El Valedor

Por Tomás Mojarro

Archive for Noviembre, 2005

¿Prozac?

Posted by Tomás Mojarro on 30th Noviembre 2005

No estoy diciendo que Zedillo sea un enfermo mental. Utilicé la palabra mental para describir una situación.

Tal declaraba en septiembre de 1998 el gobernador de Guanajuato Vicente Fox, al acusar al presidente de autista porque “anda fuera de la realidad, fuera de lo que está pasando, y con una falta total de liderazgo”. Ahora, el clero católico, de testigo, lo declaró el presidente Fox:

Hoy, gracias a nuestra democracia, dejamos atrás males como corrupción, inseguridad, injusticia, deshonestidad y discriminación…

El autista, ¿Zedillo? A propósito: sobre el cansancio, el fastidio y los reiterados dislate y contradicciones que se advierten en la conducta pública de Vicente Fox, varios especialistas añaden, al autismo, el trastorno bipolar, un achaque de mucho cuidado en cualquiera de nosotros, pero peligrosísimo en un dirigente político. Mis valedores: por si en Fox o en algún familiar de ustedes advierten los síntomas de la terrible bipolaridad, el especialista:

- Es un padecimiento provocado por cierta disfunción del cerebro que ocasiona cambios impredecibles en el estado de ánimo. Las personas con TBP (sus siglas) van de un “estado agitado”, que denominamos la manía, auno de depresión. Hombre y mujer tienen las mismas probabilidades de padecerlo, y suele manifestarse entre los 20 y los 40 años de edad.

Las mujeres pasan más tiempo en la fase depresiva, y el nombre en la maníaca. El achaque interfiere con su trabajo y hace que las relaciones interpersonales sean muy difíciles.

El paciente, en estado maníaco, corre el riesgo de causar daño a otros o a sí mismo, porque actúa por impulso y sin conciencia de qué tan peligrosas pueden ser sus acciones, o pueden llevarlo a la depresión, aislándolo del medio ambiente que le rodea y haciéndolo retraído e infeliz. La situación afecta seriamente las relaciones familiares, de amigos y laborales del paciente, ya que suele tener problemas en su comportamiento.

Estudios diversos sugieren que la bipolaridad puede ubicarse en un desequilibrio de sustancias químicas en el cerebro, conocidas como norepinefrina y serotonina, principalmente. También puede ser hereditaria. Los síntomas se ubican en cualquiera de estos tres grupos: manía, depresión, una mezcla de ambos. Una persona en fase maníaca del trastorno bipolar puede presentar estos síntomas: estar de continuo en un estado de ánimo irritable o exaltado, presentar autoestima elevada, sentirse muy importante, grandioso, presentar falta de sueño, hablar muy rápido, tener pensamientos o ideas rápidas, distraerse con facilidad, presentar agitación y nerviosismo, realizar actividades a lo impulsivo, como en las relaciones sexuales y el abuso en el consumo de drogas y alcohol sin medir las consecuencias ni el peligro de sus acciones.

El paciente, en fase depresiva del trastorno bipolar, puede presentar estos síntomas: depresión, bajar o subir de peso continuamente, dificultad para dormir, falta de energía al realizar actividades cotidianas, sentirse sumamente cansado, ejecutar movimientos lentos, sentirse inútil y con baja autoestima, dificultad para concentrarse o mantener la atención, falta de interés en el trabajo o actividades cotidianas, deseos de terminar con su vida. Suicidarse.

Diagnóstico. Se requiere de un examen psiquiátrico completo, una entrevista con el médico general, un historial clínico detallado y entrevistar, con la autorización del paciente, a familiares y amigos. Esto es de gran ayuda, porque ofrece al médico un panorama más exacto de lo que ocurre.

Para determinar si el paciente ha sufrido sólo depresión o también manía es necesario evaluar cada uno de los síntomas. Autoayuda y apoyo. Es muy importante mantener las consultas médicas, aun cuando el paciente se sienta bien, ya que los medicamentos, para mantener su estado de ánimo, pueden sufrir ciertos ajustes en la dosis.

Existe, para el manejo del trastorno bipolar, el tratamiento médico que controla de manera efectiva sus síntomas. El más indicado para determinar un régimen adecuado para cada paciente es el especialista.
Aventuré la pregunta: “¿Prozac, doctor? ¿El Prozac es suficiente para mantener estable al enfermo de bipolaridad?”

Para un trastorno tan peligroso como la bipolaridad, ¿Prozac? Suposición tan descabellada sólo mereció de especialista un suave meneo de cabeza…

Y una última indicación, que transmito a los interesados: para identificar los cambios en el comportamiento del paciente y alertar al médico es muy valioso el auxilio de familiares y amigos. Su apoyo y comprensión son de gran ayuda para un mejor control del paciente. Mis valedores:

¿Autismo, tal vez? ¿Bipolaridad? ¿Algún padecimiento todavía más grave? ¿Qué puede ser? En fin, que de todas maneras, ¡todavía faltan 13 meses!
(Dios.)_

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Buscarás con ardor a tu marido…

Posted by Tomás Mojarro on 29th Noviembre 2005

Y él te dominará y será tu dueño…

Tal clama Dios en el Génesis, y más adelante, en labios del profeta, a su pueblo elegido: ” ¡Practicaste la prostitución con esos egipcios de gran potencia sexual (…) Te entregaste a la prostitución con los asirios, y ni aun así quedaste satisfecha (…) A toda prostituta se le da una paga; pero tú eras más bien la que dabas regalos a todos tus amantes y les pagabas (…) ¡Sólo en eso eres diferente alas demás prostitutas..!”

Pero la violencia contra la mujer no está sólo en la Biblia no es de hoy; es de siempre. A principio de los 20s. en nuestro país, el “viejerío” debía guardar silencio, hablar sólo cuando se le preguntase algo, limitarse al lavado de trastes y cocinar. “No les anden dando alas a las viejas, clamaba un funcionario de los conservadores; luego van a querer hasta votar a nivel nacional, meterse a la política y traer a otras bravuconas como ellas para que armen pleitos rancheros a diestra y siniestra. Mis valedores:

Fue el viernes pasado cuando nuestro machismo acordó celebrar a lo condescendiente, El Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, título tan extenso como, en los hechos, vacío de significado, porque más allá de convenios y acuerdos internacionales firmados por el gobierno de México desde hace décadas, ¿se ha domesticado la violencia del macho contra la mujer? ¿Cuánto, en qué sentido se ha logrado domesticar..?

