johannes y Johnatan, aunque de todas maneras Juan te llamas), va, por si a alguno algo dijese, el recadillo que hace un año, en su ausencia definitiva, envié a Juan mi padre.

“A usted, que es como la patria: inaccesible al deshonor; a usted, de quien se aprende (con el ejemplo) valores de los que norman la humana conducta: justicia, verdad, libertad, amasijo que da sustancia a la varonía. Porque usted fue (es) decencia, dignidad y humanitarismo en todos sus actos de cada día. Porque tan comprensivo fue para con los demás como severo con usted mismo.

Porque valedor lo fue de todos, y generosidad y misericordia en el trance en que hay que abrirse las telas del corazón. Filósofo de lo fugaz, del fatalismo suave y sin estridencias, usted se mantuvo tan ajeno al ruiderío como aledaño de la sonrisa y el buen humor. El pudor y el decoro, la vergüenza y la dignidad, padre Juan.

Digo padre Juan, y miro de ojos adentro a tal varón de virtudes, pura reciedumbre y verticalidad, y una conciencia que en la humana conducta sólo un par de colores distingue: el blanco y el negro, sin más; el de la dignidad y el de su contraparte; sin medias tintas y sin matices, sin disculpas ni tartufismos.

Sin más. Miro esos ojos donde se columbran, machihembrados, mansedumbre y rebeldía, severidad y compresión, la tolerancia, la gravedad y el humor juguetón, como también una que otra lagrimilla de las enjundiosas, todo a su hora. Porque claro, usted tiene el don de las lágrimas, y ese don me enseñó a practicarlo con mesura; con decoro, aclaro; con claro decoro. Mis valedores:

Zapatero de nacimiento, o casi, don Juan fue cristiano en el mejor, en el único sentido del vocablo, el de la obra de amor a sus semejantes; religioso y creyente fue, pero sin fanatismos, sin sectarismos, sin dogmatismos, y tan respetuoso del ajeno derecho, la disensión y la disidencia, como de lo propio y natural.

Mi padre, filósofo sin tratados de filosofía (Mayahuel su nieta es filósofa, y tan bella que en ratos creo que lo hace a propósito), antes de echarme su bendición porque la vida nos separaba me dijo cosas: que si habrá de volar sobre el ruiderío y la estridencia, y volar tan alto como lo acepten las fuerzas; que apartar de sí la quincalla y moldear el espíritu; que, rebelde a toda mediocridad, “álzate, vuélvete pura ánima y después de encomendarte a Dios, el tuyo, sé siempre varón a los ojos de tu conciencia, tu único juez”. Y me echó encima su bendición, y con ella (sé que alguno me va a entender) me tornó indestructible, invulnerable con la bendición de don Juan. Mi padre…

?igame, usted que me habla quedo y sonreía: frente a mi zozobra lo miro todo tiempo, y de tarde en tarde frente a mi paz interior, cuando emparejo mis hechos y mis proclamas. Lo tengo enfrente, donde quiera que esté, y sonríe, y sé entonces que para mí nada está perdido. Eso es todo, padre Juan. Con mi amor, el testimonio: usted es la sabiduría que encamina, el consejo que guía, la ponderación que sosiega, el ejemplo que incita, la ausente presencia que sanciona mis actos y el impulso para “poner la proa hacia esa estrella inasible”. La conciencia de mi conciencia. Usted, padre…

Muy cierto, señor; ya lo veo, incómodo, menear la cabeza. Decirle esto que le digo salía sobrando, y en público, más; pero es que hablando de padres e hijos aún me ataca la náusea al recordar el servilismo de aquél que hace años acabó llevándose a una vecina de nuestro Jalpa Mineral.
¿Se acuerda, padre, de un tal Martínez Domínguez, él sí muerto, sin más? Ah, pues el adulón, por congraciarse y granjear favores del entonces López Portillo, clamó a los vientos, el muy lambiscón:

“Su corbata negra, que no se aparta de su pecho, es culto permanente a su origen: a su padre y amigo. México sabe que quien profesa esa cálida religión de la vida, puede llevar como lleva usted, en el mismo pecho, la corbata negra y la banda tricolor…”

Oiga eso, padre. Sonría, mueva su testa y luego póngase adusto. Ya le oigo esa voz callada, de filósofo de lo pasajero y fugaz: “Los políticos, mi hijo. Ah de los tales”. Don Juan mi padre. (A su memoria.)

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Sombras nada más..

Posted by Tomás Mojarro on 23rd Junio 2005

Sombras de sombras. Carne de cañón. Las masas.

Terminé de leer el análisis del estudioso, lo guardé en mi biblioteca, me senté a meditar en su contenido, y aquella desazón. Descorazonado al pensar en las masas de mi país columbré el origen de unas crisis recurrentes tan virulentas que así nos sacuden en los terrenos políticos y de inseguridad pública, de economía familiar y violencia intrafamiliar. ¿La razón por la que en la virulencia de la crisis actual no se rebelan las masas? El incremento de los opiáceos qué, por mantener a esas masas mansas y domesticadas, el Sistema de poder le apronta como “diversiones”: escándalos de entrepierna y pantaleta de las estrellitas del Gran Canal y el fomento al rock, el licor y otras drogas casi tan perniciosas, como la cocaína y ese clásico pasecito a la red que tiene y mantiene a las masas en su animalada condición de Perra Brava. Mis valedores:

Contemplé el México de hoy, y este amago de depresioncilla. Frente a un paisanaje que se niega a abandonar la mediocridad de la masa qué hacer…

En fin; para que la experiencia rebase el ámbito personal y alcance a todos ustedes, aquí selecciono algunas de las consideraciones del estudioso, por si lográsemos el ejercicio de pensar, difícil para las masas pero no para el individuo, de tal suerte -buena suerte- que a alguno logre aprovechar. Dice:

Los sistemas fascistas, los gobiernos autocráticos, los partidos políticos y los organismos sociales y religiosos, todos giran alrededor de un solo eje: las masas, esas masas que, dice Antonio Machado, pueden ser ametralladas impunemente: masas que para el socialismo utópico sólo sirven para gobernar, y sólo para ser gobernadas, según el capitalismo real. Pero eso sí: todos se viven ensalzándolas. Por asunto de ventaja personal y de grupo, los sistemas de poder han hecho del elogio de las masas un lucro y una profesión. Ente muy distinto es el individuo, mis valedores:

El individuo es único, irrepetible e impredecible. Rebelde a la mediocridad, rehúsa la vocación de esclavo que de cada nuevo amo espera, con esperanza irracional, dos metros más de cadena. El individuo no. Carácter, inteligencia, personalidad, es varón de ideales capaz de crear, de avanzar solo y a acierto y error, por caminos que abre al andar, y aquí, una vez más, Machado. Pero cuando el individuo decide integrarse a la masa…

Es entonces cuando desciende varios peldaños en la escala de la civilización porque su alma individual se diluye y es anulada por el ama colectiva; porque los pensamientos del individuo se tornan los pensamientos de la multitud con todo y sus reacciones tornadizas, impulsivas, irreflexivas. Ya integrado a la masa, el individuo se torna bárbaro y es contagiado por la espontaneidad, la violencia, la ferocidad, y el entusiasmo y heroísmo de los seres primitivos. Su actividad intelectual se amengua y se contagia de necedad. Ah de las masas, esas tan bien trovadas por los demagogos. El analista:

En cuanto el individuo se integra a la masa lo heterogéneo se convierta en lo homogéneo. Dentro de una multitud todo sentimiento y toda acción son contagiosos. Ya en su nueva calidad de “masa”, el individuo sacrifica fácilmente su interés personal al interés colectivo. Pierde su personalidad consciente y sólo obedece a las sugestiones del individuo al que la masa buscó para acatar su liderazgo de manera visceral, irracional. Ese es su santón, su mesías, su iluminado (¿su Creel, su Peje, su buen Madrazo?), y esto porque la multitud es simplista, y procede de acuerdo a la psicología del niño, y como él vive dando preferencia a lo fantástico sobre lo real, y quiere ser sometida por la fuerza, por la violencia; necesita ser dominada, subyugada, tener y mantener a su amo. Ahí el éxito del caudillo, de los fascismos, de los falsos profetas, los Onésimo y Cía…

Cuando las pasiones más primitivas, exacerbadas hasta el paroxismo, se congregan en multitud, la masa se vuelve versátil, impulsiva; guiada sólo por lo inconsciente y visceral, obedece a impulsos del más vario valor moral, nobles o bajos, valientes o cobardes. “Una muchedumbre de cobardes es una muchedumbre valiente”, el analista: y que integrada por individuos tímidos o cobardes, la multitud es capaz de realizar las acciones más valientes o más reprobables, porque pensamientos y actos del individuo son los de la multitud, pero una multitud que no sabe pensar por cuenta propia, de modo tal que es fácil llevarla ejecutar acciones contrarias a su propio interés y hasta a su instinto de conservación. Porque a las multitudes, crédulas como son, les impresionan las palabras de gran afecto, el vociferante clamor: “¡Peje, Peje..!” Vociferación que fácilmente se desbarranca en el linchamiento. “¡A desgarrarlos vivos! ¡Mátenlos! ¡Quémenlos vivos..!”

El individuo, la masa, el linchamiento, Tláhuac. (Es México.)

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¡Mátenlos, quémenlos vivos…!

Posted by Tomás Mojarro on 22nd Junio 2005

¡Mátenlos, quémenlos vivos…!