“Quedaron muy atrás los años en los cuales el ejercicio de la libertad de las mujeres capitalinas se expresaba en un tránsito seguro a cualquier hora por la Ciudad de México. ¿Quién de nosotras se atreve a ir a una fiesta sola y al salir pararse en una esquina a esperar un taxi? ¿Quién de nosotras está segura, bien o mal vestida, joven o madura, de día o de noche, en automóvil o a pie, en esta que es la ciudad más grande del mundo? Sobre nosotras se ejerce un poder opresivo que se manifiesta, en sus grados más extremos, en la violencia física y, más acentuadamente, en actos de violación sexual…”

Aquí, en lo que quede de espacio, algunas evidencias, en la modalidad de violación, de la sañuda violencia que el macho perpetra contra mujeres y niñas, ajenas y familiares, mayores y menores de edad:

Toluca, Méx., 1998. Sergio G. G. violó y asesinó a golpes a su hija de tan sólo cuatro años de edad. Y otra más: Cegado por los celos, un individuo de 37 años de edad marcó con un hierro candente en las nalgas de su esposa, desmayada por el dolor, las letras “p”, “u” y “t”. Al ser detenido por la policía, el marido celoso no logró marcarle la “a” al final en la piel de su esposa.

“Antes enviábamos a nuestras hijas por la leche de Liconsa, pero cuántas no fueron violadas en el microbús, se queja un ama de casa. Ahora hacemos el viaje nosotras mismas, al fin que ya no somos señoritas. Pero el terror está en que nos vayan a contagiar de SIDA…”

Patricia Espinosa, del Inst. Nal. de la Mujer: “En Michoacán, para poder trabajar, la mujer tiene que pedir permiso a su esposo. En México, el abuso sexual de menores no es considerado como delito grave. En la legislación de 24 Estados hay figuras discriminatorias y vejatorias de los derechos de la mujer, a grado tal que mucho más penado que una violación es el robo de ganado…”

“Yo luché contra ellos, se lo juro…” Imposible contener el llanto. “Al sentirme violada me abandoné… traté de no pensar… de que pasaran rápido aquellos minutos tan largos -languidece toda ella-. Tan largos…”

Aquí, para niñas y mujeres en México, una receta para evitar la violación: “No salgas a la calle desnuda, que eso motiva a los hombres /No salgas a la calle vestida, que algunos hombres se excitan con la ropa/ Evita verte demasiado joven, que algunos violadores enloquecen con las adolescentes / Evita la vejez: ciertos degenerados prefieren a las mujeres maduras/ No tengas padre, abuelo, tío o hermano. Son los parientes que más frecuentemente violan a las mujeres / No te cases. La violación es legal dentro del matrimonio / Para estar totalmente segura, mujer, es mejor que… ¡no existas!”

Y a manera de final, mis valedores, esto que ocurrió hace 8 años en Durango, Dgo. Luego de ser violada y al no soportar los malos tratos de judiciales y agentes del ministerio público, que se burlaban de ella, la encarcelaron y la golpearon, acusaron de loca y drogadicta, además de que sus victimarios gozaban de libertad. Yéssica Yadira Díaz, de apenas 17 años de edad, dijo a su hermana: “Estoy muy cansada, muy cansada”. “Pues descansa en tu cama” “No, estoy muy cansada de que no haya justicia”. Yéssica Yadira tomó la determinación: se suicidó…

Después de los funerales, los padres de la joven violada optaron por abandonar el país… (Seguiré con el tema.)

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Esos reverendos…

Posted by Tomás Mojarro on 28th Noviembre 2005

No nos resignamos a ver la fe arrinconada en la esfera privada…

(Mons. G. Bertello, nuncio apostólico.) Y que “Arma la Iglesia su candidato, que defienda la vida desde su concepción, que no sea populista ni líder mesiánico”. Que sea cualquiera, pues, menos López Obrador y Madrazo. A propósito del desbozalado protagonismo del clero político, mis valedores…

Fue a media tarde del domingo pasado. Después de horas de súplicas y pedimentos a mi confesor espiritual, el padre Compito, finalmente, accedió a permitirme presenciar, oculto estratégicamente en la sacristía, cierta reunión de trabajo pastoral que, convocados ad majorem Dei gloria por no sé qué nuncio apostólico y algún cardenal arzobispo primado, se llevaría a cabo al pie de La Divina Infantita (de su altar) para “armar su candidato”. Laus Deo.

- Pero mucho cuidado con hacer algún ruido o dejar que Sus Reverendísimas te vayan a descubrir. Un pseudo-neo-comunistoide entre la jerarquía católica, ¿te imaginas? Pero sobre todo, hijo dilecto: mucho cuidado con ir a revelar por ahí el más mínimo detalle de lo que aquí se trate o se deje de tratar. Tú que abres la boca y yo que te la dejo ir per secula seculorum.

¡Ay, Dios! Sí, una excomunión fulminante. Le juré que cómo pasa a creer, cómo puede suponer que todo un hombre como yo, con las vergüenzas en su nidal, vaya a ser capaz de traicionar su confianza. “Besándola se lo juro”. La cruz. Y que bueno, pues, pero que conste, y que ahí te lo haya, bigotón.

- Pero cómo reconocer a los reverendos, si nunca los he visto en persona.

- Fácil. Reconocerás a los Norberto Rivera, Onésimo Cepeda y demás dignatarios, tanto por su vestimenta de tela burda, por aquello de su pobreza, como por sus carnes enjutas a base de ayunos, cilicios y demás formas de penitencia. Unos seráficos nimbados por la santidad, según encuadran su vida al evangelio de Jesús el Cristo. Conste.

Y sí, el domingo en la tarde me tiré al ruedo, y ahí estábamos, mi confesor espiritual entre los jerarcas católicos y yo, desde mi escondite, tratando de reconocerlos, pero qué curioso: a los varones de virtudes no lograba ubicarlos por sitio alguno. Entre obispos, arzobispos y cardenales sumaban arrobas de vientres pero que bien graneados. Entre los vientres sólo pude distinguir unos rostros sanguíneos, unas panzas descomunales y tales sotanas como cortadas a la medida de Marta Sahagún para un glamoroso desfile de caridad, de esos que se perpetran en el México teletonero de la justicia social. ¿Cómo llegarían todas Sus Eminencias hasta los pies de La Divina Infantita? De Norberto Rivera conozco la forma en que lo trasladan para el ejercicio de su seráfico ministerio: en Mercedes Benz 500, blindado. El, sí, ¿pero los demás discípulos de Aquel que dijo una vez: “Bienaventurados los pobres”..?