Salimos ilesos, bendito sea el Nazareno. Los caballos de fuerza del volks. se impusieron a los caballos matalotes de unos lugareños alebrestados que atrás se quedaban gritándonos vituperios, lástima de corretizas, imprecaciones, garrotes y piedras y latas de gasolina. Lástima para los payos…

¿Que si en Las Güilotas, Zac., no hay mejor medio de transporte que cuacos y burros? Válgame, pues por supuesto que sí los hay. Allá, miren, pura camioneta blindada, y de armamento AK-47 y bazukas antitanques, cohetes antimisiles y misiles Scud. Lo que nos salvó fue que todas las fuerzas vivas de la región son aliadas de los pasajeros que ahora ocupaban el asiento trasero del volks., o sea mi primo el Jerásimo, licenciado del Revolucionario Ins., y su hermana Tencha chica, hija de mi tía Tencha grande y prima mía, que ficha en El Burro de Oro bajo nombre artístico de La Princesa Tamal. Ella, que a gritos y sombrerazos y desde la ventanilla del volks. seguía intercambiando con los linchadores frustrados su ardorosas mentadas de madre. Yo, el acelerador hasta el fondo y aquella plegaria al Santo Niñito de Atocha…

¿El Jerásimo, mientras tanto? Ese, cucaracheta de miércoles, en mi cucaracheta se atejonaba el muy cobardón, pegando aquellos amamantones al ánfora cacardiosa. Y la voz rajueleada por el espanto:

- ¡Acelera, por tu madre! ¿No da más la tiznadera esta, bigotón?

Y fue así, lástima grande, como se fue atronchar, flor de un día, la buena intención de mis primos carnales, después de que él a base de labia y ella a punta de lengua lograron que este pentonto aceptase llevarlos en el volks. hasta los derrumbaderos de su solar natal. Qué de imposibles no logre lengua como esa húmeda, roja, traviesa viborilla de La Princesa Tamal.

Las Güilotas: un poblacho todavía ayer pardo de toloaches, huizapoles, terregal; uno que hace unos ayeres se asfixiaba de calor y resequedad en la medianía de una geografía ingrata, y que hoy (dólares y visión progresista) cierto gremio que nombran “cartel” realizó el milagro de que el erial floreciera de vida, verdor, flores: amapolas y matas de yerba de lozano color. Yo, todo adentro (el acelerador): “Jesucristo, aplaca tu ira, tu justicia y tu rigor”.

¿Que mis consanguíneos qué fueron a hacer sus bebederos? ¿Que por qué el intento de linchamiento? Fue así, tomen nota:

Borracho, rastrero, servil, baquetón (priísta, en otras palabras), mi primo el Jerásimo es licenciado del Revolucionario Ins., fanático ayer de cualquier Salinas y fanático hoy de cualquier Madrazo. El Jerásimo: su disciplinada carrera de lambiscón le ha reportado un solo merecimiento, y esto en algún sexenio del pasado pluscuamperfecto: jefe de manzana. Suplente. Por cuanto a mi prima Tencha chica…

Ella, adicta a la Gordillo, formóse un currículo a base del puro currículo, vale decir: a quiebres de nalgas y caderazos, como jefa de animación del Revolucionario Ins. en uno de sus sectores: el popular, ese hoy difunto UNE, Ciudadanos en Movimiento, hoy la difunta CNOP. En la entrepierna una tanguita color de rosa, rosa mexicano, y pendiente de las caderas una cola que le pisen, cola de rumbera, puro olanes y colorines, ahí, sobre el triplay del presidium o encima de la mesa del comelitón, cencerro y matraca en las manos, y los gritos de apoyo al “distinguido priísta” en turno:

- ¡Chíquitibún-a-la-bím-bón-bán! ¡El lic, el lic!”

Cayó Zedillo. Labastida calló. Calló y cayó la Gordillo. Caída con ellos, La Princesa Tamal cayó hasta la ficha (un caldero), y fue así como cedió y se dio a la distinguida clientela de El Burro de Oro hasta que su buena fortuna le aprontó a aquel al que pepenó Las Güilotas (Zac), y esa fue su salvación: ese parroquiano ocasional la conectó con el cartel de aquella región casi tan virgen como la propia Tencha, y de ahí pal rial…

Ahora yo, a salvo ya del linchamiento, por la carretera discurría sobre las acciones de mi prima y su consanguíneo en Las Güilotas: control de toda la droga, venta al menudeo, lavado de dinero, prostitución, pornografía infantil, situación que a los payos dejaba indiferentes. Pero la ambición de la Tencha la desbordó: un banco de ahorro popular (el Jerásimo, gerente general) que de un día para otro se declaró en quiebra, dejando sin sus ahorros a los lugareños. ¡Y el gerente les pedía cooperación voluntaria para el rescate bancario! Restalló la ira popular. Yo, ahora, todavía trémulo tras el sofocón:

- Pero ustedes, aborrecidos por todo un pueblo, ¿por qué fueron a cometer la locura de regresar a la escena del crimen? ¿Para qué? No entiendo.

- ¿Cómo de qué para qué? Oilo. Pues para limpiar nuestra imagen nosotros también. ¿O ese derecho sólo lo tiene otro hampón, Raúl Salinas..?

Pensé en ese cínico: en todo ese cínico cartel de predadores Salinas. Dios. (¡Línchalos!)