En fin. Desde la sacristía pude distinguir el macollo de santos varones émulos de Jesús el Nazareno y del poverello Francisco de Asís, que religiosamente se disponían a entregar al César todo lo que alguna vez fue
de Dios. Pastoreando la tandada de sotanas, Norberto Rivera, cardenal arzobispo primado; nalgatorios descomunales apoltronados en sillones de raso y nogal, Juan Sandoval íñiguez (agrio el semblante, caedizo el labio inferior), el obeso Sergio Obeso, y cuándo no: el gourmet pri-panista, empresario taurino, golfista y obispo en sus ratos perdidos Onésimo Cepeda. Entre efluvios de incienso y arpegios de órgano, los prelados producían, aquella santa boruca. Sotto voce. De repente un campanillazo, Norberto, vozarrón de gaznate panchovillista ebrio. Cruzado. Manejando un pirata. Un tolerado:

- Familia carísima, ¿ya estamos todos?

- ¡Todos, Su Ilustrísima! -se me escapó desde mi escondite. Ellos parpadearon. “¿Y esa voz..?”

- Sería San Mames -se turbó el padre Compito.

- No Mamés, padre, más bien ha de ser Sam Viguetas, el hermano sacristán. ¿0 acaso vos conocéis la lengua de Mamés?

Uf. Comenzó el conciliábulo. Su Eminencia: “Os he convocado, carísimos, para que asumamos nuestro papel de acuerdo con el Compendio de la Doctrina social que desde Roma, nuestra metrópoli, nos envía Su Santidad, y que se nos da como un instrumento para el discernimiento moral y pastoral de los complejos acontecimientos que caracterizan nuestro tiempo; como una gula para inspirar en el ámbito individual y colectivo, los comportamientos y opciones que permitan mirar al futuro con confianza y esperanza.

Vi que el padre Compito se puso de pie. Titubeaba: “Como que no alcanzo a comprender tan elevada fraseología…”

- Por Dios, padre, si está muy claro: ¡que desde hoy nosotros tenemos en nuestras manos la manija del juego político, ¿quedó claro?! (Seguiré con el tema.)

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Esa foto obscena

Posted by Tomás Mojarro on 25th Noviembre 2005

El terruño esta vez que la vista de semejante foto me arrastró a la evocación de mi querencia y me predispuso a los recuerdos de la niñez. Tengo frente a mis niñas, las de los ojos, esa foto que me ha transportado a mis años tiernos en los derrumbaderos que muy de tarde visito. Pero no, que no reproduce el paisaje del caserío, de la arboleda, el cresterío de roca viva, no. Es una foto provocativa, retadora y por demás desafiante que mucho me ofende, como debería ofender a todos ustedes ahora que se las describa. Y sigo:

Jalpa Mineral, en el estado de Zacatecas. Hace algunos ayeres visité mi querencia, y me hundí en el goce del retorno después de media vida de ausencia, y al modo de Adán fui recorriendo cada flor, cada cerro, cada peñasco, y los fui nombrando por su nombre antañón, con los que hablaba con ellos en mi niñez. Jalpa Mineral, mi hontanar, manojo de floridas raíces, que una foto procaz me trajo a la memoria. Haya cosa…

La visité hace algunos ayeres, y un día de aquellos, muy de mañana, agarré el camino que va a La Cañada, serranía de mis andancias de payo, las de surco y coamil. De pronto, mis valedores, ahí estaba la serranía encandilada de abril, rayoneada a cigarras y reverberancias, que encela un sol como garañón desatado en auras, cuervos, zopilotes. Ahí, el brazo extendido rumbo a barbechos y roquedales, don Josefo, mi guía: ‘Allá, mira, fue la Cristera”.

La revuelta cristera, qué tiempos. Se me vino de golpe aquella Cañada de hace tantísimos años y recordé los días en que detrás de cada roca, de cada troncón de mezquite, me hallaba los montones de casquillos: máuser, carabina 30-30, donde las fuerzas de Gorostieta, general cristero, emboscaron y dieron muerte a los “pelones” de Calles. “¡Viva Cristo Rey!” (Detrás de tal alarido se atejonaban los Jiménez y De la Mora, carniceros obispos no del cristianismo, sino de católicos de dogma, el fanatismo, la manipulación.”¡Dios lo quiere!”

Ese día, en La Cañada, medité en los jalones y marometas que han hecho pegar a la historia patria, desde la derrota de las sotanas con Juárez y sus beneméritos hasta las derrotas de La Cristera. Pero las machincuepas que hacen dar a la historia: hoy, en el hoy de los Fox, Marta Sahagún y Manolo, Abascal y yunqueros del calibre de Manuel Espino, Calderón y congéneres, los meros gallones son los monseñores, quién iba a decirlo; ellos son quienes marcan la pauta e imponen el rumbo y las condiciones y dictan las reglas del juego político. Lo que va de Juárez a El Yunque, pasando por La Cañada, Dios…

Y qué decir, qué hacer. A partir de esa cristera que, en apariencia, perdieron, las reverencias sotanas han venido recuperando terreno a marchas forzadas (para todos forzadas, comenzando por la propia Historia) y manejando la manivela como antes de Juárez, como antes de la Independencia de México, como desde el día malhadado en que un Constantino emperador, empujado por su Elena madre, asesinó al cristianismo, el del amor, para malparir la religión de estado, y con ella los Norberto Rivera y Onésimo Cepeda que masacraron las venerables palabras del Justo: “Ama a tu prójimo. Mi reino no es de este mundo. Al César lo que es
del César y a Dios lo que es de Dios”. Trágico.

El día que les cuento, mis valedores, yo, circundao de riscos y peñascales en la infinidad de la serranía sollamada de sol, medité en el clero ya descarado al que la ermita le quedó chica, y rabonas la basílica, la catedral y la plaza “de la constitución”, y que ahora, para sus “rosarios tan concurridos que las cifras ingresen al Libro de Records”, toma por asalto el Goloso de Santa ?rsula; reflexioné en declaraciones de cardenales, arzobispos y obispos, tan arriscadas que cachetean a lo impune lo muy poco que nos va quedando del 130 constitucional (y nosotros aguantando castigo y humillando la testa, Dios); calibré entonces los brincos históricos que han venido pegando, desde que toparon con hueso (Juárez) y luego con tepetate (con tata Cárdenas) hasta que agarraron blandito y, garrapatas políticas, se incrustaron en las zonas blandas de los Ávila Camacho y congéneres, y así hasta hoy, hoy, hoy. México.

Mis valedores, fueran a conocer La Cañada. Es el monumento natural, oloroso a vara amarilla y cenzontles, de los primeros triunfos del clero político en los tiempos recientes. ¿La qué, dicen alguno? ¿La foto? Ah, la foto: obscena en su insolencia, insolente en su obscenidad, altanería pura, puro cinismo e impunidad, tiene fecha de ayer y de fondo un letrero: “Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana”, y en gran acercamiento esa fila de alzacuellos, sotanas y cruces en la barriga, y el pie de foto: “El nuncio apostólico Giuseppe Bertello; los cardenales Norberto Rivera y Renato Rafaele Martino, ¡el canciller Luis Ernesto Derbez! ¡Carlos Abascal, titular de Gobernación! ¡Vicente Fox, presidente de etc.!” ¡Y una bandera tricolor! ¡Y que “Beatifican a 13 mártires de la guerra cristera” ! Los signos de admiración, por mi cuenta.

(¡Dios!)

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Ese hijo putativo…

Posted by Tomás Mojarro on 24th Noviembre 2005

El modelo neoliberal, mis valedores, ese engendro de la globalización malparida por el viejo Nuevo Orden Mundial que el capital-imperalismo impuso al mundo desde 1944 en Breton Woods, EU. Inicié ayer el estudio de un tema que en tantos sentidos nos afecta a todos y que hoy, retumbos de tormenta Chávez-Fox, acapara la atención internacional. Sigo aquí, porque reconozcamos al dañero, con las disertaciones de los estudiosos.

El neoliberalismo es un sistema de dominación y acumulación que no ofrece una salida al futuro latinoamericano. Su inherente tendencia hacia la polarización de la riqueza social y la exclusión de las mayorías define su ciclo de vida como de corto a mediano plazo. Los anteriores gobiernos de Menem en Argentina, del PRI y Salinas en México, de Cardoso en Brasil, de Alemán en Nicaragua y de Fujimori en el Perú, entre otros, ilustran este problema.

De hecho, la idea de que el éxito del modelo neoliberal en el principal país dominante del sistema mundial, EU, pudiera repetirse en los países neo-coloniales de AL, nunca fue más que una quimera propagandística de las élites dependientes criollas y sus mentores internacionales, porque el éxito en el norte se debe a una serie de factores particulares que no están presentes en la periferia latinoamericana. Entre ellos: un mercado abierto y unificado de más de 250 millones de personas, centrado en una amplia y rica clase media y extendido sobre un continente con abundantes recursos naturales; una moneda que juega un papel único global, incluyendo el hecho de que los precios del petróleo y otras materias primas claves se fijan en dólares; una fuerza de trabajo bien educada y preparada, abastecida constantemente con nuevas olas de inmigrantes (…) disfrute de los “terms of trade” y del proteccionismo y dominación de varias tecnologías de punta.

Terminadas las tareas sucias, los equipos neoliberales empiezan a repetir la trayectoria de Pinochet: ante los hechos consumados del neoliberalismo comienzan a ser sustituidos por gobernantes menos estigmatizados (más populares), que le pueden proporcionar a las oligarquías nacionales y a Washington una tregua de cinco a diez años en el campo de la gobernabilidad política neo-colonial.

Aparte de su función vende-patrias, el récord histórico del neoliberalismo ha sido desastroso. Si se juzga la eficacia de una economía en cuanto a su tasa de crecimiento económico, la distribución de la riqueza, la creación de empleos y la 4, la reducción de la deuda externa e interna, entonces el balance de cada uno de estos parámetros es desastroso.

Bajo el modelo keynesiano-cepalino de la Revolución mexicana y el contrato social de la constitución de 1917, el PIB del país creció 3.1 por ciento anual entre 1934 y 1982. Bajo el modelo neoliberal, el PIB per per se contrajo, entre 1983 y 1996, a una tasa del 0.8 por ciento anual; la inversión fija bruta decreció a una tasa del 2.2 por ciento anual y los salarios mínimos pierden el 68.2 por ciento de su poder adquisitivo.

En la distribución de la riqueza, América Latina tiene el triste honor de ser la región más desigual en todas las regiones del mundo: característica que se ha acrecentado bajo el terrorismo social de los liberales. Y en cuanto a la situación laboral, la región se encuentra sumergida en su peor crisis histórica, con alrededor del 65 por ciento de la población económicamente activa sumergida en el desempleo y subempleo y, en consecuencia, en la pobreza o extrema pobreza. Finalmente, la deuda externa criolla creció de 426 mil millones de dólares en 1987 a 611 mil millones de dólares en 1996, a pesar de haberse pagado hasta ese año, 648 mil millones de dólares, en una espiral sin fin. Tales son, para nuestros países al sur del Bravo, los efectos del modelo neoliberal.

Las mismas realidades creadas por el neoliberalismo demuestran que sus promesas de crecimiento y bienestar no pueden ser cumplidas a través de su aplicación, sino que, al contrario, ha hundido a la región en una crisis económica, social, cultural, política, sin par. Movimientos de capital anónimos, que incluyen dinero de las drogas y de la evasión de capital, suman de 600 a 800 billones de dólares. Esta gran hemorragia es parte de un complicado sistema mediante el cual bancos occidentales y sectores privilegiados de Latinoamérica se enriquecen a expensas de la población general de Latinoamérica, cargada con la “crisis de la deuda” que resulta de estas manipulaciones, y de los contribuyentes en los países occidentales quienes al final son instados a pagar parte de la deuda.

Todo esto, mis valedores, encierra su muy buena moraleja, ¿pero cuál? Algún día, porque aprovecha conocer al enemigo histórico, seguiré con el tema. (Aguarden.)

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Desintegrar un átomo, ¿difícil…?