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Vota por el candidato que…

Posted by Tomás Mojarro on 21st Junio 2005

Por el que menos prometa. Asi saldrás menos decepcionado…

“Soy un desempleado brasileño, sí, pero tengo más fe en Lula que en el propio Dios”, clamaba a finales del 2002 un S. Amaral, cuando la estrella de Lula Da Silva refulgía sobre toda la extensa tierra del Amazonas, y vale la pena la interrogante: años y meses más tarde, ¿seguirá incólume la fe del brasileño que por su falta absoluta de memoria histórica mostró padecer, desgracias del trabajador, la blasfemia de ser desempleado, y como creyente en Dios, la desgracia de ser un blasfemo? O, por contras, ¿se habrá derrumbado la fe en su mesías, como acá en nuestro México se volvió lodo biológico la fe de los 17 millones de creyentes que un histórico 2 de julio del 2000 se lo dieron al Lula guanajua, su voto “útil”, y hoy se concretan a lamentarse y lamentársela?

Acostumbrado a irradiar emociones por doquier. Lula buscaba abrazarse con la multitud, que lo ovacionaba en estado de éxtasis…

De éxtasis, clamó a lo aspaventero el cabeza caliente en el matutino. Un éxtasis que fue, ¿lo recuerdan ustedes? hermano de leche del éxtasis mexicano. ¿Se acuerdan de la nocturna parafernalia al pie del Angel que fue de la Independencia? ¿Y? ¿Que quedó del fervor que logró provocar el marido de Marta? Tras el delirio y la psicosis colectiva, ¿qué? Ya asesinado -fue un ajuste de cuentas- el vendaval de esperanzas irracionales que provocó en millones de Amarales meshicas a los que atacó la furiosa compulsión de creer en que el nuevo mesías iba a traerles un “cambio” que es sólo tarea de los paisas, ¿qué? Siete por ciento de crecimiento anual, un millón 300 mil empleos anuales, combate a la pobreza de las y los, etc. ¿Saliva, y no más? El comentarista: “La toma de poder de Lula ha generado un entusiasmo en Brasil similar o superior al que produjo la asunción de Fox en México. Pero así como la Presidencia de Fox ha generado decepción después de tan sólo 2 años, es muy probable que lo mismo ocurra con Lula en un par de años”.

Decepción, muro final del callejón sin salida para los pobres de espíritu. Decepción. Y a todo esto, ¿cuáles son las promesas del Fox brasileño, que me trae a los hermanos del PAN (¿y aún ofenderlos haciéndolos militantes de los Espinos yunqueros?); del Pan de Azúcar al filo del éxtasis, el delirio, el orgasmo politiquero? 1.- “Transformaré Brasil en la nación que soñamos todos”. Lo mismo que por acá prometió el Lula que con toda razón se reconoce “más empresario que político”. Y a la distancia de cuatro y medio penosísimos años, ¿qué? Desánimo, desencanto, desilusión; y vuelta a empezar, que ahí nomás, tras lomita, tenemos al que sí nos va a cumplir. El que de esperanzas vive, su esperanza lo mantiene, jura el cantar. 2.- “Voy a convocar a una gran movilización nacional para acabar con el hambre en Brasil”. Copia al cabr… (a ver:)

Copia al carbón de lo que por acá anduvo prometiendo el ponderador de las faldas y la Coca Cola. Copia de un carbón que no dio chispa, ni fuego, ni calor. Cenizas nada más. Pavesas. 3.- “Ante el agotamiento del modelo que produjo la recesión, el desempleo, el hambre y la precariedad de la seguridad nacional, la sociedad escogió el cambio“. Estoy oyendo a Fox. 4.- “Vamos a combatir la corrupción”. Lo sigo oyendo. Por cuanto a Lula: Escándalo de corrupción. Renuncia su jefe de gabinete. 5.- “Brasil luchará por una democratización de las relaciones internacionales sin hegemonías de un país sobre otro”. Contesta, de Fox, un político resentido: “Cómo creerle si tantas veces ha traicionado sus promesas; cómo, cuando promueve acciones antipatrióticas para entregar la soberanía nacional, privatizando y extranjerizando la industria eléctrica”. 6.- “No soy el resultado de una elección. Soy el resultado de una historia. Llegó la hora de que Brasil se reencuentre a sí mismo”. Cuidado, mucho cuidado con las frases de alta tensión; las prodigó Fox, y ahora se desfoga el resentido: “Cómo aceptar sus charlatanes discursos de pretendida democracia, cuando se confronta con los grupos políticos y sociales que tienen visiones diferentes…”

México, Brasil, hermanos de leche (la mala leche de sus demagogos): “En.la explanada todo era fiesta, escribe José Valdés; banderas, fotos de Lula, más como una estrella de rock que como presidente. Un centenar de militantes le cerró el paso, querían tocar al Hombre nuevo. La multitud lo ovacionaba en estado de éxtasis (…) Al grupo que lo esperó toda la noche, Lula los saludó. Es su estilo. La lluvia anunciada, como para limpiar una historia de desigualdades; la historia acababa de escribir una nueva página, la más esperanzadora de todas en este continente, que ayer comenzó a mirarse a sí mismo (¡!). La fiesta continuó toda la noche. Para entonces Lula y el pueblo seguían mirándose de frente”. El cándido: “El pueblo asume el poder!” Y las masas ingenuas. “Hoy, 18 de junio, Lula más popular que nunca”. Lula, Fox. (Lóbrego.)