Posted by Tomás Mojarro on 23rd Noviembre 2005

Más difícil es desintegrar un prejuicio y un dogma…

Semejante aseveración de Albert Einstein me parece muy a la medida del empecinamiento presidencial en clamar y proclamar en todos los foros internacionales (que más perjuicios que ventajas reportan al país, a todos nosotros) las ventajas de los acuerdos comerciales concertados con el “socio” de Washington. El criterio del presidente Fox nada a contracorriente del que mantienen estadistas, economistas, investigadores y comunidades del mundo. ¿Ignorancia de Fox, mala fe, exceso de celo en complacer a su “socio comercial” ? Ya que a todos nos afecta, y en alto grado, el tema se impone. Mis valedores:, hoy, en vez de fabulilla de mi invención, les presento una síntesis del pensamiento internacional sobre los polvos de aquellos lodos que desparramó por el mundo el viejo Nuevo Orden Mundial de 1944 impuesto por Washington a los países del orbe. Los analistas: Chomsky, Fidel Castro, Petras y muchos más, incluyendo al propio “espinito que en la sabana florea” Hugo Chávez. El neoliberalismo en las reflexiones de los estudiosos:

Cada una de las potencias industriales ricas aboga, en general, por una mezcla de liberalismo y protección diseñada en función de los intereses de las fuerzas nacionales dominantes, las grandes empresas transnacionales que deben regir la economía mundial. Las consecuencias serian reducir a los gobiernos del Tercer Mundo a una función policial para controlar a sus clases trabajadoras y a la población superflua, mientras las transnacionales obtienen libre acceso a sus recursos, monopolizan la nueva tecnología y la inversión y la producción mundiales (…) El resultado puede calificarse de “libre comercio” o de “democracia” por razones doctrinales, pero se le ha descrito con más exactitud como un sistema de “mercantilismo corporativo”.

Para que el club de los hombres ricos pueda gobernar el mundo con eficacia en función de los intereses de sus miembros, hay que mantener a las masas en el lugar que le corresponde:, en el Sur, hambrientas y reprimidas; en el propio país, aisladas y distraídas. El Acuerdo Norteamericano de Libre Comercio (NAFTA) es un caso ilustrativo. Ha sido un filón de oro para los inversores, que pueden trasladar la producción a zonas de bajos salarios, zonas donde elevados niveles de represión, controles dictatoriales y una inmensa fuerza laboral sobrante los mantendrán bajos.

Los efectos de este tratado de largo alcance, que invalida leyes estatales y federales, no pueden analizarse, en realidad, sobre bases seguras por una simple razón: las condiciones del mismo se han mantenido eficazmente en secreto. Es un acuerdo ejecutivo: se mantiene al pueblo en la ignorancia, conforme al principio de que los asuntos públicos no son de su incumbencia.

El neoliberalismo es una ofensiva contra todas las conquistas que aun dentro del capitalismo habían logrado las masas, la clase obrera, los trabajadores y, sobre todo, después de la Segunda Guerra Mundial. Han acabado hasta con los sindicatos. Ha agravado, asimismo, el fenómeno del intercambio desigual, puesto que está liquidando todas las medidas de protección y todos los acuerdos sobre productos básicos con los cuales trataron de defenderse los países del tercer mundo. Ellos han ido perdiendo todo: aranceles que protegían sus nacientes industrias y generaban ingresos; convenios de productos básicos:, asociaciones de productores; indización de precios; tratamientos preferenciales; cualquier instrumento para proteger el valor de sus exportaciones y contribuir a su desarrollo, ¿Qué se nos ofrece? ¿Por qué no se menciona el injusto intercambio desigual? ¿Por qué no se habla ya del peso insoportable de la deuda externa?

¿De qué vamos a vivir? ¿Qué bienes y servicios vamos a exportar? ¿Qué producciones industriales nos van a preservar? ¿Sólo aquellas de baja tecnología y elevado consumo de trabajo humano y las altamente contaminantes? ¿Se pretende acaso convertir a gran parte del tercer mundo en una inmensa zona franca llena de maquiladoras que ni siquiera pagan impuestos? América Latina ingresa al nuevo milenio arruinada por la dictadura del capital financiero, que bajo la etiqueta del “neoliberalismo” ha sufrido durante los últimos veinte años. En el caso de México, la tasa de crecimiento es mal parámetro para juzgar al futuro. Si se toma en cuenta los siguientes indicadores: endeudamiento interno; endeudamiento externo; balanza de cuenta corriente; déficit fiscal; composición de las exportaciones y competitividad en el mercado mundial, entre otros, queda claro que México, al igual que las otras dos economías grandes del sub-continente, está estructuralmente en quiebra; y que no hay posibilidad para salir de esta situación por la vía económica nacional. (Sigo mañana.)

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Hoy recuerdo a los Flores Magón…

Posted by Tomás Mojarro on 22nd Noviembre 2005

Francisco I. Madero, mis valedores, y cómo pudiera ser de otro modo. A 95 años y un par de días de la regazón de pólvora que incendió el territorio patrio, va aquí un esbozo de retrato hablado del controvertido vitivinicultor, espiritista y simpatizante entusiasta de Porfirio Díaz que terminaría encabezando el incendio de 1910. El, Maderito, y no quienes por derecho propio debieron ser: los Flores Magón. Es la historia.

Porque uno es el mártir y apóstol que consignan el bronce y los mármoles de la historia oficial y muy otro el de la imagen real y la real historia del gobernante con el que algunos desmesurados llegaron a comparar al presidente Fox, por aquello de que ambos, a su hora, arrojaron a Porfirio Díaz del gobierno. Y es que el Neo-PAN se proponía imitar la maniobra de un PRI-Gobierno que durante los 72 años de su permanencia en Los Pinos falseó, retorció y adulteró a su conveniencia la imagen de héroes y mártires de la lucha libertaria, para luego apropiárselos y erigirse en su heredero exclusivo. Van aquí estos tres bocetos del retrato hablado de Francisco I. Madero el vitivinicultor.

Coincidencias y discrepancias con el Fox del “cambio” que pretendían los neo-panistas, a tratar de encontrarlas:

lo.- De La sucesión presidencial, publicado a finales de 1908:

“Por el Sr. General Díaz siento una gran simpatía (…) Yo, que profeso culto por todos nuestros grandes hombres, quiero que en el altar de la patria y en el corazón de cada mexicano, ocupe un lugar preferente nuestro eximio gobernante (…) Para que corone su obra, ayudémosle todos los mexicanos, y al hacerlo grande, haremos igualmente grande a nuestra querida patria”.