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Genocidio..

Posted by Tomás Mojarro on 20th Junio 2005

Tocará al Quinto Tribunal Unitario en Materia Penal determinar la culpabilidad o no del ex Presidente Echeverría y del Secretario de Gobernación Mario Moya Palencia, para lo cual deberá establecer si el 10 de junio de 1971 hubo o no genocidio. (Doce personas muertas, agrega la nota.)
Y que la responsabilidad penal de LEA “está total, absoluta e indubitablemente acreditada” según Ignacio Carrillo Prieto, titular de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado. Y yo digo, mis valedores: ¿culpable Echeverría? Claro que sí, por supuesto. ¿Genocidio? Claro que no, por supuesto, y esto a contracorriente del criterio de deudos y víctimas que sobrevivieron al “halconazo”, como David Vega, que en 2001, y agitando ante la TV las fotos de Proceso y El Universal recién publicadas (cadáveres descuartizados, tirlangas de civiles, baños de sangre), el líder estudiantil del 68 se encrespó, creo que con toda justicia:

¿Más pruebas del genocidio? ¡Esta es una muestra clara de genocidio..!

Yo, siempre atenido no a mis redaños ni a la cabeza caliente sino al conocimiento científico, caí sobre mi biblioteca y di con la exacta definición de genocidio, que asiento aquí una vez más, por si hoy que nos avivan esa herida abierta en la conciencia ciudadana que es la “guerra sucia”, alguno de quienes mientan el genocidio quisiera citarlo con conocimiento de causa:

Genocidio (del griego genos, raza, y del latín caedere, matar, exterminar), término adoptado en el Derecho Internacional al término de la II Guerra Mundial; creado por el jurista polaco R. Lemkin, que en 1933 presentó a la comunidad internacional un memorial en el que pedía la elaboración de una convención de países que prohibiera las ejecuciones en masa.

En la Segunda Guerra Mundial, con motivo del criminal exterminio por los hitlerianos de la población en los terrenos ocupados, Lemkin hacía una campaña en Suecia y, desde 1941, en Estados Unidos en pro de una convención contra el genocidio. La primera vez que los crímenes de barbarie y vandalismo fueron calificados en un documento internacional, ocurrió en el Sumario Contra los Principales Criminales de Guerra del Tercer Reich en el proceso de Nuremberg de 1945, como “genocidio deliberado y metódico, es decir, el exterminio de grupos raciales y nacionales de la población civil de ciertos terrenos ocupados, con el fin de aniquilar determinadas razas y partes de naciones judíos, polacos, gitanos, entre otros” y pueblos, grupos raciales y religiosos, en particular. El ejemplo iberoamericano:

“En 1974 la Comisión Internacional de Investigaciones de los Crímenes de la Junta Militar de Chile hizo constar que desde 1973 se perpetraba una acción de exterminio entre los indios araucanos y los gitanos”.

Genocidio. En 1946, la Asamblea general de las Naciones Unidas inició los trabajos sobre el proyecto de Convención, aprobado por unanimidad en 1948 y que entró en vigor en 1951 no siendo ratificada hasta 1972. Sólo Estados Unidos y el Reino Unido no la ratificaron, hecho explicable si se piensa en todos los Irak víctimas del Imperio. Aquí, en lo sustancial, el texto de la Convención sobre Prevención y Castigo de Delitos de Genocidio:

Las partes contratantes, considerando que la Asamblea Gral. de la ONU ha declarado que el genocidio es un delito de Derecho Internacional contrario al espíritu y a los fines de la ONU y que el mundo civilizado condena; reconociendo que en todos los períodos de la Historia el genocidio ha infligido grandes pérdidas a la humanidad; convencidas de que para liberar a la humanidad de un flagelo tan odioso se necesita la cooperación internacional, conviene en lo siguiente: En la presente Convención se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal: a) matanza de miembros del grupo; b) lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; c) sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física total o parcial; d) medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo; e) traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.

Serán castigados: a) el genocidio; b) la asociación para cometer genocidio; c) la instigación directa y pública a cometer genocidio; d) la tentativa de genocidio; e) la complicidad en el genocidio. Las personas que hayan cometido genocidio o cualquiera de los actos aquí enumerados, serán castigadas, ya se trate de gobernantes, funcionarios o particulares.

El término genocidio, ¿quedaría claro? ¿Ni así? (Lástima.)

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Autocrítica, señor…

Posted by Tomás Mojarro on 17th Junio 2005

Acabo de visitar Los Tüxtlas, tierra de brujos y jaraneros. Cuatro días los pasé alucinado, bebiendo (¡cuidado, no pensar mal, que conmigo el licor topó en hueso!); bebiendo, digo, sorbiéndome la gloria de aquellos sones jarochos, rasgueos de jaranas en contracanto de pespuntes arperos y mudanceos. Miel en penca, señor, miel veracruzana…

De Santiago me traje una. Chula ella, si la viniera a ver; doncellita todavía, morena de fina estampa, delgadita de cintura y de muy buena madera, madera en flor, con su corazón de cendro y su encordadura todavía virgencita. Ahí traje mi jarana abrazada y abrasada como a niña de mis ojos, todavía olorosilla a tajadas de madera en flor. ¿Se la imagina?