Del Plan de San Luis, emitido el 5 de octubre de 1910:

“Los pueblos en su esfuerzo constante porque triunfen los ideales de la libertad y justicia, se ven precisados, en determinados momentos históricos, a realizar los mayores sacrificios. Nuestra querida patria ha llegado a uno de esos momentos. Tanto el Poder Legislativo como el Judicial, están completamente supeditados al Ejecutivo: la división de los poderes, la soberanía de los estados, la libertad de los ayuntamientos y los derechos del ciudadano, sólo existen escritos en nuestra Carta Magna.

Conciudadanos: no vaciléis, pues, un momento; tomad las armas, arrojad del poder a los usurpadores, recobrad vuestros derechos de hombres libres y recordad que nuestros antepasados nos legaron una herencia de gloria, que no podemos mancillar, sed como ellos fueron: invencibles en la guerra, magnánimos en la victoria. Sufragio Efectivo. No reelección”.

Francisco I. Madero

3o.- ¿Gobierno de Francisco I. Madero? ¿De Vicente Fox? Aquí, la versión en la que coinciden los historiadores más objetivos:

“El cambio de poderes se efectuó en los primeros días de noviembre de 1911. Dentro del contexto de sus principios liberales propios del siglo XIX, el gobierno de Madero se caracterizó por las amplias libertades políticas y de expresión únicas en la historia del país. En el Congreso Federal, los diputados debatían y votaban libremente las diversas iniciativas; los periodistas, por su parte, podían escribir prácticamente lo que querían, libres de todo tipo de coacción, y los grupos políticos podían actuar libremente; no obstante, esta gama de libertades obstaculizaron la buena marcha de la administración, e impidieron los proyectos del gobierno. La libertad de prensa, por ejemplo, fue utilizada por sus enemigos políticos para atacarlo y ridiculizarlo, y así desprestigiar ante la sociedad la imagen presidencial.

La ofensiva contra la administración maderista estaba representada por los sectores sociales que habían sido favorecidos por el antiguo régimen porfirista, tales como los hacendados, banqueros, comerciantes, militares y periodistas. Inclusive dentro del propio grupo revolucionario que apoyó a Madero también hubo rebeliones, como la de los zapatistas, los cuales se distanciaron del gobierno por la negativa de Madero de cumplir con los postulados agrarios del Plan de San Luis.

Y es que en cuestión agraria y apenas subió al gobierno, Madero se apresuró a desconocer las promesas hechas, y declaró en varias ocasiones que su objetivo era el de crear la pequeña propiedad que coexistiría al lado de las grandes haciendas. Por otro lado, aseguró que el fraccionamiento de tierras debería de realizarse por los medios legales, buscando mecanismos que impidieran lesionar los intereses de los propietarios”. (Para leer entre líneas…)

México, 20 de noviembre de 1910 - 20 de noviembre del 2005. Paisanos, tengan presente, no se les vaya a olvidar. Es la memoria histórica. Es México. (Este país).

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¡México tiene dignidad..!

Posted by Tomás Mojarro on 21st Noviembre 2005

El pueblo mexicano requiere una disculpa por el tipo de palabras y por los adjetivos que usó Hugo Chávez. Por eso yo defenderé al pueblo mexicano… ¡a capa y espada!

Así que el problema del venezolano, allá en Argentina, fue con el pueblo de México.

Siendo así, cuánto es de agradecer al presidente Fox que se apreste a defenderlo “a capa y espada”, y que trate de enmendar una más de las tantas torpezas que acaba de cometer el pueblo de México, causante directo del doble conflicto con los presidentes Hugo Chávez y Néstor Kirchner. Porque yo digo, mis valedores: si tal fuese su decisión, el presidente Fox simplemente pudiera decir al pueblo mexicano, ese causante de tan graves conflictos:

- Tú, irremediable chivo en cristalería, fuiste como invitado a casa ajena nomás a encender fuegos que no pudiste apagar. Ahora a ver cómo logras salir del predicamento, porque yo me lavo las manos. Y a otra cosa, mariposa.

Pero no, y aquí lo admirable del presidente Fox: ahora mismo se apresta a defender “a capa y espada” a un pueblo de México tan rudamente agraviado, con justa razón, lo mismo por Néstor Kirchner, quien lo motejó de lacayo, que por Hugo Chávez, que lo viene forrando de vejaciones verbales y ya hasta le forjó su mega-marchita. Edificante la conducta de Fox, el defensor de un vulgar picapleitos como es el pueblo de México, cuya dignidad no permite le menoscaben. Espléndido.

Porque el pueblo de México tiene dignidad, y para quien ose dudarlo ahí están la capa y la espada de Fox. Pues sí, pero yo me pregunto: ¿ese pueblo mexicano, tan imprudente como atrabiliario, merece una tan apasionada defensa, que para cumplimentarla precise de la capa y la espada del presidente Fox? ¿Ustedes, mis valedores, qué opinan..?

Por otra parte, y si el pueblo de México nunca tolera insultos, ¿por qué entonces anda aquí y allá, en su tierra y en la ajena, de bocón mascafierros, de bravucón de toreo pulquero, nomás provocando pleitos, rencillas y algunas disputas a las que luego les hurte el cuerpo a lo cobardón, para que el presidente Fox se vea precisado a defenderlo al modo granguiñolesco del viejo teatro español: “a capa y espada”? Como si el estadista no tuviese un destino más elevado que andar lavando manchas ajenas, en este caso las de un vulgar tragaldabas como es el pueblo de México, cuya malhadada visita a Argentina, gastos pagados por todos nosotros, sólo disgustos nos reportó, y esta vergüenza ajena. Ah, pueblo de México, picapleitos vulgar…

Porque yo digo, mis valedores: Hugo Chávez ofendió gravemente la dignidad del pueblo mexicano, pero vamos a ver: ¿es la de Chávez violencia causa o violencia efecto? El venezolano ha sido hiriente, mordaz y ofensivo en sus expresiones contra el pueblo de México, pero a ver: ¿quién de los dos contrincantes inició la violencia verbal? ¿Hugo Chávez o el susodicho pueblo de México, por bocón? Los insultos que el venezolano le endilgó motejándolo de lacayo, servil y cachorro del imperio gringo (cacharro del Imperio, debió decir, que entonces estuviese mejor expresado), ¿son violencia causa o son violencia efecto, violencia reactiva? ¿Qué contestan ustedes..?

Los mexicanos no están dispuestos a tolerar un trato que ofende la dignidad del pueblo y las instituciones.

Si analizamos los antecedentes de los dos contrincantes: ¿es el mandatario de Venezuela o es el pueblo de México el rijoso que en cada viaje perpetra, sé lo que digo, barbaridades de esas que luego tiene que lamentar? ¿Cuántos dislates se le conocen a Chávez junto al catálogo de despropósitos que desde hace cinco penosísimos años viene cometiendo el pueblo de México? Si hacemos memoria, mis valedores: ¿fue alguna vez Hugo Chávez el aberrante que, como anfitrión, se atrevió a cometer la estupidez de decir a Fidel Castro “comes y te vas” ? ¿Fue Kirchner fue Hugo Chávez, quién fue, sino el atolondrado pueblo de México, el que viajó hasta Beijing con el sólo propósito de manosear alo zafio, vulgar y mediocre, la herencia preciada de un pasado milenario, esa reliquia que representan los soldados de terracota? De los dos adversarios, ¿fue Chávez el que después de un matrimonio incierto y un divorcio más incierto todavía (donde participaron las malas artes del alto clero católico, ese hijo putativo de Maquiavelo, por no decir de Satán), convocó a los fotógrafos para que lo retratasen besuqueándose con la segunda mujer en un sitio público y frente al Vaticano? ¡Vamos, México! En fin.

Para el multicitado pueblo mexicano nada hay perdido, mis valedores, porque (leche de pura bondad que del corazón le mana) el presidente Fox promete defender al malandrín “a capa y espada”. ¿No les parece admirable? (Seguiré con el tema.)

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Chanchos nada más

Posted by Tomás Mojarro on 18th Noviembre 2005

De mi viaje reciente a San Miguel de Allende les conté ayer, y que a este citadino, tan distante de Madre Natura, un sol como toro en brama me sancochó los sesos y me arrojó a la mortecina región de la fiebre y los delirios. Mi sanmigueleña: “En el balneario te sentirás bien”.

Al balneario enfilamos por una carretera que, en pleno mediodía, hervía de reverberancias. Yo, con la fiebre, ¿comencé a delirar, a hablar solo? “El frescor de la granja te va a aliviar”. La vi a lo lejos, alcancé a decir: “Allá no, parece casa de gringos” “Es de gringos y cochinos”, dijo ella. “Cochinos y genocidas, que desparraman por el mundo sangre, miseria, dolor y lágrimas”.

Que eran cochinos de los otros, de los que más allá de los cisticercos a nadie hacen mal, y que el gringo era amigo, y que alguna tisana me daría para retirarme el ardor de la sangre.
Y allá vamos. Como calabaza en tacha, mis sesos, a punto de estallar como conflicto Fox-Chávez, que no es de los sesos sino de los esos.
Y el solazo, y la resolana, la sofocación y el ahogo. Llegamos. Oí vagamente: “Los de la capital, mister Cheney, que no aguantan nada”.

El frescor de la finca. Más allá de la malla ciclónica, la promiscuidad de cochinos graneados, unos cuinos y otros ovachones; añejones algunos, los hocicones y los güerejos
trompa rosada, los enteros, los capones, los de espinazo de erizadas cerdas, los gruñidores talachones, y el alboroto: “¡Oink, oink!” Mi cabeza, mis neuroncitas, que se me tateman en el horno…

En la oficina el gringo, pegado al teléfono. Larga distancia. Al hablar apapachaba en sus brazos a una cerdita. Enterado de mi dolencia, dijo al teléfono: “Un momento”, y entró al otro cuarto, hizo ruido con la limadora, salió con un líquido espeso y me lo hizo beber para luego reanudar su comunicación: “Gracias, sí, tomo nota. Claro, le puedo surtir de inmediato los que necesite. Capones, enteros, media leche, leche entera, buen precio. ¿Cuántos le enviamos? Perfecto. Este fin de semana los tiene en el DF”. Colgó.

¿DF? Y ándenle, que al oír DF, la cerdita acunada en las piernas gringas gruñó, pegó un reparo, y válgame; el hombre se destantea, observa a la muy cerda, mírase la ropa (aquella mancha asquerosa), se alza y mete un patadón a la cochina puerca, se limpia tal inmundicia. Y fue entonces: cojeando y sobándose contra la barda, la cerdita:” ¡ Gringo hijo de su perra madre, qué chinche patadón me acomodó de faul en las zonas blandas..!”

¿Que qué? ¡La entendí, entendí el diálogo de los cerdos! ¿Efectos de la pócima, que me producía náuseas, aunque no tan repulsivas como las que me provocaron las expresiones de los puercos, que luego escuché? “Tantito más y me aplica el control natal con la puntera de la bota texana, que hasta vi estrellas!” “¿De Televisa o de TVAzteca,tú?” “De cualquiera, tan colegas nuestras son las del canal de adelante como las del canal de allá atrás”.” ¡Mujer, que yo entiendo lo que dicen!” (¿Lo dije o fue la pura intención?) “Pero no me hablen al tiro, que les traigo una noticia de poca. ¡Nos mandan al DF, muchachos! ¿Se imaginan?”

- ¿Te cai? ¡Chido, yo pido mano para embonarme a la campaña de mi colega Demetrio Sodi, a ver de aquí al fin de semana de cuál chichi mama..!

(”¡Entiendo a los puercos!”) “Yo escojo ir al sol, pero el azteca! ¡Quiero ofrecerle mis servicios al Chucho Ortega, el del muy puerco pasado talamantero! Para ese Chucho… este puerco, ¿no?”

- ¡A mí que me la den de vocero presidencial y ya la hice, oink, oink!

- ¡Qué les pasa, yo voy a la segura con el brody Madrazo!