Y ándenle, que ya en mi depto. de Cádiz convoqué a jaraneros del rumbo, y de entonces a la fecha ahí nos tiene usted en los tiempos muertos (los vivos, a fin de cuentas) ejecutándonos la tarasca, el zapateado con décimas y ese buscapiés que es fama hasta el Pingo incita, excita y pone a bailar. Sones agridulces de amores y desamor, tiempo y destiempo, de encuentros y desencuentros y algún apicaramiento. La malicia del son:

Una iguana subió al palo - más alto de la Nación - y desde arriba decía: - ¡Esto si que está ca…ñón! (Muy cierto, ¿no le parece?)
Fue entonces, señor, cuando empezaron las dificultades; aquella mi bienamada no entonaba a cabalidad, y mi corazón de músico tardío se me cayó a los talones, el de Aquiles y el otro. Y qué hacer…

- No pases a preocuparte - me consoló el Síquiri-. Es que tu jarana es señorita todavía. Cambíale la encordadura.

La encordadura le cambié. Fui al expendio, me agencié la prima y con ella la familia completa. Las remudé, las afiné, y venga de ahí el jarabe loco, y venga un nuevo fracaso, y empálmese otra desilusión. Don Arcadio, pontífice del zapateado: “Tu instrumento lo tiene mal apuntado, o sea el diapasón”.

Y de inmediato al laudero, que le apuntó el susodicho, y a rasguñar otra vez, y otra vez a desilusionarme, lástima de buscapiés en tono de sol. “El defecto está en la tapa -díjome El Bagre-. Se la cambias, y listo”.

Listo madres, con perdón. Pero para no hacérselo largo (¡el cuento!): del día de la compra a los meses siguientes mi instrumento (no el de frotar, el de rascar) padeció cambios, recambios, implantes, transplantes e injertos en caja, tapa, diapasón y cuatro de las clavijas. Pues sí, mucha cirugía plástica, pero la ancheta cada vez más envejecida y sonando peor cada vez, y no tanto en el rasgueo de los sones en tono mayor cuanto en la delicadeza de los menores, cuando la hora sonaba de las tristuras y las lloroncitas en tono menor. Mi jarana, por llorar, chillaba, qué mortificación. Y fue entonces: ahí habló mi amantísima, sabiduría y comprensión machihembradas. Gracias a su consejo, santo remedio. Hoy, mi instrumento, espumeante de fandangueros arpegios.

Señor: usted se conchavó un México flamante, corazón de cedro vivo, ya listo para arpegiar al son que usted quisiera tocarle. Pues sí, pero a la hora de la escoleta, de entonar, ni sus luces, y lástima, porque más fino instrumento dónde lo iba a encontrar. Sus consejeros: “¿Y si le cambia las cuerdas? ¿Y si le injerta una reforma fiscal? ¿Y si le privatiza desde las Afores hasta el Seguro Social, PEMEX y la energía eléctrica? ¿Un México Seguro? O de plano, señor, ¿por qué no lo acaba de malbaratar a los gringos..?”

Usted, mi señor, a puros palos, me refiero a los de ciego, y los fregadazos apárelos el fregadaje. México, cedro vivo en la flor de la edad, a rechinidos y disonancias, y a pagarlo las masas. Señor: ¿quiere saber qué consejo me dio mi niña, la de mis ojos? Ella, lastimada por mis fatigas:

- Tu jarana sí suena, mi amor, vaya si suena. Quizá sea tu mano la que está un poco… torpe, digamos; novatona todavía. ¿Si dejaras tal cual tu jarana y te buscas un profesor que te enseñe a tocarla..?

Así lo hice, señor, y santo remedio. El corazón de cedro, la madera en flor, a estas alturas se ha tornado, en mi mano, un puro regocijamiento de sones en tono de sol. Ah, si viniera a escuchar qué de trinos, qué de arpegios, qué de armonía en contrapunto cuando suelto el llanero son de la trova:

Con el corazón de cedro - yo soy como mi jarana - Por eso nunca me quiebro - Y es mi pecho una campana… La gloria, señor.

Y yo digo: ¿si usted, en lo poco que le resta de vida (en Los Pinos) dejara de estarle echando la culpa al Congreso, a la situación internacional, a los medios, al pasado pluscuamperfecto, a la Wornat, y fuese capaz de un ejercicio de autocrítica? Entonces caería en la cuenta, señor, aunque tarde para todos, de que su diagnóstico Fidel Castro tuvo absoluta razón: ¿cómo un gerente de la Coca Cola sabría tocar la entrañable jarana? ¿Cuándo, cómo, señor? (En fin.)

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Televisión y primates

Posted by Tomás Mojarro on 16th Junio 2005

En Occidente, la gente piensa de manera visual.

Muy cierta la frase que acaba de expresar una Laura González en el matutino, como cierta también la de Samuel Palma César: “Sartori es un autor para releer”. Esto digo yo, a pesar de que acaba de ser vejado con esa plaga inevitable del “premio”, otorgado por no sé qué ni por quién. De Giovanni Sartori releo ahora mismo no su análisis en torno a asuntos de democracia y demás vericuetos de la ciencia política, sino sus reflexiones, tan actuales aquí y ahora, del “hombre simbólico” frente a la televisión. Porque, mis valedores…

Mucho conoce Sartori acerca de los medios de condicionamiento de masas, conocimiento que vació en un volumen centrado en el cinescopio en cuanto avance portentoso de la electrónica, pero frenazo, o más bien regresión, en lo que atañe a la marcha hasta entonces ascendente de una civilización que se inició con el lenguaje oral, el jeroglífico y la escritura cuneiforme, para avanzar con el papiro, el libro, el periódico, el telégrafo y el teléfono. La radio fue la culminación de un proceso que alejó al hombre de su ancestro el primate y lo convirtió en animal symbolicum y homo sapiens. Pero, se duele Sartori, llegó la televisión y lo degeneró en homo videns

¿Por qué la TV es regresión, si representa un avance descomunal en cuanto a medios electrónicos? ¿Por qué, si puede ser un soberbio auxiliar en la difusión de la cultura? Por esto, explica Sartori: del jeroglífico a la radio se emplearon signos, vale decir conceptos, abstracciones, un lenguaje de naturaleza simbólica, que fuerza al cerebro a decodificar sonidos y signos escritos. Este lenguaje simbólico nos elevó sobre el primate, sí, pero llegó la TV y nos cambió símbolos, conceptos, por imagen. Con (y en) el cinescopio nos “informamos” viendo, sin tener que involucrar el cerebro para la interpretación de símbolos. El lenguaje de la imagen se entiende aquí y en China, lo que no ocurre con el lenguaje simbólico, escrito u oral.

Ah, pero “una imagen vale por mil palabras”, juran los publicistas. ¿Tanto vale? Mentira vil de los tales, afirma Sartori, y al decirlo en una entrevista de televisión su presencia tuvo sentido porque se expresó, es obvio, con un lenguaje oral. Una palabra, con su enorme fuerza y riqueza de evocación y significados, vale por mil imágenes, asegura. ¿La prueba? La propia televisión, que no puede bastarse con el puro lenguaje visual. Nos faltaría el necesario contexto, la explicación, que sólo la palabra proporciona, sea escrita u oral. El cinescopio…

Y aquí el motivo de que la TV haya significado un retroceso en la cultura y la civilización: captamos la imagen con sólo verla, sin necesidad de que las neuronas la decodifiquen, y ello nos acerca, una vez más, al primate. Para tantos de ustedes, adictos al cinescopio, ¿por qué no meditarlo en lo que pasa el desfile de los anuncios comerciales que trozan las peripecias de la telenovela, del talk-show, el clásico pasecito a la red o la apología de la nota roja en eso que apodan “noticiero”? Sí, todo lo indigesto y manipulador del cinescopio con que nutren su espíritu tantos de ustedes. Y aquí lo grave:

“La imagen no da, por sí misma, casi ninguna inteligibilidad. La imagen debe ser explicada; y la explicación que se da de ella en la televisión es insuficiente. Si en un futuro existiera una televisión que explicara mejor (mucho mejor), entonces sí, una integración positiva entre homo sapiens y homo videns se podrá reanudar. Pero por el momento, no hay integración. Por tanto, el acto de ver está atrofiando la capacidad de entender” ¿Más claro..?

Pero algo aún más grave en la metamorfosis del homo sapiens en el homo videns que genera la TV: ésta no es sólo instrumento de (des)información, sino también de (malformación del niño y el adolescente, los cuales cambian el libro por el cinescopio. Antes de ingresar a la “escuela aburrida” ya fueron (mal)formados por la “escuela divertida”, a la que dedicaron y dedican ya cuando jóvenes y de adultos varias veces las horas que al aula y al libro. Y el niño es una esponja que “registra y absorbe indiscriminadamente todo lo que ve, ya que aún no posee capacidad de discriminación”. Así, el niño se va a convertir en un nuevo tipo de ser humano, “reblandecido por la TV que produce imágenes y anula los conceptos, y de este modo atrofia nuestra capacidad de abstracción, y con ella toda nuestra capacidad de entender”. Ese pobre de espíritu nunca va a incorporar a sus costumbres el hábito de la lectura. Y aquí ese lugar común que repiten como loros políticos y mentores: “El niño representa el México del futuro”.

Con tal generación de hijos de la TV, mis valedores, ¿qué futuro le aguarda al país? De internet, cibernavegación y validez de referendos y consultas ciudadanas escribiré un día de estos. ¿Les interesa? (Aguarden.)