Ahí se encrespó la cerdita: “Tú que te acercas al Madrazo y no es madrazo el que les forjo con una campaña: ¿Tú le crees al Madrazo? Yo tampoco. Porque puercos somos ellosy nos, pero hay niveles”. (”¡Enloquecí, mujer, los entiendo!”) Y así todos: que al PRI, que con el ex-presidiario Dante, el de Convergencia, y que nosotros vamos al “Vamos México” para que nos pongan en engorda, y que con Manolo, y… mis valedores: al DF volvimos. Ella: “Qué te daría a beber el mister, que a gritos te pusiste, todo ridículo, a cantar y bailotear un sonsonete absurdo, con una letra más absurda todavía. Lo grabé, óyelo”. Espantable, y lo juro: ¡Era la primera vez que en mi vida la oía! La oí:

“Cuando al Zorro, que pasa por muy serio le encargaron formar el Ministerio, - naturalmente se sintió muy ancho, pero, queriendo aparentar modestia- convocó, una por una, a cada bestia. - Tan sólo se negó a llamar al chancho, - pues dijo el muy ladino: - No conviene llamarlo ¡Es tan cochino! - El Perro, que se hallaba ahí presente, - le dijo: ¡haces muy bien! ¡No es conveniente! ??A más de sucio, desastrado y terco, - tiene otro inconveniente todavía: - que si llevamos al Gobierno al Puerco, - va a estar siempre con él la mayoría”. Mis valedores: esto encierra su buena moraleja, ¿pero cuál? (Piensen.)

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Este horror delirante…

Posted by Tomás Mojarro on 17th Noviembre 2005

Las alucinaciones esta vez, mis valedores. Yo acabo de sufrir una de las más rudas, y no atino a dar con la causa de la repentina locura que me llevó a imaginar que entendía, al modo de Melampo el del mito, el lenguaje de los animales.. Boca arriba en mi cama, pienso y medito…

¿Sería el sol, sería el bebistrajo? ¿Fue mi conciencia, por haber aceptado la compañía clandestina de aquella mujer casada? ¿Ya estaré para el psiquiatra, de plano? Lástima grande sería, porque los tales suelen cobrar como damisela del parque Lira, por hora, pero mucho más caro, y eso que al cliente le proporcionan mucho menos placer. En fin.

Es de noche. A lo lejos, las campanas de Dulces Nombres. A lo lejos. A oscuras como permanezco, en mi mente se agolpan las imágenes deleitosas de aquél caserío de magia y encantamiento que se desparrama, se despatarra, en la ladera del cerro. Y el sueño, andavete…

Todo ocurrió el pasado fin de semana, en la azozobrante compañía de aquella hembra ajena de dulce voz, sota moza cantadora de las viejas canciones de la tierra vieja, que me llevó a reencontrarme con ciudad de Querétaro (cantera rosa, baldosas, cielo de color azul cielo) y que, tonadas y leguas más tarde, de súbito, al salir de un recodo: “San Miguel de Allende, mi amor…”

(¿Yo su amor, o san Miguel?) Quedé encandilado. Ah, vista magnífica de aquél caserío pespunteado de arcadas, follajes, mu-ros conventuales. Ahí, con un sol en derrumbe, que se estrellaba en el horizonte, la vista de un panorama cubista de luces, luciérnagas, rajuelas de plazas y calles y callejones, de follajes y hornacinas, nidal de nocturnas consejas. Esa calleja empedrada, esos arcos, el patio recoleto, una mansa manada de azoteas sesteando al amor de los flecos de un follaje rabiosamente verde, y el deambular de sombras pueblerinas y, de repente, en la gloria del crepúsculo, el collar que se desgrana: la reventazón de campanas y esquilas a voleo. San Miguel de Allende, bonitos son tus portales…

Ah, el entramado de calles que, al modo de mi Zacatecas la capital, resultan ser una broma pesada. Y ya trepar por el callejón, ya bajar calle adelante, detenerse en el manchón de eucaliptos y contemplar, desde esa eminencia, un caserío de lo real maravilloso que olía a poma, a raíz, a miel recién derramada, que diría Rulfo. Y ese aire diáfano que se me venía encima con el cuajarón azul de todo el firmamento. Yo, de repente, aquella corazonada. Cuándo iba a imaginarme lo que vendría después…

El viajero, de la mano de mi amorosa sonsacadora, aquel deambular de barrio en barrio, ella relatándome leyendas, consejas, díceres y tradiciones orales que hablan (susurran) de personajes hazañosos en olor de naftalina que poblaron, que fundaron San Miguel de Allende…

- En la casuca aquella, al final del callejón, se aparece el ánima de un caballero de alcurnia, libidinoso él, que mancilló a su propia hija, la cual, no pudiendo soportar el horror, ¿qué crees..?

Y que detrás de aquella barda barbona de yedras habitó La Malmirada, que al ser muerto su amante por el marido (ay, Dios) invocó al Maligno, y que el ánima del ajusticiado, y el arriero del camposanto, el monje abarraganado que al entrar en trance de muerte… Las almas de las fieles consejas…

Noche cerrada. San Miguel de Allende me llevó de la mano a deshilar el tejido de su vida nocturna. Salón por salón, peña por peña, antro y antro, yo, con mi agua de chía, mi café de olla, la tisana de manzanilla, viví aquella noche tibia y callada que parecía aguardar a un Flaco de Oro que le romanceara el bolero de mucho amor. (¿No los estaré aburriendo? Sigo, pues.)

Otro día, la gloria de viandas sápidas, aromáticas, cilantro y orégano, dulces dulcísimos, unas pirámides no de Keops sino de nieve chupeteadas al amor de las frondas de la plaza principal, yo cerrando los párpados y abriendo de par en par las papilas gustativas para mejor percibir los sabores: nuez, coco, cajeta envinada (¿no les hace agua?) Nieve con qué torear ese garañón de fulgores y reverberancias que partía plaza por medio cielo, o partía cielo por media plaza. Cuándo iba a imaginarme lo que vendría después…

Tocó turno al recorrido por las vetustas canteras, arte y abolengo, de la Casa de la Cultura: óleo, acuarela, música de cámara. En el corredor, murales, y en el aula el poema de pie quebrado, la endecha, el alejandrino, la octava real Y el sol, que se desplomaba en olas de lumbre.

- Para eso no hay como nadar en el balneario. Allá, a varios kilómetros.

Fue el final del paseo y el comienzo del dramón. Un sol en brama sollamábame el occipucio, y aquel ardor en las venas, las punzadas, él ahogo. “En la alberca te sentirás bien”. Y allá vamos. Al dramón. (Ese, mañana.)

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