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Santo fast-track

Posted by Tomás Mojarro on 15th Junio 2005

Esto dicho a lo gringo, perdonando el colonialismo, porque he de aludir al beato de vía rápida y horno de microondas: Karol Wojtyla, el reaccionario más eficaz de los aliados de R. Reagan en su lucha contra la Unión Soviética. Leo, en el diario fechado ayer en El Vaticano:

En los próximos días se iniciará el proceso de beatificación del difunto Papa Juan Pablo II, “un gran don y una razón extraordinaria para agradecer al Señor…” (Mira, mira) Mis valedores:

Si un proceso al vapor salva requisitos como el del tiempo que debe transcurrir antes de que arranque el proceso de beatificación del presunto, no se anule el de los milagros divinos atribuidos a la intercesión del aspirante. Aquí, algunos que bien pudiesen acreditar la santidad de Wojtyla, y que habré de proclamar si el polaco muestra ser digno de los altares:

Primer prodigio: que yo, mexicano, nunca más tenga que avergonzarme frente a un espectáculo indigno e indecoroso: que en un estado laico como es el de mi país ningún titular del Ejecutivo se arrodille y le bese el anillo, nunca más, a ningún jerarca de la iglesia católica.

Otro más: que este gobierno no vuelvan a encaramarse gerentes de aguas negras y otras empresas transnacionales, reaccionarios que en las ceremonias públicas invoquen a Dios como misticoide maniobra que tanto ha de repugnar a la divinidad como repugna al Estado laico. Que Dios, por intercesión de Wojtyla, obre un milagro que se niega a realizar ese al que le corresponde, el paisanaje: que el Estado vuelva a su laicidad y a la libertad de conciencia, donde todas las religiones coexistan en paz, desde la de la Santa Muerte hasta la de la Santa Vida, la de amar al prójimo como a sí mismo. Con obras.

Que torne mi México a lo que era antes de los Salinas, Norbertos, Onésimos y el Wojtyla dogmático y reaccionario. Que los tonsurados no sigan dándole al César lo que sólo es de Dios. Que todos los símbolos religiosos tornen a su casa, el templo. Que ésos dejen ya de badajearlos en la plaza pública y en la calle real, y desde la catedral de la diócesis hasta la catedral del clásico pasecito a la red, con el Crucificado de carrilero de la media cancha al área penal. Que dejen ya de manipular a unas masas débiles y maleables que así se dejan enajenar por las religiones: la politiquera, la futbolera, la de los ritos y las procesiones en el Goloso de Santa ?rsula. Que ese deje de ser el destino de las masas: el de Perra Brava de todas las religiones.

Las masas: que Dios les de un poco luz para que se decidan al ejercicio de pensar, y de ahí a la autocrítica y, con el auxilio de la historia, desechen las estrategias obsoletas y creen una efectiva, provechosa para esas masas. ¿O vamos a seguir de megamarchitas per secula seculorum…?
Que las congregaciones religiosas dejen ya de saquear a las masas para apuntalar el erario de El Vaticano. Que El Vaticano deje de ser alcahuete, solapador y compinche de curas violadores,
los garañones curitas Maciel.

Que yo nunca vaya a morir, y que si me muero no muera sin confesión; que en mi agonía tenga a la cabecera el sacerdote, ¡y que ese sacerdote no vaya a ser Onésimo Cepeda!

Y el que sería un verdadero milagro: que al duopolio televisivo de mi país se le funda el bulbo, y si bulbos ya no se estilan, la resistencia, el condensador, en fin. ¿O con la televisión ni Dios Padre? Que si no se atreve a fundir un bulbo de la TV encienda, cuando menos, un bulbo en el cerebro de las masas mexicanas, y así dejen de ser tan débiles, vulnerables y dependientes, y tan pasivas, desprotegidas y dóciles frente a la manipulación del duopolio de Azcárraga y los Salinas, el que malbarató el Canal 13, el que prestó los dólares y el que los aprovechó para pagar el dañero consorcio.

Que nunca la dignidad eclesiástica, politiquera, emporque la dignidad de su investidura metiéndola a casamentera, divorciadora, alcahueta de primeras damas. Que por su intercesión el Altísimo se digne regresar a Martita a su cenicienta condición de encargada de una farmacia veterinaria donde a nadie lograba dañar que no fuese a esta mula o a aquel cabro mayor. Farmacia y Martita están hechas tal para cual. Ahí no cometería desmesuras a la medida de lo tropical, esperpéntico y surrealista, para vergüenza ajena y daño de tantos.

Que conceda el don del decoro a alguno que estoy pensando, que milagro mil veces más arduo sería dotarlo de inteligencia, sentido de la mesura, sensibilidad política y humana y vergüenza personal. Que Dios, en su infinita misericordia por las criaturas que modeló a su imagen y semejanza, vuelva el juicio y la salud mental a quien él ya sabe, o que, cuando menos, lo enmudezca de aquí a diciembre del 2006. Entonces sí, creeré que en el momento supremo Wojtyla se arrepintió de corazón y ya es digno de los altares. (Laus Deo.)

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